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  • De acuerdo con el OVP, 50 personas están recluidas en una vivienda al este de Barquisimeto que la GNB convirtió en un centro de detención preventiva

El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) reportó que los privados de libertad de la sede del Comando Antiextorsión y Secuestro (Conas) de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) en el estado Lara viven en condiciones de hacinamiento y están expuestos a maltratos por parte de los funcionarios.

Los presos denunciaron esta situación ante el OVP. La organización narró cuáles son las condiciones en las que se encuentra este centro de detención y cómo la situación de los reclusos empeoró en los últimos días. 

El observatorio señaló que este centro de detención era originalmente una casa ubicada en una urbanización privada al este de Barquisimeto, estado Lara. La vivienda había sido confiscada en un procedimiento por legitimación de capitales y luego fue entregada a la GNB. Posteriormente, la infraestructura fue convertida en centro de detención temporal, pero la estadía de los reclusos se ha alargado en la mayoría de los casos. 

Actualmente hay 50 privados de libertad. El OVP explicó que 36 de ellos son hombres que duermen en sábanas que cuelgan de las paredes. Las 14 restantes son mujeres que permanecían en una piscina vacía hasta que se habilitó un calabozo para ellas. 

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Desde hace más de un mes los presos se han quejado por los constantes maltratos. Los hombres relataron que son golpeados durante las “requisas sorpresa” y las mujeres han sido víctimas de insultos. 

Privados de libertad en la sede del Conas en Lara denunciaron maltratos y hacinamiento
Foto referencial: Armando Armas

Sin visitas para los privados de libertad

El OVP indicó que el 19 de mayo suspendieron las visitas a varios reclusos que se amotinaron luego de que los guardias los golpearan y botaran sus pertenencias durante una requisa. 

De acuerdo con los privados de libertad, hace más de un mes los guardias también tiraron las pertenencias de varios presos que habían sido trasladados temporalmente a la sede de la Policía Municipal de Iribarren por unos arreglos en el calabozo. 

Los detenidos relataron que al regresar a la sede del Conas no encontraron sus sábanas, artículos de aseo personal, colchonetas y uniformes. 

Los reclusos tampoco tienen acceso a agua potable ni alimentos, por lo que sus familiares deben llevarles a diario. Agregaron que algunos presos no comen porque sus parientes no tienen recursos económicos para trasladarse al centro de detención diariamente. 

Finalmente, denunciaron que no reciben ningún tipo de atención médica. Ante estas situaciones, los detenidos exigieron que se respeten sus derechos humanos. Asimismo, pidieron traslados a otras cárceles, debido a que este calabozo es un centro de detención preventiva y la estadía de los presos no debe exceder más de 48 horas, de acuerdo con la ley venezolana. 

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