- Luego de más de una década en guerra, los sirios continúan enfrentándose a la pobreza extrema y la crisis alimentaria
A 11 años del inicio del conflicto en Siria, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos reveló que cerca de 610.000 personas han perdido la vida en el país árabe. Entre ellas al menos 161.000 civiles, de los que más de 25.000 eran niños o niñas.
“La guerra aparentemente interminable ha estado golpeando a Siria. Matando, hiriendo y desplazando a millones de sirios sin que todavía se avecine una solución viable en el horizonte”, indicó la ONG en un informe.
Desde el estallido de las revueltas populares en contra del gobierno de Bashar al Asad en marzo de 2011, la organización señala que el país ha sido un campo de batalla donde las potencias internacionales han competido por intereses mutuos, “sin tener en cuenta la vida y la seguridad de los civiles”.
La organización contabilizó desde entonces unos 52.500 muertes por disparos y fuego de artillería atribuidos a las fuerzas gubernamentales. Además de otras 26.400 por bombardeos de la aviación siria.
En los ataques aéreos de Rusia, que desde 2015 interviene en el conflicto sirio en apoyo a Al Asad, murieron al menos 8.700 personas en los últimos años.
Infancia olvidada
El observatorio destacó que los niños no han estado exentos de las violaciones y “atrocidades” cometidas durante la guerra, donde su infancia les fue robada y se han visto privados de la educación en las zonas de conflicto.
“Han experimentado el pánico, la pobreza y el desplazamiento a campos de refugiados. Muchos de los niños y niñas se han visto a cargo de familias enteras que han perdido su sostén y se ven obligados a trabajar duro para ganar dinero”, sostuvo la ONG.
Otros niños y adolescentes han sido reclutados por varias formaciones militares. Esto a pesar de los frecuentes llamados de organizaciones internacionales a no explotar a menores y adultos jóvenes.
En una nota con motivo del undécimo aniversario de la guerra, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) también alertó que la violencia, los desplazamientos forzosos y la falta de servicios básicos siguen afectando gravemente a los menores en Siria.
De acuerdo con los datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), más de 14,6 millones de sirios necesitan ayuda humanitaria, incluidos 5,3 millones de personas que siguen desplazadas dentro del país.
Pobreza extrema
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos destacó que uno de los resultados más graves de la guerra fue el hecho de que casi el 90 % de los sirios han caído por debajo del umbral de la pobreza, ya que el salario mensual de los empleados no supera los 20 dólares.
En el informe señaló que, según estadísticas de la ONU, la mayoría del pueblo sirio vive con un dólar al día, lo que contraviene los estándares internacionales de nutrición adecuada.
Guterres señaló que la destrucción lenta pero sistemática de la infraestructura básica en todo el país ha “profundizado la crisis económica” y ahora, las necesidades humanitarias están en su nivel más alto desde que comenzó el conflicto.
Situación actual
La agencia de noticias EFE reseñó que el gobierno sirio recibe apoyo militar de milicias chiíes iraníes y libanesas, mientras que Turquía ejerce como valedora de la oposición; sus fuerzas controlan de forma directa algunas áreas sirias cercanas a la frontera entre ambos países.
Aunque el conflicto permanece latente, la guerra civil parece estar estancada y sin perspectivas de cambio. Por otra parte, los diálogos entre el gobierno y la oposición continúan a través del Comité Constitucional Sirio, auspiciado por la ONU.
Actualmente existen al menos 6,6 millones de refugiados sirios en el mundo. De ellos, 5,6 millones se encuentran en países cercanos, como Turquía, que alberga al 65 %. Otras 6,7 millones de afectados se trata de desplazados internos, según datos de la ONU.