• En El Diario entrevistamos a cuatro profesionales de Caracas y Valencia para conversar sobre su experiencia ejerciendo la carrera de medicina veterinaria en el país

El amor hacia los animales, la vocación, la sensibilidad y la empatía son algunos de los rasgos característicos de los profesionales que se dedican a la medicina veterinaria, que cumple un rol fundamental en la sociedad y la salud pública. Esta se ocupa en gran parte de la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades o lesiones en animales. 

Día Mundial del Veterinario: se celebra el último sábado del mes de abril. 

Sin embargo, los profesionales en el área de medicina animal atraviesan ciertas dificultades para el ejercicio de la carrera, como lo es la apatía de algunas personas para llevar a las mascotas a consultas regulares, las limitaciones financieras de los clientes y la subestimación de la profesión. 

Andrés Galán, de 35 años de edad, ejerce la medicina veterinaria desde hace nueve años y se dedica a pequeños animales y mascotas no convencionales. Cursó sus estudios profesionales en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

“Ejercer la carrera en Venezuela puede ser sencillo o puede ser complicado, dependiendo de qué tan claro tenga su objetivo cada médico veterinario, y de cuáles sean sus aspiraciones”, precisó en entrevista para El Diario

Eso se debe a que la medicina veterinaria tiene un amplio campo de trabajo, que va desde la ganadería, industria de subproductos animales, medicina de animales de compañía, farmacéutica, mercadeo y muchas otras áreas. Así lo detalló el especialista. 

Para Galán, la medicina veterinaria fue “la combinación perfecta” de lo que deseaba estudiar, debido a que siempre sintió afinidad por las ciencias biológicas, por los animales y por la medicina. 

Las vicisitudes de estudiar en medio de una crisis política

En sus tiempos de estudio, Andrés Galan vivió los inconvenientes políticos en el país, los cuales propiciaron irregularidades que ocasionaron que muchas personas que cursaban la carrera tuvieran que retirarse por motivos económicos y de manutención, mientras que varios estudiantes migraron a otros países.

“La gran mayoría del componente docente hizo todo lo que estuvo en sus manos para poder dignificar la situación de los que en ese momento estuvimos estudiando, y ese gesto fue, es, y será por siempre agradecido”, aseveró Galan.

Aseguró que fue una época difícil en la facultad y que aún lo es, debido a que muchos profesores tuvieron la necesidad de migrar a otros países por la crisis económica y social que atraviesa Venezuela.

“Los médicos veterinarios están subestimados”

Actualmente, András Galán trabaja en Cittá Vet Clínica Veterinaria, ubicada en Colinas de Bello Monte (Caracas), dirigiendo al equipo médico veterinario. A su juicio, al menos el 90 % de los médicos veterinarios están subestimados ante la sociedad, lo que se refleja económicamente en estar subpagados. 

“De manera personal, nunca he sentido recíproca la remuneración en relación al esfuerzo realizado y a la preparación académica alcanzada en mi área de trabajo. Sobre todo porque existen personas que confunden la vocación y el amor a lo que los médicos veterinarios hacemos, con el hecho de trabajar gratis o de cobrar miserias por nuestro trabajo”, destacó.

El especialista señaló que el costo de las atenciones veterinarias varían dependiendo el servicio, de la preparación del médico y del establecimiento al que se asista. 

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No obstante, indicó que debido a que el intrusismo y el ejercicio ilegal de la medicina veterinaria en el país “no está penada cómo debería”, no existe miedo de hacerse pasar por médico veterinario y trabajar por costos “que casi representan un trabajo gratuito”. 

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No es comparable un procedimiento quirúrgico que se haga de forma totalmente inadecuada en una cancha deportiva, o en la mesa del comedor; que en un quirófano”, aseveró.

En este sentido, puntualizó que se debe comprender que los honorarios profesionales no solo dependen de lo que hacen en el momento, sino de la capacidad resolutiva que tiene el profesional al que se contrata. Explicó que la capacidad resolutiva está ligada con la preparación académica que se tenga, la cual requiere de esfuerzo monetario y de tiempo.

“Mientras más preparación académica tenga un médico veterinario, puede haber un mayor costo en su servicio, así mismo este costo varía según materiales y tecnología aplicada para cada caso”, agregó.

¿Cómo son los ingresos de los médicos veterinarios? 

Galán señaló que los profesionales que trabajan en medicina de pequeños animales generalmente laboran por honorarios profesionales, no son personas contratadas. 

“Hay algunos lugares, normalmente pequeños consultorios, en donde contratan médicos veterinarios; pero el grosor del gremio trabaja por honorarios. Los ingresos son proporcionales al esfuerzo y a la cantidad de trabajo que cada profesional realice y a la dedicación que tenga”, indicó. 

Sin embargo, considera que los médicos veterinarios son subpagados independientemente de lo que hagan. Señaló que algunos profesionales del área están en condiciones económicas “paupérrimas” y no logran acercarse a 200 o 300 dólares de ingresos al mes. 

“No se puede establecer un estándar debido a que hay médicos veterinarios que son dueños de sus clínicas o pequeños establecimientos (tiendas con consultorios) por lo que generan mayores ingresos que otros, y hay profesionales que laboran solo a domicilio o cumplen un horario en varios lugares”, detalló.

En este sentido, puntualizó que un médico veterinario que se especialice en algún área puede generar mayores ingresos.

Los esfuerzos de los médicos veterinarios para ejercer en Venezuela
Foto: Pixabay

La especialización en un área

Yomaira Abraham, médico veterinaria egresada de la UCV en el año 2005, se ha dedicado desde el inicio de su carrera al área de cirugía en pequeños animales. Un factor que comparte con la mayoría de sus colegas es que desde pequeña quería dedicarse a la medicina veterinaria.

Creció frecuentando en vacaciones la finca de un tío en Calabozo, estado Guárico, donde tenía contacto con muchos animales. De allí, su inspiración en querer tratar la salud de los animales, lo logró años después al cursar los estudios de medicina veterinaria. 

Aunque los médicos veterinarios graduados están capacitados para atender a todo tipo de animales, la mayoría se dedica a un área en específico. Este fue el caso de Abraham, quien desde sus pasantías sintió afinidad en el área de cirugía de pequeños animales.

Abraham comentó en entrevista para El Diario que actualmente en Venezuela no hay la especialización en cirugía como tal, por lo que los profesionales que desean especializarse deben ir a otro país, lo que resulta bastante costoso.

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Hay otras opciones, como dedicarse a realizar todo lo que sean cursos intensivos. Tuve la oportunidad de realizarlos dentro y fuera del país, debido a que en ese momento podría viajar con mayor frecuencia. Me dediqué exclusivamente al área de cirugía”, explicó. 

Recién graduada, fue a México donde hizo entrenamientos de cirugía en una clínica. Además, asistió a congresos internacionales de cirugía y cursó diplomados online en el área. 

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Los esfuerzos de los médicos veterinarios para ejercer en Venezuela
Foto: Pixabay

El médico veterinario debe mantenerse actualizado

Abraham continuó trabajando en la clínica donde hizo sus pasantías, lugar donde se mantiene hasta la actualidad laborando únicamente en el área de cirugía. 

“En ese momento sentí temor debido a que estaba recién graduada y me preguntaba cómo hacer para estar solo en este rubro cuando no era lo común. Generalmente todo el que se gradúa está capacitado para dar una atención general y con el tiempo es que se dedican a un área”, explicó.

Comentó que la medicina veterinaria es muy amplia, y que los profesionales deben continuar estudiando para mantenerse actualizados y brindar la mejor calidad en medicina veterinaria, debido a que la misma es muy cambiante y cada día hay nuevos descubrimientos. 

A su juicio, los colegas que desarrollan las habilidades en ciertas áreas podrían hacer un mejor trabajo debido a que es muy grande la base de la medicina veterinaria y especializarse en un ámbito da la oportunidad de “entregarse en cuerpo completo”, lo que permite brindar un mejor servicio al paciente. 

La mayoría de los honorarios son por porcentaje

Sobre los ingresos monetarios, Yomaira Abraham, quien tiene más de 17 años realizando cirugías veterinarias, sostuvo que con los años se va avanzando en ese ámbito. 

“Antes trabajaba hasta en tres o cuatro clínicas en Caracas, y en todas llegaba a acuerdos diferentes (…) En mi caso, que trabajo de forma independiente, me pagaban por honorarios”, detalló.

Abraham precisó que la mayoría de las clínicas y consultorios manejan los honorarios con porcentajes, el cual se genera con acuerdos con la institución. “Había clínicas donde trabajé que cobraba una vez al mes, otras cada 15 días y en otras de forma semanal”, añadió.

De acuerdo con la especialista, las propuestas de ingresos monetarios también se calculan dependiendo de los años de experiencia y el horario (si es diurno o nocturno)

Como los ingresos monetarios son variables, Abraham sostuvo que se debe planificar la economía personal para poder manejar las semanas o meses con menores honorarios. 

La especialista indicó que el hecho de poder vivir de la carrera en el país depende del enfoque que el profesional tenga sobre el futuro. “Cuando te graduas quieres comprarte un carro, luego una casa; si eres de la ciudad te facilita no tener que alquilar para poder plantear un ahorro”, agregó.

En este sentido, comentó que ha visto que los colegas que se organizan y trabajan en varios lugares, sí pueden ejercer de manera efectiva en el país, con la meta clara de obtener más experiencia y mantenerse actualizados. 

Afinidad con los animales

Marianella Tovar, médico veterinario de la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda (Unefm), contó que desde muy pequeña sintió un gran amor por los animales. Su papá tenía gallinas y gallos en el patio de su casa ubicada en Valencia, estado Carabobo, y “siempre las abrazaba”.

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“No veía eso de que hay especies para abrazar y dar cariño y otras que no. Realmente no veía diferencias entre ningún animal, para mí todos merecían amor y respeto. Sentía que podía cuidarlos y en un futuro hacer algo digno por ellos”, detalló en entrevista para El Diario

Una de las cosas que la inspiró a estudiar la profesión de médico veterinario fue el querer rescatar y ayudar a los animales en situación de calle, por lo que desde niña y luego adolescente tuvo la meta de construir un refugio para perros y gatos, donde ella misma los atendiera. 

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Ese era mi deseo principal. Con los años ese sueño se fue transformando a algo real, entré a la universidad luego de salir de bachillerato con la certeza que eso era a lo que quería dedicarme. Siempre lo tuve claro, hacer algo para el bienestar de los animales”, precisó.

Las dificultades de estudiar en Venezuela

Marianella Tovar describió que sus años de estudio, en el núcleo de Morón, en el municipio Juan José Mora del estado Carabobo, fueron gratos, pero atravesó ciertas dificultades.

“La universidad te abre las puertas a nuevas experiencias y nuevas personas. A muchos de mis profesores los aprecio y los llevo en mi corazón, debido a que fue magnífico obtener todos sus conocimientos. Sin embargo, la situación del país cuando comencé en el año 2015 era difícil”, explicó.

Como vive en la ciudad de Valencia, tenía que trasladarse todos los días a Morón para ver clases, lo que se le dificultaba en esa época debido a que no siempre había autobuses disponibles en el terminal para esa zona. Además, debido a la escasez del alimentos, en ocasiones —dijo— solo se iba “con una arepa en el estómago”.

“A veces tenía que irme por la vía de Puerto Cabello. Hacía de todo para llegar a clases a tiempo, algunos días me levantaba a las 4:00 am. Luego para regresarme también era fuerte, porque no había autobuses para Valencia, y podían transcurrir dos o tres horas en llegar uno”, comentó.

Sin embargo, sostuvo que a pesar de las dificultades, el estudio de la medicina veterinaria fue “totalmente positivo” debido a que logró aprender todo lo que se necesita para ejercer la profesión.

Los esfuerzos de los médicos veterinarios para ejercer en Venezuela
Foto: Pixabay

“Ejercer en el país es una especie de montaña rusa”

La médica veterinaria destacó que ejercer la profesión en Venezuela es una especie de montaña rusa, debido a que por la situación económica y la cultura que hay en el país, no todas las personas cuidan o están pendiente de las revisiones médicas de sus mascotas.

“Algo tan importante como lo es el plan de vacunación, las personas no lo toman con seriedad. O no los vacunan nunca o les colocan solo una y se olvidan completamente”, apuntó. 

Tovar indicó que aunque no todos los venezolanos son así con sus mascotas, sí se ve una diferencia al compararlo con la cultura de cuidado de los animales en otros países. 

En este sentido, comentó que eso deja a los médicos veterinarios en una situación difícil, debido a que si el animal no tiene sus vacunas, luego pueden contagiarse de una enfermedad. “Esos son errores que cometen las personas, luego llegan de emergencia porque su mascota se está muriendo”, agregó.

A su juicio, si existen vacunas para prevenir enfermedades y con eso los gastos que ameritan las enfermedades, debería ser algo que se promueva mucho más. 

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“En la clínica para mascotas en donde laboro algunos días de la semana, hemos visto muchos casos de moquillo en los últimos meses en perros no vacunados. Uno como médico se preocupa de que la mascota se sienta mal o que debido a su estado haya que dormirla”, añadió. 

Laborar en varios lugares para mejores ingresos

Actualmente, Marianella Tovar trabaja en al menos tres lugares: en dos tiendas de mascotas los días de semana y los domingos labora en el Hospital Privado de Mascotas en Valencia como asistente veterinaria. 

La especialista detalló que los ingresos por honorarios profesionales no siempre son los mismos, debido a que todo varía dependiendo de la afluencia de clientes. Detalló que aproximadamente se podrían tener ingresos semanales entre 50 y 120 dólares. 

“Todo depende de la época, en fechas de vacaciones escolares normalmente baja la afluencia de mascotas para vacunación o consultas”, indicó. 

Jairo Romero tiene casi cinco años ejerciendo como médico veterinario. Relató que comenzó su preparación realizando un curso de auxiliar de veterinario, lo que afianzó su vocación y lo hizo decidirse por estudiar la profesión. 

Coincide en que la medicina veterinaria en el país tiene un amplio campo de trabajo, debido a que se puede laborar en consultorios, aeropuertos, en unidades de producción, en el área de epidemiología y control sanitario. 

“Cada uno se va a especializando en lo que más le guste, hay mucho trabajo. Actualmente trabajo en el Hospital Privado de Mascotas de Valencia atendiendo pequeños animales, allí comencé como pasante y tuve la oportunidad de seguir laborando luego como médico”, detalló. 

Al igual que sus colegas, comentó que los ingresos monetarios dependen del lugar de trabajo, la afluencia de clientes y el estado. A su juicio, las atenciones son más frecuentes en Caracas que en Valencia. 

Además, Romero precisó que los ingresos son variados porque también depende la especialidad y la experiencia del profesional. “En la semana se podrían generar en promedio 300 dólares”, agregó. 

La importancia de la atención veterinaria 

El médico veterinario Andrés Galán precisó que la importancia de que las mascotas sean llevadas con regularidad a consulta veterinaria radica en la medicina preventiva o profiláctica. 

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Se trata de mantener a las mascotas en buen estado de salud, y de poder detectar de forma temprana enfermedades que se puedan y tratar o curar según sea el caso. Generalmente se sugiere una consulta veterinaria regular cada 3 o 4 meses para el control de mascotas sanas”, detalló. 

Jairo Romero coincide en que la atención veterinaria regular permite detectar alguna anomalía en la mascota para tratarla a tiempo, al igual que prevenir otras enfermedades. 

“Por lo general, en el país las personas tienen que elegir entre comer o atender a sus mascotas. Pero afortunadamente hay personas que todavía se dedican a sus mascotas y están pendientes de sus necesidades”, aseveró.

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