- Varios representantes de la Plataforma Unitaria Democrática han invitado al oficialismo a discutir una negociación que facilite la transición
La crisis política desatada en Venezuela tras la cuestionada victoria en las presidenciales que el Consejo Nacional Electoral (CNE) otorgó a Nicolás Maduro amplió las distancias entre el sector oficialista y la oposición mayoritaria.
El 17 de octubre de 2023, una delegación del gobierno de Nicolás Maduro y otra de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) se reunieron en Barbados, donde pactaron, bajo la mediación de Noruega, respetar el derecho de cada actor político de seleccionar su candidato, actualizar el registro electoral, invitar a veedores internacionales y promover un clima pacífico, entre otros puntos.
Sin embargo, pese a estas y otras garantías contempladas en el documento, los pasados comicios, lejos de resolver la inestabilidad política, agravaron la confrontación entre ambas partes, que se dan por ganadoras con base en unos resultados que el CNE no publicó de forma desagregada.
El exdiputado Stalin González, integrante de la delegación opositora en Barbados, señaló a la agencia de noticias EFE que tras los comicios se han alejado más las posiciones, por lo que hoy resulta difícil alcanzar un nuevo acuerdo.
Crisis en Venezuela
González agregó que la actual crisis en Venezuela también se siente en el sector económico, con bajos salarios y fallas en los servicios públicos, a pesar de las aseveraciones del Ejecutivo sobre un crecimiento de la economía superior al 10 %.
“El oficialismo violó todo lo pactado en Barbados y no pareciera estar preparado para la alternancia del poder, pero se necesita que haya una convivencia política, no cohabitación, y asegura que no se va a perseguir a nadie”, señaló el exdiputado.
En ese sentido, González aseguró que la oposición debe dar una señal clara de que no representa una amenaza para el “chavismo” en términos personales.
“Somos una amenaza en términos políticos porque tenemos una propuesta política distinta, porque queremos llegar al poder para ejercerlo de manera distinta, pero no para perseguir”, dijo el opositor a la agencia de noticias EFE.
Además, considera que es un error creer que la presión internacional es una fortaleza para resolver la crisis, aunque admitió que un gobierno deslegitimado revela un deseo de cambio y eso debería impulsar un acuerdo que retome el camino que dice la Constitución para tener “una democracia plena, con separación de poderes”.
Llamados a diálogos
La Asamblea Nacional de mayoría oficialista llamó el 3 de octubre “a un diálogo” para ajustar la legislación electoral, sin embargo, los representantes de la PUD no acudieron a la convocatoria.
El presidente de la AN, Jorge Rodríguez, indicó que las comisiones que participan en este diálogo político buscan que las leyes que rijan futuros comicios sean más “severas” que las actuales, para que no se use la participación para “la conspiración”.
Como respuesta, los líderes de la PUD llamaron al gobierno a sentarse en una negociación para comenzar una transición de cara al 10 de enero.
“Es un ejercicio de propaganda. El régimen pretende imponer una estructura en las negociaciones que no está acordada con nosotros, las legítimas fuerzas democráticas vencedoras de la elección presidencial; y esto no lo aceptamos”, precisó un comunicado firmado por María Corina Machado, Edmundo González y la PUD.
En el comunicado, reiteraron que se debe dar una transición pacífica y ordenada por el respeto a la soberanía expresada en las elecciones del 28 de julio.
Rodríguez, por su parte, rechazó ese llamado al asegurar que el gobierno no aceptará más reuniones secretas. Además, reiteró que la única instancia era el Parlamento y para discutir el proceso de revisión de leyes electorales.