• El exalcalde del municipio Sucre aspira por segunda vez a la Gobernación de Miranda, en el regreso de la Mesa de la Unidad a la carrera electoral. En el pasado, aseguró que irregularidades en los comicios le arrebataron la victoria frente al oficialismo. Ahora, con un Héctor Rodríguez menos mediático y presuntas garantías conquistadas en el CNE, la amenaza viene de la propia oposición con la candidatura de David Uzcátegui. Fotos: José Daniel Ramos

Carlos Ocariz llegó a la costa de Higuerote antes que el sol. Apenas estaba amaneciendo cuando ya el candidato a la Gobernación de Miranda transmitía en directo por Instagram junto a los pescadores del municipio Brión. No es la primera vez que publica historias a esa hora. Generalmente su rutina empieza alrededor de las 4:00 am, cuando después de tomarse un café en su residencia con vista al Ávila, se alista para recorrer las carreteras del estado.

Camina entre las paredes blancas de un galpón que sus acompañantes le indican es la Planta de Procesamiento de Pescado Comandante Supremo Hugo Chávez. Aunque desde cerca se ve en buen estado, de lejos parece un cascarón vacío frente al mar. Un pescador con camisa de rayas, al que los demás llaman Morocho, guía a Ocariz y le explica que el sitio fue construido hace 11 años. No había acabado de cumplir su primer aniversario cuando sus encargados un día se llevaron todo y simplemente desaparecieron. Desde entonces, el edificio pensado para limpiar y refrigerar sus pescas está en total abandono.

El  candidato avanza hacia el muelle con su gorra volteada y vestido para la ocasión: shorts cortos y una camisa negra de mangas largas, con el pulgar arriba de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) en el pecho. En su espalda está el eslogan de su campaña, “Miranda merece +”. Es su segundo intento como abanderado de la coalición opositora para la Gobernación, tras ser derrotado por el oficialista Héctor Rodríguez con 86.388 votos de diferencia en las cuestionadas elecciones regionales de 2017. 

Ahora, para los comicios del 21 de noviembre de 2021, el exalcalde del municipio Sucre va por la revancha, aunque en una competencia más reñida. Además de la maquinaria chavista, debe lidiar con un otro desafío salido de las filas de la propia oposición: el independiente David Uzcátegui, de Fuerza Vecinal. En el pasado fueron compañeros de tolda en Primero Justicia, pero ahora rivalizan entre fuertes críticas por no conseguir una candidatura unitaria que haga frente a un Rodríguez sorpresivamente silencioso y sin presentaciones públicas masivas.

Entre mar y fuego

Carlos Ocariz candidato a la Gobernación de Miranda recorrido por Higuerote, Guatire, Guarena y Petare El Diario by José Daniel Ramos
Foto: José Daniel Ramos @danielj2511

La playa de Cuchivano hace tiempo dejó de ser una de las más visitadas de Higuerote. Esto a pesar de estar en pleno pueblo, cerca del terminal de pasajeros, y tener una vista panorámica de la media luna que dibuja la bahía. Muchas de sus churuatas lucen deshabitadas, convertidas en ruinas de tablas, bloques y palma. Otras sirven de base para los pescadores que se mantienen activos desde temprano en su faena.

En el muelle de piedras y arena oscura hay una pequeña cabaña donde están sentados cuatro hombres de expresión endurecida por el salitre. Reciben a Ocariz de manera jocosa, a lo que él responde también en el mismo tono. Más que un candidato en campaña, parece un turista acostumbrado a hacerse amigo de los locales. En un momento lo invitan a subirse a uno de los peñeros para dar una vuelta.

Ruge el motor de la embarcación. La marea todavía está alta por la hora, pero las aguas tranquilas de Cuchivano favorecen el zarpe. Ocariz va de pie sobre la proa, sujetándose de una cuerda para mantenerse estable. El peñero va lleno de periodistas que lo acompañan, pues precisamente es para las cámaras la imagen del candidato que surca el mar sin miedo al bamboleo. Aun así, parece disfrutar la experiencia genuinamente. Saluda animadamente a un par de jóvenes que recogen su red y contempla la vista antes de regresar a la playa. Allí lo espera el resto de su equipo y habitantes alrededor de una fogata.

Carlos Ocariz candidato a la Gobernación de Miranda recorrido por Higuerote, Guatire, Guarena y Petare El Diario by José Daniel Ramos
Foto: José Daniel Ramos @danielj2511

La presencia de Ocariz genera emoción en los pescadores. Sin haber votado todavía, ya le dicen “gobernador” y se atropellan para gritar consignas, o reclamar en voz alta todas las deudas pendientes de Héctor Rodríguez con el gremio. La lista de quejas con la actual gestión es bastante larga. Morocho toma la palabra para insistir en la reactivación de la planta procesadora, además de pedir que se convierta el muelle en un destino turístico, lo que les beneficiaría en sus ya mermadas ventas de pescado fresco. “Uno trabaja y trabaja y parece que lo hiciera pa’l diablo”, exclama otro hombre y todos sus compañeros se unen en su agitación. “Necesitamos un cambio”, vocifera uno de ellos.

El fuego de la hoguera crepita al son de la mina, un tipo de tambor típico de la zona. Al menos tres personas golpean con palos el gran tronco inclinado sobre una base de maderos cruzados. A su lado repica la curbata, otro tambor más pequeño.  Aunque esté en el litoral mirandino, Higuerote pertenece a la región de Barlovento, donde los sonidos afrocaribeños están en la sangre de su gente. Ocariz intenta llevar el paso del baile sin mucho éxito, y sin perderse el jolgorio en el ambiente. Una pequeña figura de la Virgen del Valle, patrona de los pescadores y del cercano Oriente venezolano, reposa sobre una roca con un manto hecho de conchas marinas.

Carlos Ocariz candidato a la Gobernación de Miranda recorrido por Higuerote, Guatire, Guarena y Petare El Diario by José Daniel Ramos
Foto: José Daniel Ramos @danielj2511

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El candidato reconoce que sus giras suelen concentrarse en los mismos municipios de la parte urbanizada de Miranda. Por eso quiso empezar el primer día de campaña oficial en Brión. Si bien estuvo antes en pueblos como Mamporal, Río Chico o Caucagua, hasta ese momento gran parte de sus recorridos habían sido por el Área Metropolitana de Caracas, Altos Mirandinos, Guarenas-Guatire y los Valles del Tuy. Matemáticamente sería lo lógico, pues esas regiones concentran el 91,61 % de la masa de electores del estado, de acuerdo con cifras del Consejo Nacional Electoral (CNE). Pero Ocariz afirma que visitar aquellas locaciones remotas es de gran importancia, y no necesariamente política. “Allí está la verdadera idiosincrasia del pueblo mirandino”, comenta.

Hubo un tiempo en el que Higuerote y su vecino Río Chico (municipio Páez) formaban un eje turístico ideal para que temporadistas de Caracas y Miranda pasaran los fines de semana o días de asueto. Todavía en el pueblo se ven retazos de ese boom que tuvo en los años ochenta, y se extendió hasta más allá de 2010. Desde la terraza de un modesto restaurante de pescado frito y empanadas, Domingo Palacios ve los pocos hoteles que se alzan a lo largo de la costa. El hombre, de camisa de cuadros y gorra blanca, fue alcalde de Brión en dos oportunidades: en el período 1989-1992, en el 1995-2000 y actualmente aspira a un tercer mandato con la MUD. “Aquí antes había todo un proyecto para impulsar el turismo con villas, hoteles y playas limpias, pero ahora lo ranchificaron todo”, se lamenta.

Carlos Ocariz candidato a la Gobernación de Miranda recorrido por Higuerote, Guatire, Guarena y Petare El Diario by José Daniel Ramos
Foto: José Daniel Ramos @danielj2511

El paraíso playero de Higuerote y Río Chico se convirtió en una pesadilla para quienes tenían allí sus quintas o apartamentos vacacionales. En 2013 el régimen de Nicolás Maduro instauró en Barlovento el plan de Zonas de Paz. Consistía en reducir la custodia policial a cambio de que los grupos criminales locales se desarmaran voluntariamente. La iniciativa, lejos de pacificar a las bandas, les permitió tener control absoluto de toda la troncal 9, Higuerote incluido. Ahora, entre la inseguridad, las invasiones y la crisis económica venezolana, los complejos recreacionales lucen como escenarios de un pueblo fantasma. Los propietarios venden sus casas a precios de remate o simplemente las abandonan a su suerte.

Otros problemas ocupan también a los locales. Mientras Ocariz sigue en la parranda, Luis Alejandro resalta que la gasolina es el principal martirio de los pescadores. Cuenta que poseen un acuerdo para surtirse de 60 litros de combustible por 5 dólares periódicamente, pero la escasez generalizada en el país hace que algunos proveedores privados les cobren hasta $30. El mantenimiento de sus embarcaciones se lleva la mayor parte de sus ingresos, quedando con menos de $2 de ganancias a la semana. El hombre alto y delgado afirma que piensa votar los comicios del 21 de noviembre, y parece tener clara su opción. Al preguntarle si ha visto las propuestas de David Uzcátegui, responde con cara de confusión: “No lo conozco”.

Garantías

Carlos Ocariz candidato a la Gobernación de Miranda recorrido por Higuerote, Guatire, Guarena y Petare El Diario by José Daniel Ramos
Foto: José Daniel Ramos @danielj2511

La arena pierde cada vez más terreno ante la basura. Botellas, tapas, bolsas de plástico y residuos del mar se esparcen sobre la playa en la que un grupo de niños hace sus prácticas de beisbol. A lo lejos, un hombre mayor desenreda una red mientras un chivo se alimenta del monte crecido de los alrededores. Ya hay algunos activistas recogiendo desechos y Ocariz promete para esa misma semana iniciar una jornada de limpieza. Además de Domingo Palacios, también están los candidatos a concejales de Brión, y algunos de los aspirantes a diputados del Consejo Legislativo del estado Miranda. Aunque saludan y tratan de ser carismáticos con la gente, la verdad es que pocos los reconocen.

Alrededor de 30 personas, entre pescadores y vecinos, se aglomeran en torno al candidato. Actúan como si ya tuviera poder para mejorar sus condiciones de vida y se dedican a repetir entusiasmados consignas como “se acabó el pan de piquito” o “viene el cambio”. Parecen de verdad sentir, o al menos tienen la esperanza, de que el día de los comicios termine el control del oficialismo sobre el estado y municipio. Unos metros más allá, desde algunas casas en fila, otras personas ven sin involucrarse mucho. Al principio son solo un par de mujeres sentadas, pero al final termina también una decena de caras asomadas en puertas y ventanas observando con curiosidad lo que ocurre.

Carlos Ocariz candidato a la Gobernación de Miranda recorrido por Higuerote, Guatire, Guarena y Petare El Diario by José Daniel Ramos
Foto: José Daniel Ramos @danielj2511

Ocariz no parece tener un discurso preparado. Sus palabras surgen con total espontaneidad en la medida que camina e interactúa con la gente, sin un orden o hilo conductor específico. Solo en una gran mesa de madera, donde finalmente todos se sientan a desayunar, se levanta y da lo más parecido a una alocución. Los pescadores le interrumpen para hablar, pero no parece molestarle. Por el contrario, utiliza lo dicho por ellos para completar sus ideas al repasar todos los problemas que escuchó previamente, además de comprometerse a resolverlos de llegar a asumir el despacho de Los Teques.

Mientras la gente aún pulula a su alrededor, Ocariz se toma un tiempo para acercarse al mar. Le pasan algunas sardinas frescas para lanzar a un grupo de pelícanos pardos que flota sobre las aguas oscuras. Las aves enseguida comienzan a amontonarse frente a él, agitando sus alas a la caza del alimento, al que ni siquiera dejan terminar de caer. Otras llegan revoloteando curiosas, atraídas por la promesa del botín lanzado por el candidato desde arriba.

Carlos Ocariz candidato a la Gobernación de Miranda recorrido por Higuerote, Guatire, Guarena y Petare El Diario by José Daniel Ramos
Foto: José Daniel Ramos @danielj2511

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Las elecciones del 21 de noviembre serán poco convencionales. La oposición vuelve a participar por primera vez desde el proceso de 2017, cuando denunciaron un fraude electoral tras los resultados en los que el chavismo ganó 18 de las 23 gobernaciones. Entre los principales acusadores en ese entonces estuvo el propio Ocariz, quien objetó la migración de 225.000 electores de sus centros de votación, de los cuales 159.000 quedaron sin sufragar. Esto ocurrió principalmente en zonas de tendencia altamente opositora, como San Antonio de Los Altos o Baruta, siendo una suma mayor a la diferencia final de votos obtenida por Héctor Rodríguez.

Cuatro años después, el dirigente de Primero Justicia todavía admite que la nueva directiva del CNE no ha restablecido por completo las garantías electorales. Por ejemplo, la habilitación de su partido o la devolución de la tarjeta de otras organizaciones como Acción Democrática y Voluntad Popular, intervenidas por orden del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). No obstante, Ocariz es ahora uno de los mayores promotores del regreso a las urnas como forma de salir del estancamiento político de los últimos meses. 

“Hemos logrado algunos avances importantes y vamos a seguir logrando cosas para tener una elección cada vez más justa. Yo veo esta elección como una oportunidad para demostrar, para tener distintos funcionarios que estén cercanos al pueblo y den resultados, pero también es la oportunidad para comenzar a organizarnos de cara a un referendo revocatorio y a una eventual elección presidencial adelantada”, asevera.

Carlos Ocariz candidato a la Gobernación de Miranda recorrido por Higuerote, Guatire, Guarena y Petare El Diario by José Daniel Ramos
Foto: José Daniel Ramos @danielj2511

—¿Entonces usted considera que el país tiene condiciones para celebrar unas elecciones?

—Eso fue producto de un debate interno dentro de la Unidad, en cada uno de los partidos, y la decisión fue participar como un espacio de lucha para buscar mejores condiciones y para lograr avanzar de cara a un referendo revocatorio. Yo creo que esa decisión hay que aceptarla, acatarla y cumplirla. Y bueno, estamos en eso. Eso nos permite también acercarnos a la gente, ahora estamos mucho más cercanos al ciudadano, en contacto con ellos. La verdad yo nunca lo he dejado de hacer en lo personal, pero como Unidad creo que era importante que lo hiciéramos y lo estamos haciendo. Me parece que eso es algo positivo.

—¿Cómo puede hacer para incentivar a una población que actualmente es apática con todo lo que tiene que ver con elecciones o política, para que vuelva a las urnas?

—Yo creo que con la verdad. Explicándole a la gente que hay mejores condiciones, no las que merecemos, pero mejores. No hay garantías al 100 %, pero hay avances, y me parece que eso es lo que debemos decirle a la gente en la calle. No es fácil, es una pelea dura, pero tenemos mejores condiciones que en el pasado y tenemos que seguir luchando de manera paralela que le damos esperanza a la gente. 

—Usted en 2017 ya había sido candidato a la Gobernación y denunció toda una serie de irregularidades que ocurrieron en esas elecciones. ¿Cómo piensa evitar que se repitan en esta oportunidad?

—Hay una cosa bastante buena, que es que va a haber una observación internacional por parte de la Unión Europea. También es positivo que haya un CNE mucho menos malo que el que había en ese momento, no es el que debemos tener, pero es un avance. Creo que hay algunas cosas que ya se han logrado formalmente, por ejemplo, que nos regresen la tarjeta de la Unidad, y en teoría las migraciones de centros ya están prohibidas. Ahora, sabemos que estos tipos (el oficialismo) la noche antes pueden hacer cualquier cosa, pero la lucha por condiciones no se acaba con las postulaciones. Comienza una nueva etapa de estar muy alertas y denunciar cualquier irregularidad.

—¿Cree que fue un error por parte de Primero Justicia no haber participado en las municipales de 2017?

—Yo creo que hemos cometido muchos errores; sin embargo, en ese momento si hubiésemos participado en esas elecciones o en las presidenciales de 2018, no tendríamos las condiciones que hoy en día tenemos. Son sacrificios que hemos hecho y que han sido muy costosos, tenemos compañeros perseguidos y nuestro partido ilegalizado producto de esa postura, pero si no nos la jugábamos no habríamos logrado tener estas condiciones. Es un debate, yo creo que no necesariamente fue un error, pero de eso se ha aprendido. Se han podido hacer algunas cosas mejor, sobre todo al comunicarlo, pero me parece que era un paso necesario en ese momento.

Al calor de pueblo

Carlos Ocariz candidato a la Gobernación de Miranda recorrido por Higuerote, Guatire, Guarena y Petare El Diario by José Daniel Ramos
Foto: José Daniel Ramos @danielj2511

Son las 9:30 am en el casco central de Higuerote. En la planta baja de un centro comercial pequeño, al lado de una tienda de reparación de bicicletas, está el comando de la MUD para el municipio Brión. Una corneta constantemente promociona la candidatura de Domingo Palacios para la Alcaldía. Afuera, los motorizados contratados para el recorrido están listos con las banderas celestes de la manito atadas en sus parrilleras.

Como siempre, Ocariz toma la primera moto y va de puntero seguido por la caravana. Nuevamente se pone de pie sobre el vehículo en movimiento con la naturalidad de ya haberlo hecho antes en decenas de pueblos, y comienza a saludar de la forma típica en que lo hacen todos los candidatos. El sol está fuerte, pero la gente en la calle sigue su rutina acostumbrados al calor de la costa. La vida comercial se mantiene bastante activa, y en cada banco una larga fila de personas espera para retirar efectivo. 

La marcha motorizada irrumpe en cada calle sin pasar desapercibida. Algunas personas suben la cabeza para dedicar unos segundos de miradas curiosas antes de volver a lo suyo, mientras otros fruncen el ceño aturdidos por el estruendo de la sinfonía de cornetazos que pasa. También hay quienes saludan sonrientes al ver el símbolo de la MUD, levantando el puño o haciendo pulgar arriba. Un “Viva Chávez” suena a lo lejos de un señor mayor que atiende un puesto de plátanos en un mercadillo.

En un punto pasan por la casa del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), que está completamente vacía. Sus ocupantes aguardan en un autobús en una plaza unos metros más adelante, para ir a un acto de campaña de su candidato en Caracas. Al ver la caravana algunas mujeres desde la ventanilla solo se ríen y hacen pulgar abajo, como si pitaran al equipo rival en un juego de pelota. Se sienten lejanos los años en los que los encuentros entre oficialistas y opositores solían acabar con botellazos, toldos quemados y hasta disparos.

El recorrido finalmente termina (al menos en ese tramo) en el Monumento a la Virgen del Carmen, ubicado en la troncal 12, casi en la salida del pueblo. Allí esperan otra vez la mina y la curbata, que retumban apenas la gente pisa la plaza. En sus cuñas la campaña de Ocariz suena a tambor barloventeño. Aunque solo está con su equipo, el dirigente sigue la parranda brevemente mientras aprovechan para tomar agua y grabar videos para las redes sociales. Ocariz se despide de Domingo y los militantes de Brión, pues llega la hora de seguir hacia el siguiente municipio de la gira.

Carlos Ocariz candidato a la Gobernación de Miranda recorrido por Higuerote, Guatire, Guarena y Petare El Diario by José Daniel Ramos
Foto: José Daniel Ramos @danielj2511

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Carlos Ocariz tenía 29 años de edad en el año 2000, cuando Primero Justicia pasó de ser una asociación civil a un partido regional de Miranda. Antes de eso, trabajó en el estado con el entonces gobernador Enrique Mendoza, como coordinador de Política Social y miembro de la directiva de la Corporación Regional de Salud de Miranda. 

El nuevo milenio abrió con megaelecciones, en las que cada fundador de PJ apuntó a un municipio del lado mirandino de Caracas. Henrique Capriles conquistó la Alcaldía de Baruta, mientras que Leopoldo López (entonces miembro) hizo lo propio en Chacao. Ocariz se postuló en Sucre, pero fue derrotado por José Vicente Rangel Ávalos, hijo del entonces canciller José Vicente Rangel. No obstante, consiguió un curul como diputado a la Asamblea Nacional en representación de ese municipio.

Tras otra derrota frente a Rangel Ávalos en 2004, finalmente ganó al tercer intento la Alcaldía de Sucre en 2008 con el 55,6 % de los votos. Volvió a repetir en 2012, cuando venció al cantante y beisbolista Antonio “el Potro” Álvarez. Con ya una gestión consolidada, apostó a la Gobernación como heredero político de Capriles, quien en esos mismos ocho años estuvo al frente de Miranda. A pesar de repuntar durante toda la campaña con más de 10 puntos por encima de Héctor Rodríguez, al final la abstención y el clima de conflictividad que atravesaba el país en 2017 le jugaron en contra. Perdió con el 45,67 % de los votos.

Carlos Ocariz candidato a la Gobernación de Miranda recorrido por Higuerote, Guatire, Guarena y Petare El Diario by José Daniel Ramos
Foto: José Daniel Ramos @danielj2511

El actual coordinador estadal en Miranda de la tolda aurinegra afirma que nunca ha tenido dudas de qué hacer con su vida. Aunque es ingeniero civil egresado de la Universidad Metropolitana, siempre supo que lo suyo era la política. Mientras mira por la ventana de la camioneta en la que viaja, rescata que PJ fue el proyecto de un grupo de liderazgos emergentes con deseos de romper los viejos esquemas del Pacto de Puntofijo, y que ya se oponía al modelo de revolución bolivariana que apenas comenzaba a engranar el chavismo.

“Éramos todavía demasiado jóvenes, y decidimos meternos en la política para implosionar y cambiar las cosas. No estábamos de acuerdo ni con el pasado ni con el presente y queríamos construir un futuro”, evoca con nostalgia el político de 50 años de edad.

Hace un mea culpa. Sabe que después de 21 años siguen sin sacar al chavismo del poder y es una factura que justificadamente la gente les reclama todos los días en la calle y redes sociales. “Obviamente tenemos muchos elementos para pensar que esto no es una democracia. Tenemos compañeros presos, asesinados, perseguidos y exiliados. Ha sido una época muy dura para nosotros; sin embargo, la convicción se impone y aquí seguimos luchando”, dice. Su convicción actualmente está en el voto. 

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—¿Qué hizo en ese intervalo entre 2017 y la actualidad?

—Estuve en la calle en toda esa etapa, yo nunca me fui del país. Me quedé y creo que logramos avanzar en muchas cosas y organizarnos. Fue una transición, porque pasó todo esto del no reconocimiento de Maduro y el gobierno interino de Juan Guaidó. Hoy en día tenemos un apoyo internacional importante que busca unas elecciones justas y libres, pero esas elecciones deben tener candidaturas, caras visibles, estructuras, partidos, organización, y eso es lo que estamos nosotros liderizando. 

—Usted el 10 de mayo de 2021 propuso iniciar un proceso de relegitimación de los liderazgos opositores. ¿Todavía mantiene eso en pie?

—Absolutamente. Yo creo que eso es normal, es natural y es positivo. Lastimosamente en ese momento no fue comprado por todos los factores de la Unidad. Yo creo que viene una legitimación de las parroquias, los municipios, los estados y del país para tener liderazgos que representen al pueblo y al cambio. 

—¿Durante esta campaña ha tenido algún tipo de confrontación con el chavismo, o ha sufrido algún tipo de ataque? 

—Cero, pana. Es como si eso no existiera ahorita. No es que ya no exista el chavismo, pero ese radicalismo, esa agresividad, yo no la he visto en los Valles del Tuy, que es muy chavista, ni aquí en Guarenas ni en Los Teques, Barlovento o Petare. Es como si no estuvieran. Esa euforia ha bajado mucho, y menos mal, porque eso ayuda a la política, a la normalidad de la vida y el respeto al otro. 

—¿En qué cree que su comando ha fallado durante la campaña?

—Ha sido una campaña muy atípica y muy ruda. Primero por la discusión sobre si participar o no; segundo, el cómo escoger la candidatura. Yo creo que todo eso ha sido parte de un dilema y también viene de una política de buscar condiciones y no participar. Sin embargo, yo creo que con las uñas se ha hecho un gran esfuerzo. Si logramos consolidar definitivamente la Unidad en Miranda sería un triunfo y creo que podemos ganar la Gobernación, pero sin dudas hemos tenido momentos muy duros donde se está cambiando la política también. Y ese cambio ha incorporado todo, porque en la Unidad también está Voluntad Popular, Acción Democrática, Un Nuevo Tiempo y muchos factores. En mi opinión, seguramente han habido errores o fallas, pero se ha hecho lo mejor posible con los elementos que se tienen. 

La larga marcha

Carlos Ocariz candidato a la Gobernación de Miranda recorrido por Higuerote, Guatire, Guarena y Petare El Diario by José Daniel Ramos
Foto: José Daniel Ramos @danielj2511

Luego de 45 minutos en carretera, el equipo de Ocariz llega a Guatire, en el municipio Zamora. Él solo viaja con sus colaboradores cercanos, además de los vehículos para la prensa y los candidatos a diputados regionales. Allí lo espera toda la estructura local de la MUD, preparada para emprender otra caravana de motos.

El estacionamiento del centro comercial Guatire Plaza, en el sector Castillejo, sirve como base para organizar la logística. El sol del mediodía encandila con más intensidad que en Higuerote. Un hombre da instrucciones a todo pulmón para distribuir a los candidatos a concejales en las motos, mientras el aspirante a gobernador va tranquilamente saludando y tomándose selfies con los transeúntes. Parece ajeno a todo el movimiento a su alrededor.

Se monta, nuevamente de pie, en la parte de atrás del camión de sonido. Esta vez lo acompaña Silfredo Rubino, candidato a la Alcaldía de Zamora y quien, a diferencia de Ocariz, viste la típica guayabera azul usada por muchos políticos opositores. El camión emprende la marcha a través de la avenida Villa Heroica, escoltado de punta a punta por las motos con militantes de la MUD. Pasan por una estación de gasolina y un policía estadal discretamente levanta el pulgar en señal de aprobación, aunque sin hacer contacto visual con el candidato.

Carlos Ocariz candidato a la Gobernación de Miranda recorrido por Higuerote, Guatire, Guarena y Petare El Diario by José Daniel Ramos
Foto: José Daniel Ramos @danielj2511

En general el paso de la marcha no parece perturbar la cotidianidad de los guatireños. Solo un par de mujeres que buscan a sus hijos en la escuela aplauden enérgicamente. Más adelante, el animador del camión grita “¡Viva la juventud de Miranda!” al pasar cerca de un grupo de liceístas que simplemente se ríe y levanta las manos. Un hombre de mediana edad va en moto con una mujer en paralelo al candidato. Trata insistentemente de hablarle, pero no se escucha lo que dice entre la música. Se pierde de vista por un momento solo para volver a aparecer más adelante en el trayecto, ahora con una bandera de la MUD sostenida por su acompañante, quien sonríe incómoda.

Al llegar al centro comercial La Rosa, comienza a sonar en bucle la clásica cuña que desde 2015 utiliza la MUD para explicar su posición en la boleta electoral. Tras tres cambios de lugar en los últimos años, la de esta elección es: “Arriba, a la izquierda, vota por la manito”. Mientras la marcha sube la cuesta empinada, de los edificios de ladrillos se asoman varias personas. Ocariz sube la mirada y le sonríe a una mujer mayor que lo llama desde un tercer piso.

Los edificios bajos de Puerta del Bosque cambian por las quintas de Campo Alegre y Vista Rosa. El escenario es más desierto, aunque no falta uno que otro caminante que devuelve el saludo por cortesía al ver la avalancha de motos. Salen de la urbanización a través de una larga vía con algunos barrios y parcelas, donde los mensajes de apoyo esta vez vienen del personal en la barra de una panadería y del encargado de una tienda de repuestos. De un giro la caravana termina en la avenida Bermúdez, en pleno corazón de Guatire, donde el ruido de las bocinas de las motos se mezcla con el de los otros vehículos atascados en el tráfico, y la gente que a paso apurado entra y sale de los comercios sin reparar en ellos. En la plaza 24 de Junio, donde está la Alcaldía de Zamora, el recorrido se corta abruptamente.

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Ocariz aprovecha el congestionamiento en la plaza para bajarse y cambiar de vehículo. Cruza por el casco central de Guatire, entre casas que aún conservan sus techos de tejas, rumbo hacia la vecina ciudad de Guarenas. Allí el recorrido será más calmado, sin los motorizados ni saludos bajo el sol.

En el municipio Plaza la gira es más breve. Simples vueltas por los barrios de Los Naranjos y Zulia, hasta los enormes bloques verdes de Menca de Leoni. De allí a un mar de edificios de ladrillos rojos imposibles de diferenciar unos de otros. Terrazas del Este, Ciudad Casarapa y Nueva Casarapa, todos con el mismo diseño como un gran urbanismo perdido entre calles llenas de huecos y árboles caídos en plena vía. Sin grandes manifestaciones de apoyo, y sin llamar la atención, toca la siguiente parada: Petare. 

El viaje por la autopista Gran Mariscal de Ayacucho permite a Ocariz tomarse un descanso. En la privacidad de su camioneta es mucho más relajado. Pasa la mayor parte del camino con la vista fija en el celular atendiendo mensajes de WhatsApp. No cambia para nada con respecto a la actitud que muestra públicamente, pero en su forma de hablar se marca más el acento del este caraqueño que intenta disimular cuando visita las zonas rurales, y que en las redes sociales no perdonan los chistes por su mandibuleo. 

Responde rápido y sin meditar mucho sus palabras, como quien está en una conversación casual. Precisamente uno de los defectos que algunos de sus colegas le observan es justo ese: el ser demasiado espontáneo al punto de carecer de formalidad en sus discursos.

—Usted como alcalde ya vivió bastantes problemas a nivel de presupuesto, el cual era recortado constantemente por el gobierno central. ¿Cómo pensaría atender ese problema de repetirse?

—Gobernar es el ejercicio de la creatividad y nosotros tenemos un PhD (un doctorado) en creatividad en Petare. Tuvimos que inventarnos muchas cosas para gobernar con todo en contra. En ese momento Hugo Chávez tenía no sé, 80 o 70 % de popularidad (el mayor índice de aprobación del difunto expresidente fue de 75,4 % en abril de 2008, de acuerdo con Datanálisis), y no apoyaba a la Alcaldía porque éramos de oposición. A pesar de eso logramos una gestión eficiente, bajar a la mitad el número de homicidios, sembrar el municipio de campos deportivos de primera calidad, hacer un presupuesto participativo eficiente. Es decir, incluso logramos ser reconocidos como la mejor gestión de América Latina y la cuarta en el mundo (en 2015, por The World Mayor Project).

«La verdad es que a mí el tema de gobernar me apasiona mucho porque creo que es una oportunidad para poder usar la creatividad y darle resultados a la gente con cosas muy concretas, y yo creo que es lo que vamos a tener que hacer en Miranda. Sin embargo, sabemos que la situación que viene va a ser compleja», agrega.

—Una de las cosas que más ha preocupado a muchos expertos es el debate actual de la Asamblea Nacional oficialista sobre la Ley de Ciudades Comunales. De ganar las elecciones, ¿siente que su cargo se podría ver amenazado por el Estado Comunal, o no tendría problemas en trabajar con ellos?

—Yo creo que la mejor manera de defender la descentralización es estando en ella. Por eso creo que con más razón debemos tener alcaldes y gobernadores que la cuiden. Obviamente esta gente (el oficialismo) no va a querer para nada que nosotros participemos, que estemos. Para ellos es mucho más fácil que tiremos la toalla, pero hemos logrado mejores condiciones.

La Unidad dividida

Carlos Ocariz candidato a la Gobernación de Miranda recorrido por Higuerote, Guatire, Guarena y Petare El Diario by José Daniel Ramos
Foto: José Daniel Ramos @danielj2511

Al mismo tiempo que Ocariz asumía su curul en la Asamblea Nacional en el año 2000, otro joven de Primero Justicia ganaba también su primer y único cargo público como concejal en Baruta. Su nombre era David Uzcátegui, quien ahora, aspirando también a la Gobernación en estas elecciones, se ha convertido para la MUD en una amenaza mayor que la del propio Héctor Rodríguez. Fue expulsado del partido en 2017 por apoyar la candidatura del actual alcalde de Baruta, Darwin González, y desde entonces articuló un movimiento independiente basado en los tres municipios más acaudalados del Área Metropolitana de Caracas. Así nació en 2021 el partido Fuerza Vecinal (FV).

Para el representante de la MUD, acudir a las urnas con dos candidatos opositores es un suicidio político. Poner en bandeja de plata las posibilidades de reelección al oficialismo, a pesar de que Rodríguez figura tercero en los sondeos mostrados por ambos comandos. Aún así, Ocariz prefiere no confiarse. Precisamente fue un tema de encuestas el que complicó más la oportunidad de tener una candidatura unitaria en Miranda.

Dependiendo del candidato, la historia de lo ocurrido con las cuatro encuestas acordadas para definir al abanderado único varía. Uzcátegui asegura que ganó en tres de los estudios, pero que Ocariz desconoció los resultados y usó su influencia en los partidos del G4 para quedarse con el apoyo de la MUD. 

La versión de Ocariz es más larga. Afirma que fue favorecido en dos encuestas, las cuales fueron auditadas por ambos comandos; sin embargo, en los otros dos no hubo verificación y la diferencia era menor al error muestral. Al pedir la repetición de esas dos encuestas específicas, no tuvo respuesta de Fuerza Vecinal, que ya había proclamado a su candidato. Sin la participación del otro lado, los repitieron y allí el dirigente de PJ dice que ganó la reválida de uno de ellos, de la firma privada Delphos, para un total de tres a su favor. Fue entonces cuando la MUD aprobó inscribirlo, mientras FV hizo lo mismo por separado con Uzcátegui y en todos los municipios donde los candidatos unitarios no eran los de su partido.

Carlos Ocariz candidato a la Gobernación de Miranda recorrido por Higuerote, Guatire, Guarena y Petare El Diario by José Daniel Ramos
Foto: José Daniel Ramos @danielj2511

Desde entonces ambos han intercambiado una serie de declaraciones pasivo-agresivas en redes sociales, en las que se invitan mutuamente a declinar. En el caso de Uzcátegui, su llamado más insistente ha sido a celebrar primarias, cosa con la que Ocariz dice estar de acuerdo, pero ve económicamente inviable.

“Yo nunca he estado en contra de las primarias, por el contrario, las propuse tres meses atrás, pero la Unidad decidió no hacerlas no solo en Miranda, sino en ningún estado del país. Fue por una razón que yo creo que es muy sensata, que es el tema económico. Una primaria en Miranda cuesta 150.000 dólares, la realización de la elección más la campaña. ¿Quién puede pagar eso? Hay dos posibilidades: o lo hace el gobierno y se mete en las primarias a elegir candidatos de la Unidad, o los enchufados, que es lo mismo”, asevera.

—¿Desde su comando han tenido la sospecha de que Uzcátegui pudiera tener vínculos con el chavismo?

—La respuesta te la puedo dar el 7 de noviembre (el plazo para hacer cambios de candidaturas sin que se reflejen en la boleta vence el 11 de noviembre). Si él sigue dividiendo a la Unidad, no tengo ninguna duda de que esté haciéndole el juego al gobierno. Me llama la atención que tenga tanta plata para regalar cosas: motos, losartán, comida. Ahorita dio unos certificados para dar materiales (de construcción), eso al mejor estilo chavista. Yo no quisiera especular, pero si él sigue, definitivamente le está haciendo el juego al gobierno.

—Con todo este conflicto, ¿ustedes consideraron retirarle su apoyo a los candidatos de Fuerza Vecinal?

—Había gente que estaba en eso. Yo creo que era un error hacerlo, porque el ciudadano común, el vecino de Chacao, Baruta o El Hatillo, no merece esa disputa. ¿Para qué dividir en esos municipios si ya hay alcaldes? Hay algunos a los que les gusta esa gestión, otros que no, pero es lo menos costoso. Fíjate lo que pasó en Baruta hace tres años con la cámara municipal, que los vecinos querían tener candidatos a concejal, Uzcátegui dijo que no, que iban los de él y ya, se dividieron y por primera vez en la historia ganó el chavismo en Baruta. Entonces no tiene ningún sentido hacerlo, por eso creo que es un error jugar a la división y tener candidatos aparte en esos municipios.

En casa

Carlos Ocariz candidato a la Gobernación de Miranda recorrido por Higuerote, Guatire, Guarena y Petare El Diario by José Daniel Ramos
Foto: José Daniel Ramos @danielj2511

El municipio Sucre refleja perfectamente el contraste que es Miranda. Por un lado, urbanizaciones de clase media como El Marqués, Macaracuay y La Urbina; por el otro, zonas de fábricas devenidas en puntos comerciales como Boleíta o Los Cortijos. Y sobre ellos, el gran coloso de otra realidad ineludible: Petare. Considerado por algunos como el barrio más grande de Latinoamérica, es también uno de los más peligrosos, aunque su tasa de homicidios ha disminuido en los últimos años. Un mérito que el exalcalde se atribuye.

Ocariz señala rápidamente en la autopista la llegada a Petare. Son cerca de las 2:00 pm cuando la camioneta desemboca en el corazón de la populosa parroquia, la redoma con su estatua de Cristo, ahora con un tapabocas como recordatorio de la pandemia de covid-19, y el gran muro que separa el casco histórico colonial. La camioneta sigue serpenteando por sus arterias y venas cada vez más estrechas, hasta adentrarse en el barrio.

En un punto la calle se abre y se alza a la vista la cruz de la Capilla de Nuestra Señora del Carmen. La iglesia de arquitectura románica, pintada de blanco y terracota, cobija una marejada llena de azul y celeste. Aproximadamente un centenar de personas cabe en la vía de un solo carril. Algunos se encaraman sobre los separadores que delimitan el bulevar El Carmen, obra inaugurada en 2011 por Ocariz para el barrio de El Campito. 

Ante la llegada de su exalcalde, la gente le da la bienvenida como a quien regresa a casa. Comienzan a amontonarse alrededor de él hasta crear una barrera casi inaccesible que lo envuelve. En la burbuja formada en el centro de la multitud, Ocariz ofrece declaraciones a los medios de comunicación acompañado de un joven de franela azul oscuro. Es Andrés Schloeter, conocido popularmente como Andrés Chola, y candidato a la Alcaldía de Sucre.

Carlos Ocariz candidato a la Gobernación de Miranda recorrido por Higuerote, Guatire, Guarena y Petare El Diario by José Daniel Ramos
Foto: José Daniel Ramos @danielj2511

Comienzan una larga subida a través de las calles de El Campito. El camión de sonido despeja el camino y presagia la venida “del futuro gobernador de Miranda”. Detrás van Ocariz y Schloeter andando, junto a los respectivos candidatos a concejales. Con ellos avanza también la gran marcha, en su mayoría de jóvenes, algunos incluso adolescentes. Casi todos portan camisas y banderas de la MUD, aunque de vez en cuando se cuela alguna de Un Nuevo Tiempo, el único partido no proscrito del G4. Todos corren y se atropellan para seguirle el ritmo a sus líderes, que a su vez mantienen un paso sostenido a la velocidad del camión.

En ese laberinto de ladrillos y rejas se asoman miradas en silencio. Una señora reconoce a Ocariz y comienza a mover las manos efusivamente mientras ve a su vecina, que desde la escalera de al lado es más reservada. Otro hombre en un abasto mantiene los brazos cruzados hasta que recibe uno de los papeles que reparten los jóvenes. Lo deja en la mesa y sigue mirando la gente pasar. En la medida que suben por el barrio Unión, la vista se vuelve más impactante: la colina arropada por miles de techos de zinc, y la ciudad de Caracas al fondo.

De calle en calle la marcha volvió a bajar hasta el puente Baloa, aunque con menos gente que al comienzo. Pasan por la redoma, justo al lado de un bulevar de grama artificial y postes de colores recuperado por el actual alcalde y aspirante a reelección, nuevamente José Vicente Rangel Ávalos. Así lo hace recordar en un muro verde con su nombre y una frase que suena más a sentencia que a eslogan: “Petare es nuestro”. Una lluvia de volantes lanzados por los militantes cae empapelando de azul el asfalto.

La marcha para frente a la estación del Metro, en ese punto donde muere (o nace, dependiendo de la referencia) la avenida Francisco de Miranda. Allí, el equipo de sonido recuerda que es el cumpleaños del diputado y secretario nacional de Organización de PJ, Edison Ferrer, y otro compañero de equipo. Y así, sin grandilocuencias ni discursos, la jornada concluye con la canción de “Cumpleaños Feliz”, en medio del tráfico y los buhoneros. 

***

Un día después de su recorrido por Miranda, Carlos Ocariz volvió a invitar a su rival dentro de la oposición a unificar candidaturas. Primero propuso un proceso con una comisión de garantes que sirvan de jueces para elegir el mecanismo de elección y al ganador. Luego lo retó a hacer un cónclave cara a cara, al que Uzcátegui no se presentó. Desde una calle de Chacao llena de pendones de Fuerza Vecinal, el exalcalde teme haber llegado a un punto muerto en las negociaciones.

—Uzcátegui dijo que tiene conversaciones adelantadas en el tema de la unificación de la candidatura, ¿puede decir qué ha hablado con él?, ¿cree que pueden llegar a un acuerdo en ese plazo?

—Esto fue una propuesta mía que hice el lunes (1° de noviembre) de buscar este camino. Ha habido reuniones producto de mi propuesta, hasta ahora sin grandes avances, pero por lo menos está la intención de parte nuestra y el compromiso de que tenemos que llegar a un acuerdo. Yo voy a seguir intentándolo, la pelota no está del lado mío solamente, pero desde lo que pueda hacer, lo seguiré haciendo para lograr la unidad.

—¿Qué destacaría usted de positivo de David Uzcátegui?

—Yo creo que David es muy trabajador. Yo valoro muchas cosas que ha hecho David en esta campaña y en general. Lo conozco desde hace muchos años y le tengo mucho cariño. Creo que ha cometido errores muy costosos en lo político, no comparto muchas cosas de su visión ni tampoco de su acompañamiento y quien lo apoya (arquea la ceja). Se lo he dicho que me genera mucha inquietud, pero rescato que es un hombre muy familiar, trabajador y le gusta lo que hace. Tiene mucha ambición, que eso es malo, y una prepotencia que es fatal, pero es una persona que cree mucho en el trabajo que está haciendo. Me parece que eso es rescatable y por eso más bien quisiera que se incorporara con nosotros. 

Carlos Ocariz candidato a la Gobernación de Miranda recorrido por Higuerote, Guatire, Guarena y Petare El Diario by José Daniel Ramos
Foto: José Daniel Ramos @danielj2511

Desprendimiento

Un grupo de personas frente al edificio sede de Primero Justicia en Los Palos Grandes, Chacao, el 11 de noviembre de 2021. Aunque la convocatoria para la prensa fue a las 4:30 pm, son las 6:00 pm y la tribuna sigue desocupada. De un lado, las cámaras y periodistas que esperan la noticia; del otro, los candidatos y militantes sentados en sillas de plástico, o dando vueltas de un lado a otro. Al fondo, en una pared, un gran pendón celeste de la Unidad está coronado por cinco banderas amarillas del partido.

Ocariz aparece entre un estrépito de aplausos. Quizás por primera vez en su campaña dejará a un lado la espontaneidad y dará un discurso. Lo trae en la mano en un papel, para no olvidar ni una sola palabra. Lo acompaña el exdiputado Juan Carlos Caldera, quien se queda en la reja y comienza a gritar animándolo. En la tribuna lo reciben Schloeter, ratificado como candidato de la MUD en Sucre, y Roberto Patiño, quien fue precandidato a la Alcaldía del municipio Libertador del Distrito Capital, aunque en último momento declinó por su compañero de tolda, Tomás Guanipa. Ambos no necesitan quitarse el tapabocas para expresar la seriedad en sus rostros. Fuera de la multitud, una aspirante a concejala fuma mientras mira al suelo.

“He consagrado mi vida al servicio público. Empecé a recorrer este estado desde hace 30 años y me enamoré de su historia y de su gente”, comienza. En los edificios contiguos varios vecinos miran desde sus ventanas, mientras otros están abajo escuchando desde la acera del frente. Incluso los autos que pasan reducen la velocidad al mínimo, en parte por la concentración de personas, aunque también para ver por unos segundos lo que ocurre en ese mitin con atmósfera de velorio.

***

“La política es esencialmente desprendimiento y humanidad. Para mí eso lo es todo y hoy Dios nos ha puesto a prueba para que demostremos que somos coherentes en acción con lo que predicamos con la palabra. Ustedes me pusieron de primero en las encuestas, hoy me toca a mí ponerlos a ustedes de primeros. Por amor a Miranda y su gente, por respeto a la opinión pública nacional, quiero informar que en coherencia con mi lucha he decidido dar un paso adelante y poner a la orden de la Unidad mi aspiración para que podamos darles a los mirandinos la oportunidad de recuperar su futuro”, anuncia Ocariz.

Su declaración no arrebata suspiros de sorpresa. La noche anterior, un periodista y dirigente político había filtrado en redes sociales la noticia del retiro de su candidatura. Ocurrió en medio de la tan esperada negociación entre la MUD y Fuerza Vecinal, en la cual ambas plataformas acordaron unir criterios no solo en la Gobernación y sus alcaldías, sino también en puntos como Caracas y el apoyo a Guanipa. No obstante, en ningún momento el ahora ex candidato menciona abiertamente su apoyo a Uzcátegui. Por el contrario, insta a sus seguidores a votar por la tarjeta de la MUD, como si aún la representara.

Mientras habla, toma un sorbo de un vaso con agua. Luego otro, y otro, hasta que se detiene un momento compungido. Nuevamente toda la estructura del partido a sus espaldas comienza a aplaudirle y gritar su apellido. Entre el público más de uno lo acompaña en las lágrimas, quizás no por devoción, sino por el despecho del fin de una campaña que durante casi cuatro meses les llevó a adentrarse en los confines de Miranda y volver a patear la calle tras la pandemia. Para algunos, un final más agridulce que el de 2017.

Ahora, el camino está despejado para David Uzcátegui en su carrera para llegar a la Casa Amarilla de Los Teques, residencia del gobernador. Solo luego del 21 de noviembre, cuando se anuncien los resultados, se sabrá si valió la pena el sacrificio de Ocariz.

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