- En materia económica el país ha cambiado desde 2018, cuando los venezolanos acudieron a las urnas. Foto principal: EFE
La Venezuela que celebra elecciones presidenciales el domingo 28 de julio dista mucho, en materia económica, de la que acudió a las urnas en 2018. En ese momento enfrentaba hiperinflación, desabastecimiento e inestabilidad cambiaria, entre otros males; aunque todavía persisten problemas de vieja data, como los bajos salarios, la pobreza y la crisis de los servicios.
Los 10 candidatos, entre ellos el mandatario Nicolás Maduro, prometen un próximo sexenio de oportunidades para todos; incluyendo a los migrantes que quieran retornar, con planes de recuperación y, sobre todo, de mejoras en las condiciones de vida y en los ingresos.
A continuación, 10 claves de la economía de Venezuela 2018 vs. 2024:
El PIB
El Producto Interno Bruto (PIB), que cayó más de un 70 % entre 2013 y 2020 -según cálculos independientes-, registra mejoras desde 2021. Además, las autoridades prevén un crecimiento superior al 8 % este año. Solo en 2018, se contrajo un 19,6 %, de acuerdo con el Banco Central de Venezuela (BCV).
La inflación
En 2018, Venezuela vivía una hiperinflación que cerró el año en 130.060 % y que duró un cuatrienio, hasta final de 2021, tras lo que empezó un proceso de desaceleración del ritmo de crecimiento de precios, con altas y bajas, que llegó al 1 % el mes pasado, su nivel más bajo desde 2012.
El abastecimiento
Los anaqueles vacíos eran la imagen común en 2018, cuando el abastecimiento era de solo un 30 %, según datos suministrados a la agencia EFE por la Asociación Nacional de Supermercados y Autoservicios (ANSA). Hoy ese porcentaje se calcula en un 98 %.
La pobreza
De acuerdo con la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi), el 91 % de la población era pobre por nivel de ingreso -el 75 % en situación de pobreza extrema- en 2018, como consecuencia de «la hiperinflación y el desabastecimiento». Estas cifras bajaron tras la «liberalización económica», hasta llegar en 2023 al 82,8 % en la pobreza general y al 50,5 % en el caso de la extrema.
El petróleo
La producción se ha recuperado de manera sostenida desde 2020, cuando cayó a 569.000 barriles por día (bpd) por la pandemia y las sanciones económicas, y llegó el año pasado a los 783.000 bpd. Sin embargo, aún no alcanza el nivel de 2018, de 1,51 millones bpd.
El sector eléctrico
En 2018, el país sufría miles de fallas eléctricas que el gobierno achacaba a actos de sabotaje o a acciones de animales, como iguanas, pero según expertos, se debía a la falta de mantenimiento, la corrupción y la fuga de talentos por la migración.
Esta es una crisis que se exacerbó el siguiente año con prolongados apagones y que hoy persiste, sobre todo, en las regiones más alejadas de la capital.
La moneda
Hace seis años, el bolívar perdía su valor de forma vertiginosa, lo que llevó al Ejecutivo a eliminarle cinco ceros en 2018 y otros seis en 2021, 14 en total, si se cuentan los tres suprimidos en 2008.
Actualmente el bolívar ha ganado estabilidad, devaluándose apenas un 1,23 % en el primer semestre, mientras que en el mismo periodo de 2018 cayó más del 90 % frente al dólar, en el mercado oficial.
Los controles
En 2018, el país cumplió 15 años bajo un control de cambio que otorgaba al Estado el monopolio del manejo de divisas, y un control de precios que, sumado a masivas fiscalizaciones, generó una aguda escasez de productos de primera necesidad, políticas que fueron flexibilizadas en los últimos años y hoy desaplicadas.
El empleo
Las autoridades aseguran que hoy Venezuela «es uno de los países con el más bajo desempleo de la región», aunque el Instituto Nacional de Estadística (INE) no actualiza ese dato desde 2018, cuando la «tasa de desocupación» era de alrededor de un 7 %.
El salario
La Venezuela convocada a elecciones en mayo de 2018 tenía un salario mínimo -referencia para el resto de remuneraciones en el sector público- de un millón de bolívares, equivalentes entonces a unos 14 dólares al mes al cambio oficial.
Elecciones presidenciales en Venezuela
El 28 de julio comenzará una larga jornada para muchos venezolanos. Ese día se celebrarán las elecciones presidenciales, en las que de acuerdo con el Consejo Nacional Electoral (CNE), más de 21 millones de personas están habilitadas para sufragar, aunque la cifra será menor tomando en cuenta la diáspora venezolana.
De acuerdo con la Ley Orgánica de Procesos Electorales (Lopre), las mesas de votación deben abrir a las 6:00 am y cerrar a las 6:00 pm si no hay más electores en cola. De lo contrario, el centro deberá permanecer abierto hasta que sufrague el último elector de esa fila.
La Constitución contempla el sufragio universal, directo y secreto, por lo que los ciudadanos habilitados pueden ejercer su derecho libremente sin ser sometidos a ningún tipo de coacción o chantaje, ni a ser obligados a revelar su voto. Aun así, es importante tener varias cosas en consideración para que ese acto transcurra con normalidad y ese momento ante la urna culmine con una manifestación exitosa de la voluntad ciudadana.
Con información de EFE.