• Desde al menos una semana autoridades migratorias de Estados Unidos han desmantelado un campamento de migrantes en Del Río (Texas) y deportaron a cientos de haitianos a su país de origen. Foto principal: EFE/Miguel Sierra

Las imágenes de funcionarios fronterizos a caballo maltratando a migrantes haitianos, la deportación masiva y las ínfimas condiciones de repatriación a Haití han causado indignación en el mundo. Desde el lunes 20 de septiembre, el gobierno de Estados Unidos deportó a más de 1.300 migrantes haitianos, según cifras ofrecidas el jueves por el gobierno de Haití. Estas personas se encontraban refugiadas en un campamento en Del Río, en Texas, zona fronteriza con México, donde se ha generado una crisis fronteriza debido a las acciones de las autoridades migratorias. 

Los más de 13.000 migrantes que se encontraban en ese campamento, improvisado bajo un puente, estaban a la espera de la respuesta sobre sus solicitudes de asilo y estatus legal. 

El gobierno de Joe Biden ha recibido críticas por las acciones de la patrulla fronteriza así como por las condiciones precarias de llegada de migrantes deportados al aeropuerto de Puerto Príncipe (Haití). 

Haitianos en México | Foto: EFE

Una parte de solicitantes de asilo o refugio que se encontraban en el campamento fueron repatriados a su país de origen, uno asolado por la pobreza y que además se repone de un terremoto y el asesinato de su presidente, Jovenel Moise, el 7 de julio de este año. 

El gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, envió el martes 21 de septiembre cientos de camionetas a la localidad de Del Río. El objetivo era armar un “muro de acero” para impedir que siguieran entrando migrantes desde México.

¿Por qué se dio la deportación masiva? 

El alcalde de Del Río, Bruno Lozano, exigió al gobierno federal que desmantelara el campamento donde vivían más de 15.000 migrantes. Pidió que no fuesen repartidos en la ciudad por supuesto riesgo de terrorismo. Para el 17 de septiembre, el alcalde cerró el puente que comunica a Del Río con la Ciudad Acuña, en México. Fue entonces cuando se desplegó el plan de desmantelamiento del refugio y deportación.

El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Alejandro Mayorkas, aseguró el lunes 24 de septiembre que las fronteras terrestres de ese país no están abiertas debido a las restricciones por la pandemia de covid-19. 

Además, el gobierno mantiene vigente el Título 42. Se trata de una excepción en la ley de salud de Estados Unidos que permite restringir la entrada de extranjeros por vía terrestre por motivos sanitarios, esta regla incluye a las personas a pesar de que tengan visa.

Autoridades de Aduanas y Protección de fronteras se amparan en esta norma para realizar las deportaciones a los extranjeros indocumentados.

Foto: EFE
Las expulsiones sumarias y masivas de personas que se están llevando a cabo actualmente bajo el Título 42, sin detectar las necesidades de protección, son incompatibles con el derecho internacional”, dijo el miércoles el alto comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi.

Grandi criticó las condiciones deplorables en la que se encuentran los haitianos y otros migrantes en la frontera con México, luego de que se difundieran imágenes del campamento en el que estaban refugiados.

Caos en el aeropuerto de Puerto Príncipe 

El lunes 20 de septiembre llegaron los primeros deportados a Haití. Aterrizaron en Puerto Príncipe en condiciones precarias y sin respeto a sus derechos. Ese día arribó un primer avión con 233 haitianos deportados. En el segundo vuelo llegaron 327 personas, para un total de 560 deportados en un día. 

Al siguiente día se produjo un enfrentamiento entre las autoridades policiales y los haitianos que intentaban regresar al avión que los había deportado. Tras aterrizar, los migrantes lanzaron piedras y zapatos a la aeronave mientras reclamaban los abusos que vivieron durante la deportación. Las personas corrían en la pista para recoger sus pertenencias que fueron dejadas en el suelo sin ningún tipo de identificación. 

Haitianos en México | Foto: EFE

Estados Unidos ha deportado a 1.314 migrantes, según los datos reportados por el gobierno de Haití el jueves 23 de septiembre. 

El periodista Erlen Ofte Arntsen conversó con varios deportados en el aeropuerto de Puerto Príncipe. En conversación con CNN, aseguró que a los migrantes no les informaron que serían enviados de vuelta a Haití. 

“Tuvieron que permanecer allí durante días en lugares muy cerrados, con una comida al día y sin poder ducharse. Tampoco se dieron cuenta de que los estaban enviando de regreso a Haití antes de ayer. Pensaron que podrían estar yendo a otro lugar de confinamiento”, agregó Arntsen.

Muchos de los migrantes no provienen directamente de Haití

 Una parte de los repatriados salieron recientemente de su país por la inestabilidad política generada por el asesinato del presidente de ese país, Jovenel Moise, el pasado 7 de julio. También huyeron debido a la crisis generada por el terremoto de magnitud 7.1 que azotó a la isla el pasado 21 de agosto. 

Una parte de los deportados que se encontraban en el campamento en De Río huyeron de los recientes conflictos en Haití. Otro grupo importante salió de su país de origen luego del devastador terremoto del año 2010 de magnitud 7.3 y que dejó un saldo de 220.000 fallecidos.

Para ese año, Chile ofreció permisos de trabajo y de entrada a los ciudadanos haitianos por razones humanitarias. Por este motivo, muchos decidieron establecerse en ese país para mejorar su calidad de vida. 

Migrantes haitianos son atentidos tras ser deportados por EE.UU., en el Aeropuerto Toussaint Louverture, en Puerto Príncipe, el 20 de septiembre de 2021. EFE/Richard Pierrin

Sin embargo, cuando Sebastián Piñera asumió la presidencia de Chile en 2018 aprobó una serie de medidas para limitar la migración de Haití. Estableció una norma que exigía un visado de 12 meses que solo se podía solicitar en el consulado chileno en Haití y se aplicaron restricciones que dificultaban el acceso al trabajo. Las limitaciones propiciaron la migración a Estados Unidos. 

Muchos de los migrantes son engañados por las personas que se dedican a cruzar ilegalmente la frontera con Estados Unidos. Les ofrecen facilidades para obtener el Estatus de Protección Temporal (TPS) o facilidades para ingresar al país a pesar de que la frontera terrestre se encuentra cerrada. 

“Nos preocupa mucho que los haitianos que siguen esta ruta de inmigración ilegal reciban información falsa sobre la supuesta apertura de las fronteras o la disponibilidad del Estatus de Protección Temporal para todos los haitianos», dijo Mayorkas. Solo los haitianos que llegaron a suelo estadounidense antes del 29 de julio pueden beneficiarse de este estatus.

Reacciones en cadena

Luego de la ola de críticas que recibió el gobierno de Biden por las políticas migratorias, la Casa Blanca se comprometió a investigar los hechos ocurridos en la frontera. 

El secretario de Seguridad Interior de Estados Unidos, Alejandro Mayorkas, afirmó el lunes que su oficina investigará las denuncias de maltrato a inmigrantes haitianos por parte de la patrulla fronteriza. 

Ese mismo día, durante una rueda de prensa, la portavoz de la Casa Blanca , Jen Psaki, calificó los hechos como “horribles”. 

He visto algunas de las imágenes. No tengo el contexto completo. No puedo imaginar qué contexto lo haría apropiado, pero no tengo detalles adicionales”, dijo Psaki. Agregó que los agentes que han recurrido a estas prácticas “nunca deberían poder volver a hacerlo”.

Sin embargo, la indignación por la continuidad de las políticas antimigratorias y la brutalidad con la que fueron deportados los haitianos fue motivo de renuncia del enviado de Estados Unidos en Haití, Daniel Foote.

Haitianos en México | Foto: EFE

Foote, que fue nombrado en el cargo hace dos meses, calificó los hechos como “inhumanos. 

“No seré asociado con la decisión inhumana y contraproducente de Estados Unidos de deportar a miles de refugiados e inmigrantes ilegales haitianos a Haití, un país donde los funcionarios estadounidenses están confinados a recintos seguros debido al peligro que representan las bandas armadas para la vida diaria”, señaló el funcionario haitiano en una carta dirigida al secretario de Estado, Antony Blinken.

El mundo sigue atento a las próximas acciones del gobierno estadounidense en torno a su política migratoria y las investigaciones sobre los maltratos ocurridos en la frontera. Mientras tanto, cientos de haitianos deben sobrevivir de repente en un país golpeado por la precariedad y el conflicto político.

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