• Se espera que para este 2023 la inflación en América Latina se mantenga elevada pero sin tendencia al alza

El secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), José Salazar-Xirinachsas, expresó que las protestas sociales tienen un impacto negativo en la economía de los países afectados y en el caso de Latinoamérica se suman a un crecimiento muy lento que impide reducir las tasas de pobreza registradas.

Nosotros reflexionamos sobre la gobernanza y la calidad de las instituciones, y hay que entender que la mala política puede matar la economía. Cuando los países entran en círculos viciosos de protestas sociales y desestabilización política, la economía sufre mucho”, afirmó en una entrevista con EFE.

Sobre Perú, el caso actual más grave de convulsión social en Latinoamérica, el responsable de la Cepal dijo que se necesitan diálogos que den pie a una negociación. 

“No son ejercicios fáciles porque cuando hay un ambiente en el que la gente está enardecida y resentida, por lo que percibe como represión, el ambiente es difícil para el diálogo”, manifestó Salazar-Xirinachsas.

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Crisis sociales

“La polarización extrema, las crisis de constitucionalidad y los cambios muy frecuentes de gobiernos siempre terminan desbordándose al campo económico. Es un reto político que las fuerzas sociales y los gobiernos lleguen a acuerdos para volver a la estabilidad”, agregó Salazar-Xirinachs, quien participa en la sesión anual del Foro Económico Mundial de Davos.

El economista señaló que la región sufre un crecimiento económico estructuralmente bajo y que no se puede responsabilizar solo a la pandemia o a las repercusiones de la invasión en Ucrania, aunque estos eventos evidentemente no ayudan.

Según las previsiones más actualizadas, Latinoamérica crecerá en 2023 aún menos que el año pasado (1,3 % frente al 3,4 % en 2022).

También agregó que la consecuencia será que “la pobreza no bajará” en 2023 del umbral del 32 % (201 millones de personas) en el que se encuentra en la actualidad, aunque algunos países que estén por encima del crecimiento medio proyectado (al menos entre el 3 % y el 4 %) sí podrían reducir su número de pobres y pobres extremos.

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Noticia positiva

En el plano económico agregó que la única noticia positiva que se espera para la región en 2023 es que la inflación no seguirá subiendo, aunque se mantendrá elevada. Lo que a su criterio, si se cumple, relajará la presión sobre las tasas de interés que también podrían haber alcanzado su tope.

Aunque las miradas de esperanza de los líderes que asisten al Foro de Davos están puestas en China -ya que se espera vuelva a convertirse en el motor de crecimiento de la economía global-, Salazar-Xirinachs descartó que la potencia asiática pueda cumplir este rol en el contexto latinoamericano en un futuro próximo.

Las tasas de crecimiento previstas este año para China están muy lejos de las que le convirtieron, después de la crisis de 2008 y 2009, en un gran factor de dinamismo en América Latina por el boom de las materias primas. China está muy volcada a su mercado interno”, explicó.

No obstante, indicó que Chile -por sus importantes exportaciones de minerales a China- podría beneficiarse de manera considerable. 

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Con información de EFE.

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