• La senadora colombiana llevaba en una maleta varios fajos de billetes que no declaró en la aduana del aeropuerto de Comayagua

La senadora colombiana Piedad Córdoba fue retenida la noche de este miércoles 25 de mayo en el Aeropuerto Internacional de Comayagua, en Honduras. Las autoridades presuntamente le incautaron un paquete con 62.770 dólares en efectivo, los cuales no había declarado al pasar por la aduana.

La información fue difundida por el portal colombiano RCN Noticias, aunque luego otros medios de comunicación como El Tiempo lo cotejaron de manera independiente. El Instituto Nacional de Migración (INH) de Honduras confirmó el incidente en un comunicado. El ente señaló que la congresista permanece retenida provisionalmente tras incautarle $68.000, lo cuales aseguró que le pertenecían a un empresario colombiano residente en Tegucigalpa. La Fiscalía hondureña citó al hombre para declarar al respecto, aunque no se reveló su nombre ni por qué el dinero no se reportó.

De acuerdo con la prensa colombiana, Córdoba estaba a punto de abordar un vuelo a Panamá, donde haría escala antes de llegar a Bogotá, Colombia. Al pasar por el puesto de rayos X, los agentes hallaron varios fajos de billetes en su equipaje, por lo que la llevaron a una oficina para dar explicaciones. Una fuente del aeropuerto compartió en exclusiva a RCN las imágenes del dinero incautado sobre una mesa.

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La exdirigente del Pacto Histórico estaba en Honduras desde el 21 de mayo de 2022. De acuerdo con los medios de comunicación colombianos, Córdoba está relacionada con la presidenta de ese país, Xiomara Castro, con quien comparte una afinidad política. De hecho, fue una de las invitadas a la toma de posesión de la líder del Partido Libertad y Refundación, el 27 de enero de 2022.

En el ojo del huracán

En los últimos meses la congresista ha protagonizado varios escándalos que la vinculan con la guerrilla colombiana, así como en irregularidades en la financiación de su campaña. Igualmente, se le acusa de tener nexos con el empresario Alex Saab, actualmente preso en Estados Unidos, y con quien emprendió varios negocios en Venezuela.

Recientemente la Fiscalía de Colombia reabrió sus investigaciones por la presunta relación de la senadora con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), cuando todavía eran un grupo terrorista. Por eso ya en 2010 la Procuraduría General de la Nación la había destituido de su puesto en el Congreso, además de inhabilitarla políticamente por 18 años. Sin embargo, la medida se revirtió por falta de pruebas en 2016, paralizándose también el proceso en su contra.

Recientemente Andrés Vásquez Moreno, quien fue uno de sus asesores de campaña, acusó a la dirigente izquierdista de utilizar su rol como mediadora humanitaria con fines electorales. Señaló que Córdoba manipulaba y retrasaba la liberación de secuestrados por las FARC para su beneficio político. Esto con el apoyo desde Venezuela del entonces presidente Hugo Chávez, quien también intervenía en las negociaciones. Agregó que entre las filas de la guerrilla la senadora era conocida bajo el alias de Teodora. Entre las afectadas por estas dilaciones estaría la excandidata presidencial Ingrid Betancourt, secuestrada entre 2002 y 2008.

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El escándalo también salpicó a miembros de su familia. En febrero de 2022, poco después de reabrirse el caso, la policía antinarcóticos detuvo a Álvaro Córdoba, hermano de la congresista. Su captura junto a otras dos personas formó parte de la Operación Coral, realizada por la Policía Nacional e Interpol. Los tres estaban solicitados por la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, por presuntamente colaborar en el envío de cocaína y armas a Estados Unidos. También se le acusó de prestar apoyo logístico al grupo disidente de las FARC comandado por Gentil Duarte.

Antes de la fiesta

Foto: Alexandra Ruiz/ Revista Semana

El nuevo escándalo de Córdoba ocurre apenas cuatro días antes de las elecciones presidenciales en Colombia. Esto empaña la imagen de la coalición Pacto Histórico, que impulsa la candidatura de Gustavo Petro, y en la que la dirigente milita, aunque en los últimos meses permanece al margen por sus investigaciones judiciales.

Habiendo recuperado su derecho a ejercer cargos públicos, Córdoba resultó electa como senadora por el Pacto Histórico en las elecciones legislativas del 13 de marzo de 2022. No obstante, todavía no ha ocupado formalmente su curul, ya que el Congreso iniciará sesiones el 10 de julio. Por ese motivo, muchos analistas creen que podría no llegar a juramentarse de ser enjuiciada.

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La relación de la senadora electa y su partido comenzó a tambalearse con la detención de Álvaro Córdoba; sin embargo, llegó a un punto de quiebre cuando surgieron acusaciones de presuntas reuniones con narcotraficantes presos y pendientes de extradición. El 20 de abril la comisión de ética del Pacto Histórico anunció la separación de Piedad Córdoba de la campaña de Petro.

“Solicito a Piedad Córdoba suspender todas sus actividades dentro de la campaña, hasta que pueda resolver, ojalá, favorablemente, las sindicaciones jurídicas que se le hacen”, escribió al respecto el aspirante presidencial.

Desde entonces, Petro ha buscado desmarcarse públicamente de la senadora, reconociendo sus asuntos pendientes con la justicia. Durante uno de los debates presidenciales, el candidato Federico Gutiérrez le preguntó si estaría dispuesto a extraditar a Piedad Córdoba en caso de ser solicitada por la justicia de otro país. La respuesta de Petro fue contundente: “Sí”.

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