- El internacionalista Iván Rojas y el analista internacional Eloy Torres explicaron para El Diario que Rusia no tiene la capacidad financiera para instalar bases e incrementar tropas en Venezuela, al mismo tiempo que lidia con la situación en Crimea
Los temores sobre una posible escalada del conflicto entre Rusia y Ucrania están latentes. Y si bien se mantiene a varios miles de kilómetros de distancia de Venezuela, la relación del régimen de Nicolás Maduro con el gobierno ruso, así como las supuestas bases militares rusas ya instaladas en territorio venezolano, parecen acercar al país a ese enfrentamiento internacional. No obstante, las posibilidades de que eso ocurra y tenga consecuencias para Venezuela son mínimas o remotas, de acuerdo con expertos consultados por El Diario.
Para el internacionalista Iván Rojas, una eventual escalada del conflicto, que se podría traducir en una invasión rusa en Crimea, ocasionaría el apoyo del régimen de Maduro a Rusia. No obstante, considera que ese apoyo sería más simbólico que bélico.
“Si el conflicto escala, Venezuela probablemente va a salir en defensa de Rusia, a usar la influencia que todavía le quede para hacer discursos sobre los derechos de los rusos y culpar a Estados Unidos. Usarán esa narrativa a la que nos tiene acostumbrados”, dice Rojas en referencia al régimen chavista. “Venezuela no está en posición de prestar ayuda económica, no lleva una posición estratégica militarmente hablando vis a vis en ese conflicto. Más allá de dar apoyo de palabra y de alguna defensa aquí y en un foro internacional, no veo cómo podría apoyar a Rusia de forma sustancial”, añade.
Las bases militares, sin efecto
Pero, ¿y qué pasa con la alianza entre Rusia y Venezuela? ¿Acaso las supuestas bases rusas en territorio venezolano no servirían al Kremlin en un escenario de guerra contra Ucrania?
A pesar de todo esto, para Rojas esto no tendría mayor incidencia en la situación de Rusia y Ucrania. “Rusia no tiene el músculo económico para sostener presencia permanente extrarregional militarmente hablando”, explica el internacionalista. “El contexto de una escalada con Ucrania o de un mantenimiento del statu quo del mantenimiento de las tensiones, (las supuestas bases militares) pueden usarse como una ficha de cambio, pero más allá de eso, en el largo plazo no estarías logrando ningún objetivo de seguridad”, agrega.
El analista internacional Eloy Torres coincide con Rojas en que Rusia no tiene la capacidad financiera para afrontar un envío de tropas importantes a Venezuela al mismo tiempo que lidia con Ucrania. Refiere que a pesar de ser una potencia militar, la realidad rusa es diferente en materia económica, aunque no deje de ser importante. Para 2021, Rusia fue la décima economía del mundo, con un Producto Interno Bruto (PIB) inferior a países como Italia.
Por lo tanto, Torres tampoco observa una alternativa real para que Venezuela dé un apoyo trascendental a Rusia. A eso añade que las Fuerzas Armadas venezolanas están disminuidas incluso en conflictos internos como la guerrilla colombiana en el territorio nacional o contra el hampa.
¿Qué dice la Constitución venezolana?
La Constitución venezolana da un marco para la actuación del país en conflictos internacionales. Y si bien el régimen de Maduro incumple sistemáticamente muchas de las leyes, hay artículos de la Carta Magna que sirven para entender cuáles son las líneas rojas que no debería cruzar Venezuela en una situación bélica como la que se podría generar entre Rusia y Ucrania.
“El territorio no podrá ser jamás cedido, traspasado, arrendado, ni en forma alguna enajenado, ni aún temporal o parcialmente, a Estados extranjeros u otros sujetos de derecho internacional”, dice el artículo 13 de la Carta Magna.
Por el contrario, la CRBV sí permite la autorización de misiones militares extranjeras en el país. Esto es competencia de la Asamblea Nacional, según lo establece el artículo 187. En consecuencia, quedaría en manos del Poder Legislativo, en manos del chavismo desde 2020, autorizar este tipo de movimientos.
En la mira de EE UU
Más allá de que Venezuela no tenga la capacidad para intervenir en el conflicto entre Rusia y Ucrania, el país ya está en la mira de Estados Unidos por la presunta presencia militar rusa. A juicio de Rojas, esto solo podría ser crítico para el gobierno estadounidense si fuese una amenaza para la seguridad de Colombia, uno de sus aliados más importantes en la región.
Para Rojas, tampoco hay manera de que el enfrentamiento entre Rusia y Ucrania salpique de manera importante en Latinoamérica desde el punto de vista bélico. En ese sentido, menciona tres factores que imposibilitarían ese aspecto: Rusia no tiene motivos ni capacidad para trasladar el conflicto a Latinoamérica; los países de la región centran su relación con Rusia en el comercio; y los aliados en el continente, salvo Argentina, no son muy influyentes en el ámbito internacional.
“Siendo pragmáticos, los Estados latinoamericanos pueden estar abiertos a negociar con Rusia, pero muy pocos de ellos están abiertos a alianzas en seguridad y defensa, que es al final lo que podría traer el conflicto a la región. Si se movilizan tropas rusas a Cuba eso fastidiaría a Estados Unidos, pero no traería realmente el conflicto a la región. Lo mismo pasa con Venezuela”, dice el internacionalista.
Pero esto, al igual que Rojas, considera que es poco probable que ocurra. “Putin no va a cruzar la línea roja. Simplemente está usando el tema de Ucrania para presionar al mundo para que reconozcan su preeminencia sobre Crimea. Para Rusia esto forma parte de un esquema de reencontrarse con la vieja postura hegemónica imperial que tuvo de gran potencia hasta la caída de la Unión Soviética en 1991 o, como lo llamó Putin, el descalabro político más grande del siglo XX”, concluye Torres.