• Durante tres días consecutivos comerciantes, gremios y sindicatos han protestado por la ley madre que, inicialmente, pretende combatir el blanqueo de capitales. Sin embargo, los expertos señalan que se trata de una norma que impondrá un control financiero a la población

Durante tres días los bolivianos han mantenido el paro general en el país en protesta por la polémica ley de Estrategia Nacional de Lucha contra la Legitimación de Ganancias Ilícitas y Financiamiento al Terrorismo, conocida también como ley madre. Los enfrentamientos se han registrado entre manifestantes, policía y personas afines al gobierno del presidente de Bolivia, Luis Arce, principalmente en las ciudades: Santa Cruz de la Sierra, Potosí, Tarija y Cochabamba, La Paz, Oruro y Beni.

Los manifestantes son comerciantes, movimientos gremiales y sindicales que aseguran que la ley madre impone un control financiero y de actividades económicas en contra de la población.

El lunes 8 de noviembre, primer día de protestas y enfrentamientos, se registró la detención de al menos 125 personas, al siguiente día detuvieron a 15 personas más. Esa cifra fue anunciada por el viceministro de Régimen Interior y Policial, Nelson Cox. 

Enfrentamiento en Santa Cruz (EFE/Juan Carlos Torrejon)

Un día después,  el 9 de noviembre, se conoció la muerte de un joven de 23 años de edad durante las manifestaciones. La Defensoría del Pueblo informó que el hecho ocurrió en horas de la noche en la ciudad de Potosí. 

Juan Carlos Manuel, dirigente del Comité Cívico de Potosí, afirmó que el joven falleció supuestamente por broncoaspiración en medio de enfrentamientos. Las autoridades no han confirmado la causa de la muerte.

Organizaciones gremiales y sindicales han reportado excesos y represión policial, así como la intervención de grupos afines al gobierno para contrarrestar las protestas. Además de agresiones a periodistas por parte de las fuerzas de seguridad y de manifestantes.

Seguidores del MAS agredieron a opositores en Cochabamba (EFE/ Jorge Abrego)

¿En qué consiste la ley madre y por qué es tan polémica? 

Esta ley fue aprobada en agosto de este año y está dirigida a combatir el blanqueo de capitales en Bolivia. 

Sin embargo, las especificaciones dan un amplio poder al gobierno de Arce, lo que le permite cambiar la estrategia para la aplicación de la ley con la publicación de un decreto.  Además, la norma impone fuertes controles para evitar la circulación de dinero ilícito en el mercado legal boliviano y permite la intervención de la  justicia con solo una denuncia.

El Comité Nacional por la Defensa de la Democracia (Conade) pidió la derogación de esta norma pues alega que tiene el objetivo de generar acciones de inteligencia financiera contra la población, control de las actividades económicas, persecución y amedrentamiento. 

Roberto Laserna, investigador social afiliado al Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), explicó a BBC Mundo que la norma permite investigar todo tipo de transacciones de cualquier cuenta bancaria que resulte sospechosa.  

Por esta razón los comerciantes, formales e informales, temen verse afectados por esta nueva legislación. Asimismo, dirigentes políticos de oposición consideran que la ley madre puede ser usada como un mecanismo de persecución política, considerando la existencia de presos políticos en ese país desde las protestas antigubernamentales de 2019.

Para el 6 de septiembre de 2021 Global Human Rights League documentó la existencia de 42 presos políticos de Luis Arce/Evo Morales en Bolivia. Esta cifra incluye a la ex presidenta interina Jeannine Añez, quien está en prisión desde marzo, acusada de sedición y terrorismo. 

Discurso de choque de Luis Arce

A pesar de que los movimientos afines al gobierno de Luis Arce se han enfrentado a los manifestantes opositores a la ley madre, el presidente de Bolivia pidió el miércoles 11 de noviembre a sus bases que se levanten en contra del paro nacional. 

Afirmó que las protestas son un pretexto para  eludir los juicios por las revueltas del año 2019 que derivó en la renuncia y salida del país del entonces presidente socialista Evo Morales. El gobierno de Arce alega que esa revuelta se trató de un supuesto golpe de Estado. 

Luis Arce, presidente de Bolivia. Foto: EFE

“Hay que ser loco para pensar que nuestro gobierno va afectar a los más pobres”, dijo Arce, según reseñaron los medios locales. El discurso oficial se enfoca en que las protestas solo buscan desestabilizar al gobierno.  El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Juan Vilca, aseguró que la ley no afectará al sector informal sino a quienes se enriquecen de forma ilícita

Represión y agresiones a la prensa 

Los periodistas y trabajadores de la prensa también se han visto afectados por la represión durante los tres días de protestas en Bolivia. 

En la ciudad andina de Oruro, un grupo de periodistas protestaron el martes luego de ser agredidos mientras realizaban la cobertura de las manifestaciones. El reclamo fue reprimido por funcionarios policiales. 

Juan Carlos Yaparí, dirigente del sindicato de este gremio, fue golpeado en el rostro por un policía antimotines, lo que le provocó un sangrado nasal.

Los periodistas denunciaron agresiones en las jornadas de huelga (EFE/Juan Carlos Torrejon)

“Unos 20 periodistas, todos identificados con chalecos, credenciales y la leyenda de Prensa, expresaron protesta a gritos por la violencia y un jefe policial justificó la agresión al señalar que los agresores confundieron a los periodistas con sindicalistas del comercio informal”, denunció la Asociación Nacional de la Prensa (ANP) en un comunicado.

La protesta en el país se mantiene. Arce ha rechazado las manifestaciones sociales y no ha mostrado intenciones de revertir la ley madre para contribuir a la calma social.

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