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  • La conservación marina es esencial para el equilibrio ambiental y la sostenibilidad económica de las comunidades costeras. Por eso, en el Día Mundial de los Océanos, se promueve la importancia de aumentar los programas de investigación y monitoreo para asegurar la protección efectiva de las especies en estos ecosistemas 

El aumento de la temperatura está afectando a los océanos. El agua se calienta, irrumpiendo en los patrones de comportamiento de las especies y los ecosistemas marinos. Felipe* tiene más de 15 años trabajando en el mercado mayorista de Coche, en Caracas. Cuando empezó como carretillero, su dinámica consistía en transportar atunes de 20 y 40 kilos para la venta. En ese momento, parte de la mercancía la llevaban los pescadores artesanales. Pero eso ya no se ve entre los pequeños productores, como tampoco en las costas de Venezuela. 

Día Mundial de los Océanos. Se conmemora cada 8 de junio para crear conciencia sobre la importancia de los océanos para el planeta.

Felipe señaló que la dinámica de la pesca ha experimentado transformaciones con el tiempo. Sostuvo que las capturas actuales no representan lo que solía ser el rendimiento de la producción pesquera y que esta labor recae en grandes embarcaciones.

“Hubo una época en donde la pesca artesanal traía grandes cargamentos de atún. Ahora, sin embargo, la pesca es por radar y le pertenece a los grandes barcos”, dijo Felipe para El Diario.

El impacto del cambio climático en la pesca artesanal en las costas de Venezuela
Foto: El Ciudadano

Ana Teresa Herrera, profesora e investigadora del Instituto de Zoología y Ecología Tropical de la Universidad Central de Venezuela (UCV), indicó que el calentamiento de los océanos propicia un cambio en los patrones de comportamiento de los peces y, por consiguiente, en la pesca artesanal.

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La especialista comentó que en Venezuela existe una heterogeneidad en las poblaciones de peces. Herrera expresó que la zona oriental es históricamente el área de mayor producción pesquera, donde la sardina y los pequeños túnidos como la bonita, el carite, la sierra y la caballa son representativos. 

El impacto del cambio climático en la pesca artesanal en las costas de Venezuela
Foto: @iconopesca

Cuando hablamos del litoral central, la bióloga refiere que existe una mayor diversidad en los rubros pesqueros, destacando la extracción de atunes, jureles, pargos, meros y corocoros, mientras que la zona occidental se caracteriza por la importancia de invertebrados como cangrejos y camarones, así como los róbalos. 

“La mayoría de estas especies se encuentran en todo el mar Caribe, lo que conecta sus poblaciones sin importar fronteras geográficas”, acotó Herrera para El Diario.

Ahora, en cuanto a las dinámicas de pesca, la bióloga manifiesta que muchas especies que son capturadas en la pesca artesanal muestran una alta vulnerabilidad climática, prefiriendo áreas con temperaturas menores a 27 ºC o incluso por debajo de 15 ºC, como los atunes.

Por consiguiente, al encontrar corrientes más cálidas, los peces suelen cambiar sus rutas migratorias en búsqueda de aguas más frías, lo que rompe con la pesca costera y local artesanal.

Además, Herrera destacó que los meros, atunes, carites y medregales se alimentan de sardinas, arenques y anchoas. Sin este equilibrio, según la bióloga, no es posible preservar las complejas redes alimentarias del ambiente marino.

El impacto del cambio climático en la pesca artesanal en las costas de Venezuela
Foto: Referencial

Cuando no hay peces en el mar 

Ana Teresa Herrera explicó que cuando la ventana temporal de extracción óptima pesquera se minimiza, esto tiene un efecto negativo en las condiciones socioeconómicas de los pescadores. 

La investigadora atribuyó que la reducción de este periodo de pesca impacta directamente en sus ingresos, ya que limita el tiempo disponible para realizar capturas efectivas, por lo que, con menos días de faena de extracción, estas poblaciones enfrentan dificultades para sostener a sus familias y cubrir sus necesidades básicas

Herrera también mencionó que esta situación genera incertidumbre y presión, lo que puede llevar a prácticas menos sostenibles en un intento por maximizar las capturas.

El impacto del cambio climático en la pesca artesanal en las costas de Venezuela
Foto: Proyecto Humboldt

“Las comunidades pesqueras, cuya economía depende casi exclusivamente de la pesca artesanal, se ven afectadas profundamente, con consecuencias que pueden extenderse a otros aspectos de la vida comunitaria. La falta de operatividad puede llevar a la captura de especies amenazadas o en peligro de extinción, lo que se transforma en un problema socioambiental”, denunció la experta.

La especialista advirtió que estas prácticas no son ideales debido a que se intensifica la utilización de artes y métodos de pesca que no respetan las tallas mínimas de captura. Herrera considera que esto provoca la extracción de un número alto de especies juveniles que aún no se han reproducido, lo que afecta negativamente el tamaño de las poblaciones y su persistencia en el tiempo. 

“La captura de juveniles impide que estas especies alcancen su madurez y contribuyan al ciclo reproductivo. Esto incide en una disminución de la población total a largo plazo”, agregó.

Adicionalmente, la bióloga aseguró que muchas veces se capturan peces que no se aprovechan para el consumo. A su juicio, este acto genera un desperdicio significativo de recursos marinos y pueden alterar el equilibrio ecológico en áreas no dirigidas hacia la pesca. 

En Venezuela se necesita un trabajo articulado 

El impacto del cambio climático en la pesca artesanal en las costas de Venezuela
Foto: Prensa MinAgricultura

Ana Teresa Herrera propone aumentar los programas que velen por mantener la investigación y el monitoreo sistemático de los ecosistemas marinos en las costas venezolanas. En su propuesta, enfatizó la importancia de analizar el enfoque de cuenca, lo que implica entender que todos los ambientes están conectados y que las consecuencias de las actividades humanas en tierra terminan en los océanos. 

De acuerdo con Herrera, sin esta perspectiva integral, es imposible establecer estrategias eficientes que permitan la conservación de los ecosistemas marinos.

También alegó que el sistema ambiental no es un elemento aislado, sino que está engranado a aspectos sociales, económicos y políticos, lo que incluye un componente educativo. 

La experta señaló que es fundamental que las comunidades locales comprendan la importancia de los cambios en el ambiente y los beneficios de su conservación. 

“Los programas de conservación deben incorporar elementos educativos que informen a los pescadores, agricultores y otros actores sobre cómo sus actividades impactan en los océanos y qué medidas pueden tomar para mitigar esos efectos”, dijo Herrera.

De esta manera, la bióloga también abogó por una mayor colaboración interdisciplinaria para desarrollar soluciones integrales y sostenibles que aborden los complejos desafíos ambientales en la actualidad.

Para Herrera, es imposible proteger aquello de lo que no se es consciente, por lo que resaltó la importancia de promover esfuerzos para identificar cambios y tendencias a lo largo del tiempo. 

“Sin un monitoreo adecuado, es difícil detectar problemas emergentes o evaluar la eficacia de las medidas de conservación implementadas”, agregó. 

Herrera destacó la importancia del apoyo gubernamental y el financiamiento adecuado para los programas de investigación. Sin el respaldo de las autoridades y los recursos financieros necesarios, a su juicio, los esfuerzos de conservación enfrentan serias limitaciones. Por eso, cree en fomentar que los gobiernos reconozcan la importancia de la conservación ambiental para el bienestar económico y actuar en consecuencia, estableciendo políticas que promuevan la sostenibilidad.

 (*) El nombre del entrevistado fue modificado para proteger su identidad

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