• Para poder adquirir un kilogramo de carne de res un empleado que gana sueldo mínimo necesita trabajar más de cinco meses

Adquirir alimentos para una familia en Venezuela se dificulta cada vez más producto del constante aumento de precios provocado por la inflación y los bajos sueldos que perciben.

Un indicador que refleja esta compleja realidad es la denominada Cesta Petare, elaborada por el economista Angel Alvarado, la cual incluye el precio de productos como el cartón de huevos, harina de maíz precocida, queso blanco, carne, café, arroz, aceite y azúcar.

De acuerdo con cifras publicadas por Alvarado, durante la última semana de noviembre un trabajador promedió necesitó Bs. 139,9 (28,26 dólares) para poder acceder a estos productos en el Mercado Municipal de Petare, una de las zonas populares más emblemáticas de Caracas.

Esta cantidad supone un incremento equivalente a Bs. 10, es decir 7,7% más que la semana previa. Por su parte, en términos porcentuales el aumento en divisas fue superior al ubicarse en 2,28 dólares (8,79%).

Tomando en cuenta el monto de la Cesta Petare, un trabajador que perciba mensualmente un sueldo mínimo (Bs. 7) y pretenda comprar estos ocho productos deberá disponer del equivalente a un año y ocho meses de salario.

Sueldo mínimo. El último aumento de sueldo mínimo realizado por el Ejecutivo Nacional ocurrió el 31 de mayo.

El indicador elaborado por el exdiputado a la Asamblea Nacional Ángel Alvarado reveló que los alimentos más caros de la lista fueron el kilogramo de carne de res, con un precio de 35,9 bolívares por unidad; el kilogramo de café molido, con 30 bolívares; y el litro de aceite comestible, con un costo de 20 bolívares.

Este aumento de precios es el reflejo de la inflación anualizada, la cual según datos del Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) para el mes de octubre se ubicó en 576,3%, lo que mantiene a Venezuela como la economía con la mayor variación de precios en el mundo.

Canasta de supervivencia

Resumen de la semana

En el caso de un núcleo familiar, compuesto por cuatro personas, el monto necesario para cubrir la ingesta calórica mínima se ubicó en Bs. 103,91 (20,78 dólares) semanales, es decir poco más de Bs. 415 (83 dólares) mensuales.

Esta canasta de supervivencia permitiría la ingesta semanal de productos como harina de maíz blanco (2 kg), caraotas (2 kg), aceite vegetal (0,5 kg), pasta enriquecida (2 kg), azúcar (0,625 kg), sardinas en lata (3 kg), arroz blanco (1,5 kg), bebida láctea enriquecida (0,75 kg) y sal (0,125 kg).

Entre estos productos, las caraotas se ubican como el alimento más costoso con un precio de Bs. 29, mientras que la sal se posiciona como el más asequible a Bs. 0,30.

Cabe destacar que al igual que como sucede con los productos de la Cesta Petare, el grueso de la población cuyo ingreso es equivalente a un sueldo mínimo, no puede acceder a ellos.

Esta incapacidad de cubrir una dieta mínima ha sido denunciada por investigadores a través de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) 2019 – 2020, la cual apunta que cerca de 80% de los hogares venezolanos se encuentra en una situación de pobreza extrema.

En dicho informe detallan que 30% de los niños y niñas con edades comprendidas entre cero y cinco años presentan desnutrición crónica o una talla menor a la correspondiente por su edad como consecuencia de su alimentación deficiente.

Por esta razón, organismos internacionales como el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la Organización de Naciones Unidas (ONU) han realizado esfuerzos para brindar alimentos a niños en edad escolar.

Todo esto a través de un plan con el que pretenden atender a un total de unos 3 millones de menores para el cierre del periodo escolar 2022 – 2023.

Hiperinflación

Foto: EFE/ Miguel Gutiérrez

Venezuela se encuentra inmersa en un proceso hiperinflacionario que gracias a su duración, casi cuatro años, ha mermado en gran medida el poder de compra de los venezolanos. Sin embargo, de acuerdo con especialistas esta situación podría cambiar durante el primer trimestre de 2022.

Diversos economistas han señalado que el país se encuentra atravesando una desaceleración de la inflación y muestra de ello son los datos mensuales publicados por el OVF.

Esto se ve reflejado en que durante los últimos siete meses las variaciones de precios se han mantenido por debajo del umbral de 50 %, el cual es uno de los requisitos para poder afirmar que un país ha superado la hiperinflación.

No obstante, los expertos aclaran que esto no implica el fin del aumento de precios pues en la práctica no se han atacado los problemas de fondos que generan la inflación.

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