- Las protestas más multitudinarias ocurrieron en São Paulo, donde se dieron cita frente a la estatua del héroe venezolano Francisco Miranda | Foto: EFE
Cientos de venezolanos se dieron cita este domingo 28 de julio en diferentes ciudades de Brasil a propósito de las elecciones presidenciales que se celebran en su país.
En Brasil los venezolanos salieron a las calles en 34 ciudades, entre las cuales las principales capitales como Sao Paulo, Río de Janeiro, Brasilia, Recife, Fortaleza, Porto Alegre, Belo Horizonte, Manaus, Bõa Vista, Curitiba y Florianápolis.
Más que una protesta, parecía una gigantesca fiesta con música y alegría por doquier ante las posibilidades de triunfo de González.
«Volveremos a casa» y «Venezuela libre» eran las frases más destacadas en los carteles que llevaban los venezolanos, que además entonaron a coro el himno nacional y canciones de su tierra en medio de la emoción y la esperanza.
Impedidos de votar
Mensajes similares se vieron en Río de Janeiro, en el acto en defensa de la democracia que tuvo lugar en la turística playa de Copacabana.
En un encuentro menos numeroso, pero igual de sentido, los participantes protestaron además al no poder votar por su candidato debido a «la negativa del régimen autoritario de Nicolás Maduro», pues en el país solo estaba permitido votar en la embajada de Venezuela en Brasilia.
Según dijo a EFE Wiliam Clavijo, organizador del evento en Río, con esa limitación solo poco más de mil venezolanos podían ejercer su derecho en Brasil.
Brasil es el tercer país que más migrantes venezolanos ha recibido, con unos 560.000 viviendo actualmente en el gigante suramericano.
El número es cinco veces menor al de Colombia, país donde actualmente viven 2,87 millones de migrantes venezolanos.
Este domingo los venezolanos votan en unos comicios cargados de tensión para decidir entre la continuidad del chavismo, que lleva 25 años en el poder, o el cambio prometido por una oposición unida y esperanzada.
Maduro, de 61 años de edad y en la presidencia desde 2013, busca un tercer mandato de seis años, en medio de una aguda crisis económica y humanitaria que contrajo el producto interno bruto en 80 % y empujó al éxodo a casi 8 millones de personas.
Con información de EFE