• La cantante lanzará su primer disco en 2022. Mientras, sale de gira por Colombia y México, lugares donde por primera vez presentará su proyecto en solitario. Desde lo urbano hasta salsa de baúl, sus inquietudes no tienen límites. Créditos foto principal: YM Comunica

No lleva mucho en el equipaje. Como nunca se sabe si hay problemas con un vuelo, le dijeron que lo mejor era meter pocas cosas en la maleta. Entonces, se las ingenia para poder llevar todo lo que necesitará durante un mes.

Han sido días muy movidos. Antes de la conversación, Irepelusa estuvo en Cúsica Studios, donde daba los últimos retoques a su show. Falta un día para que salga a San Cristóbal, para presentarse con Motherflowers, y luego, partir a Colombia, país en el que se presentará en varias ciudades antes de hacer lo mismo en México. 

Estoy bastante nerviosa y emocionada. Es la primera vez que llevo mi proyecto como solista. Acá en Venezuela me he presentado con Motherflowers, por lo que me sentía más tranquila porque de alguna manera no estaba sola. Pero ahora, me acompañarán solo hasta Colombia. Tengo una parranda de sensaciones en mi barriga en este momento. (Ríe)”, dice la cantante.

Su propuesta cobra cada vez más notoriedad. En 2017 formó parte de una noticia en el mundo musical. Polyman, la banda a la que perteneció, ganó en marzo de ese año el Festival Nuevas Bandas. Ella tocaba los teclados y eventualmente cantaba, pero su presencia en la tarima, insinuaba más, como si empezara despuntar un talento más allá, inadvertido quizá, o que simplemente empezaba a despertar. 

Irepelusa forma parte de Motherflowers, grupo que también integran Veztalone y Frank Lucas. Es un proyecto que, como bien sugiere en su cuenta de Instagram, tiene cabida para lo retro, lo futurista, la psicodelia y el legado tropical. 

Además, la cantante también posee obra en solitario, que es la que por primera vez llevará a escenarios en otros países. Este año también cumplió un sueño: cantar con Rawayana, una exitosa colaboración. El video de “Double Cheese & Bacon” suma más de 1,8 millones de reproducciones en Youtube. 

Créditos: YM Comunica

Irene López nació en Puerto La Cruz, pero vivió parte de su infancia en Trujillo. Allí tuvo sus primeros contactos formales con la música, pues perteneció a la orquesta sinfónica. 

Luego, volvió al lugar natal, desde donde se ha dado a conocer al resto del país. Estudió ingeniería de sistemas, pero ha sido en la música donde ha encontrado razón de ser y compartir. 

En 2017 adoptó Irepelusa como firma, y forma parte de un grupo de artistas que desde el estado Anzoátegui redimensiona desde las orillas del mar el pop y demás, sin límites. 

¿Cómo pasará el suiche de primero estar con Motherflowers y luego sola frente al público?

Siempre los he tenido como apoyo. Hemos sido los tres. En los shows he tocado pocas canciones mías. Pero es el momento de salir y darlo todo. Espero regresar a Venezuela para hacer conciertos como solista.

¿Qué grupo la acompañará en México?

-En esta gira estoy acompañando a unos españoles llamados Cráneo y Lasser. Los acompañaré en varias de las fechas programadas. En México tendré la oportunidad de presentarme sola en Ciudad de México, por ejemplo. Pero también  compartiré con un artista llamado Cardellino, con quien además grabé mi más reciente canción. 

¿Pero qué músicos la acompañarán en la tarima?

Sí. Viajo con Erick Díaz y también Veztalone me acompañará en algunos temas.

Los años recientes han sido de rápido crecimiento personal y artístico. La primera vez que la vi en una tarima fue en 2017 con Polyman, que ganó el Festival Nuevas Bandas en marzo de 2017

Veo todo de forma positiva. Cuando estaba en Polyman sentía que podía dar más, que debía expresarme más. Quizá estaba un poquito limitada. No era el lugar donde tenía que expresarme. Tuve la oportunidad de conocer a los miembros del sello Piso 8. Me metieron esa puyita de que sí podía. Empecé con las primeras canciones. Cuando me vi en tercera persona, me di cuenta que era lo que había querido desde hace tiempo. Solo que no había llegado el momento. Me monté en ese autobús y estoy disfrutando todo, sea bueno o malo. Es parte del crecimiento, de aprender y  evolucionar como artista y persona.

Créditos: YM Comunica

¿Cuál fue el hecho que terminó de impulsar a romper ese cascarón y dejar atrás cualquier miedo?

Yo vengo de los instrumentos. En Polyman fue que empecé a conocer que mi voz servía para algo. Cuando llegué a Piso 8, empecé a ser parte de Motherflowers. Inicié todo este proceso de hacer música con amigos y pasarla bien. En esa época Veztalone y Frank Lucas ya desarrollaban una carrera como solistas. Yo no tenía nada. Me preguntaba cómo escribiría una canción. Pero en el proceso, me di cuenta que era más sencillo de lo que pensaba. Cuando vi el resultado, me convenció de que era el camino. Cerré y abrí los ojos, y mira, estoy a punto de comenzar una gira. Soy artista en Spotify, me he dado a conocer internacionalmente, gané un premio Pepsi. Ocurren cosas que me sorprenden cada vez más, como ver que cada día mi música llega lejos, y la gente que me escribe. Este es el momento de llevarle a esas personas todo el amor que me dan.

Hace un mes se estrenó el episodio que grabó para Movistar desde el sofá. A los pocos días sumó más de 11.000 reproducciones, uno de los más altos en tan poco tiempo

Me siento bien por eso. Fue una oportunidad. Esa grabación fue un formato que deseaba hacer desde hace tiempo. Me ayudó mucho a ensayar para esta gira. El show me permitió mostrarme como soy. Siempre ando con Motherflowers, y quise regalar un concierto corto mío. Me gustó tanto que espero que al regresar pueda presentar ese formato en vivo acá en Venezuela.

Hablemos de sus comienzos, antes de Polyman. ¿En qué momento empezó la curiosidad por la música?

Desde muy pequeña, creo que desde los 5 años de edad, estuve involucrada con la música. Mi familia por parte de mamá es de músicos: mi abuelo, que en paz descanse. Me metieron en la orquesta sinfónica cuando era pequeña. Ahí empezó la conexión. Me fui del estado Trujillo y no pude volver a meterme en la orquesta cuando nos mudamos a Puerto La Cruz. Como regalo, siempre pedía un discman, discos o un ipod. Escuchaba música con mi papá. Intenté seguir en clase de piano, pero la profesora se mudó del país y no pude seguir. Un día le pedí a mi abuela que me regalara una guitarra. Cuando me la dio, empecé a aprender. Entonces, en ese aprendizaje, me di cuenta que tenía voz para cantar. Antes, solo me imaginaba estar en una banda tocando guitarra, como algunos de los guitarristas que escuchaba. Entonces, cuando empiezo a sacar canciones para practicar gracias a Youtube.

¿Tutoriales de Youtube?

Sí. Youtube es el mejor maestro. (Ríe). Entonces me di cuenta de que mi voz suena bonita, que hace un buen contraste con la guitarra. El instrumento pasó a ser solo el acompañante de mi voz. Empecé a hacer covers y practicar armonías. Me encontró Jesús Álvarez de Polyman, y así se dio todo esto de tener una banda, algo que siempre había soñado. Toqué los teclados, y empecé a cumplir mi sueño. Me fui descubriendo y ver qué otras cosas podía hacer con mi voz, ver cómo usaba también el teclado para acompañarme. En Piso 8 me encontré musicalmente, y apliqué además esas enseñanzas de la época de Polyman. Es el resultado de esa combinación de sonidos. 

¿Qué canciones sacaba en esa época en la que aprendía con tutoriales de Youtube? ¿Cuáles son las influencias de esa época?

Si te pudiese mostrar el Ipod de esos años, verías la cantidad de géneros y artistas distintos que escuchaba. Canciones de Adele, Reik, Bruno Mars. Me encantaba hacer versiones de bandas nacionales como La Vida Bohème, Tomates Fritos, Los Mesoneros, Famasloop. Recuerdo que hubo un festival en Lechería llamado Sunset Roll. Para ganar las entradas al concierto, debías hacer un cover de uno de los grupos. Elegí un tema de Tomates Fritos. ¡Gané!. 

Habló hace poco de sus padres y abuelos. Vamos a rendirle homenaje y nombrarlos

Bueno, el nombre de mi abuelo es Arnaldo Sandoval, que en paz descanse. Mi abuelo era músico, pero tampoco estaba muy de acuerdo con la idea de que me dedicara a la música. De hecho, mi abuela paterna no quería al 100%. Yo deseaba irme de gira con Polyman, y ella me dijo que no. Pero debo agradecerle a mi padre y a mi madre, Francisco López e Irene Sandoval, quienes me pusieron un montón de discos que me nutrieron. Música de Red Hot Chili Peppers, Black Eyed Peas, Frank Sinatra, Phil Collins y Maná. A mis padres les doy muchas gracias por nutrirme musicalmente.

¿Y qué canción de Tomates Fritos versionó para ganar la entrada al Sunset Roll Festival?

Canté «Nadaré hasta llegar». 

¿Ese fue la edición de 2016?

No creo que fue la de 2014. 

¿Asistió a la edición de 2016, cuando se presentaron Rawayana y Caramelos de Cianuro?

Sí. Pero en esa edición no gané las entradas, sino en la anterior.

Y las vueltas de la vida. Vio a Rawayana en el festival y este año estrenó canción con la banda

¡Sí! ¡Sí! Esa canción salió en la cuarentena. Recuerdo que yo había visto ya a Rawayana antes, en el Sunset Roll de 2013. Mientras yo estaba abajo en la tarima, me dije que algún día tocaría una canción con ellos. Y cuando surgió está canción, en la que también participan Jambene, Veztalone y Willie DeVille, siempre supe que Rawayana debía estar. No sabía cómo eso iba a pasar, y se dio la conexión a través de Abeja (Alejandro Abeijón). Cerré los ojos, y cuando los abrí, estaba en México grabando con ellos. ¡No podía creer lo que estaba pasando! Rawayana es una de las bandas que más ha influenciado lo que soy. Tener una canción con ellos es muy inspirador, aunque hubo personas que preguntaron por qué ellos. 

¿Personas que cuestionaron esa colaboración?

-Hubo bastante comentarios positivos, pero sabes que siempre hay un hater. Me preguntaron por qué no fue con un artista más grande. ¡Rawayana es increíble! Es la unión de la generación anterior con esta. Tienen más de 10 años tocando. Cuando yo los vi aquella vez, promocionaban Licencia para ser libre

Créditos: YM Comunica

En la grabación para Movistar desde el sofá comenta que prefiere no etiquetarse con un solo género, que prefiere un proceso de constante exploración

Siempre es complicado cuando me preguntan por el género que hago. No tengo uno solo. Es lo que me fluye en determinado momento. Siempre me gusta experimentar, pero sin llegar a los extremos. Es aburrido quedarse en algo. Si un día me provoca una salsa, hacerla. De hecho, tengo una salsa con Akapellah, que estuvo en Lechería hace poco. Grabamos una salsa baúl increible. Tengo ganas de hacer boleros, así como también puedo cantar música cercana al reguetón, como en “Aguacero”. Puedo acercarme al jazz. Realmente hago la música que me gusta, sin enfocarme tanto en el género. Se trata de lo que sienta. 

Mencionó hace un rato que la canción con Rawayana surgió durante la cuarentena. Ustedes como grupo estuvieron muy activos durante esos días, hubo como un hervidero de ideas

Sí. Aprovechamos ese tiempo para enfocarnos y encontrarnos más. En mi caso, me dio esa preparación, ese tiempo de dedicarme a construir mi álbum, que tenía pensado sacar este año, pero está pasando todo esto. Decidí darle el tiempo, y cuando regrese de la gira, lo saco. Todo lo que pasó en cuarentena traté de usarlo productivamente para no quedarme  pegada. Aunque no podía salir, y como mi grupo gracias a Dios es pequeño, no paramos de trabajar. Cuando la cuarentena bajó un poco, pudimos ir a México, y ahora están volviendo los shows. A mi particularmente me aburre hacer un concierto grabado, sin público. Está bien, pero necesito el calor de la gente, ver la reacción y sentirlos. 

¿Para cuándo prevé que esté listo el disco?

-Está listo, pero en el proceso de mezcla y master. Sabes que eso toma su tiempo. Había tardado porque no había encontrado una identidad visual que representara todo lo que deseo. Conseguí una artista increíble que es arquitecto. Estamos trabajando en eso. Es un concepto bien loco. Ya quiero sacarlo para que lo vean, pero prefiero la calma. No quiero hacer algo para salir del desespero. Pensaba estrenarlo ahora en noviembre, pero es imposible. Espero que para febrero o marzo el álbum esté listo para salir a la calle. 

¿Quién es la artista?

Ella se llama Alexandra Hernandez. Te haré un spoiler. El concepto para el álbum es una casa, mi casa. Todo el recorrido por las habitaciones son las canciones. Bueno, lo demás lo dejo a la imaginación. No solo trabajamos para el álbum. Ella también quiere que esto sirva para ganar premios en el mundo de la arquitectura. Quiere llevarlo lejos. Desea también construirlo en la realidad. Pero quién sabe. Para el futuro…

¿Qué pasa en Lechería que siempre suele haber un grupo de músicos que llega a trascender en el mundo del rock y del pop? Desde hace años está Tomates Fritos, estuvo Buenaparte…

Estuvo Andreazulado. Bueno, creo que tenemos la frescura de la costa. (Ríe). Por mucho tiempo fue difícil que la gente mirara al interior del país. Lo trending estaba en Caracas. Pero ahora siento que se están fijando en esta zona.

Hay una parte de tu propuesta visual que incluye un paraguas. ¿Por qué?

De hecho el paraguas es para «Aguacero». No creo que tenga otra canción en la que esté. Pero al ser parte de ese tema, y “Aguacero” ser parte de lo que soy, el paraguas es algo que me identifica. 

Créditos: YM Comunica

¿Cómo se ve en 5 o 10 años?

Quizá me veo en Japón viajando con todo mi equipo. Recorriendo los parques de Disney después de cantar por más de la mitad del mundo. Pienso en que tal vez habré ganado un Grammy, o haber sido nominada a uno. Tengo planes para el futuro, pero trato de vivir el presente, ver qué sucede y qué puedo hacer.

¿Por qué Japón?

A Motherflowers le gusta mucho Japón. Las últimas tres canciones pensamos mucho en cómo sería tocar en Japón. Realmente me gusta ese país. Es un lugar que quisiera conocer.

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