• Establecer rutinas y mantenerse acompañado son algunas de las recomendaciones para afrontar el dolor. La oración también puede ser importante para enfrentar ausencias. Foto: Kristina Tripkovic

El encuentro familiar, la alegría por la llegada de la Navidad y los recuerdos de días imborrables marcaban la pauta de las fiestas decembrinas y la víspera de año nuevo, pero esto puede cambiar cuando se produce la muerte de un ser querido.

El duelo es una dolorosa realidad. La nostalgia se abre espacio entre quienes no comparten espacio físico con familiares, por la migración, y a quienes les tocó vivir el fallecimiento de algunos de ellos.

Desarrollar nuevos comportamientos

La psicóloga clínica y social Yorelis Acosta recordó que Navidad, en Venezuela, era el momento esperado para reunirse en familia y se producía un movimiento interno en el país. De hecho, era noticia para los medios de comunicación enviar equipos reporteriles a los terminales, había cola para comprar boletos, faltaban unidades, “pero la situación actual hizo que la estructura de la familia cambiara”.

Aclaró que el duelo aparece ante diferentes situaciones. “Tenemos dos tipos de duelos. El duelo por quienes no están, cada vez que hay pérdidas afectivas, hay duelo. Yo puedo estar de esa manera si pierdo mi trabajo, pierdo a un amigo, incluso la salud, esto también puede producir duelo. Luego están quienes perdieron a personas queridas por covid-19 u otras enfermedades, a eso se suma el sufrimiento de tanto tiempo en el país, por eso hay que buscar ayuda especializada cuando sea necesario”, enfatizó.

Familia
Foto cortesía

Mantenerse acompañado

La también investigadora de la Universidad Central de Venezuela (UCV) recomendó a quienes atraviesan una situación de duelo, mantenerse acompañado en todo momento. 

“Hay que entender qué pasa, despedirse y ordenar, regalar cosas útiles que están en el hogar y recordar al ser querido, pero también es fundamental reorganizar, aceptar la pérdida para luego retomar las actividades poco a poco”. 

Sugirió la inclusión de rutinas de limpieza y arreglo del hogar. “Aunque algunos no tienen ánimos, yo les recomiendo que saquen el mantel, la taza de Navidad, porque quedarse en el lamento es peor. Hay que hacer diferentes actividades,  limpiar, reunirse con vecinos”.

Acosta aseveró que disfrutar de los espacios abiertos es altamente beneficioso. “Tómese momentos para el descanso, disfrute el contacto con la naturaleza, haga una caminata al aire libre. Vivimos en un mundo hiperconectado, entonces regálese 15 minutos para usted, todo ayuda, incluso las terapias alternativas”, dijo.

“Si el trastorno que presenta es de ánimo, entonces busque a un profesional de la salud mental. Así como el café pone ansiosa a la gente, es recomendable la ingesta de algunas infusiones para que la persona pueda estar tranquila. Hay que mantener la calma, cuidar el descanso, pedir ayuda a amigos y construir nuevos esquemas de relaciones. Incluso, quienes son creyentes también pueden orar”, subrayó.

Consenso familiar en las celebraciones

El Grupo de atención Aesthesis, conformado por psicólogos radicados en Madrid, España, administran la página web https://www.psicologosmadridcapital.com/. A través de esta plataforma ofrecen asesorías a quienes atraviesan por depresión, estrés, ansiedad, entre otras patologías.

Los expertos elaboraron un artículo dedicado al duelo en Navidad. Sugieren la expresión abierta entre los miembros de la familia, de manera que se llegue a un acuerdo para celebrar la festividad si así lo acuerdan.

También consideran apropiado respetar las decisiones individuales, en caso de que algún integrante manifieste su intención de no participar en reuniones o cualquier otra actividad.

Para quienes sí deseen organizar una comida, los profesionales creen conveniente, si la familia así lo considera, utilizar una fotografía u objeto que recuerde al fallecido. “A pesar del malestar que puede generar esta situación, la ausencia del recuerdo de esta persona puede producir un malestar mayor que, junto a la represión emocional, puede interferir en el manejo del duelo”, se lee en el portal.

Coinciden con Acosta en la necesidad de evitar el aislamiento. “Por este motivo, las reuniones establecidas en el resto de días permitirán vivenciar este periodo de una forma más adecuada”.

Si bien el acompañamiento de la familia y el apoyo profesional son indispensables para atravesar la etapa del duelo, el amor de los amigos y la comprensión en el entorno académico o laboral también son necesarios para sobrellevar la pérdida de un ser amado.

Noticias relacionadas