Calva Louise: una explosión multicultural con acento venezolano

El trío de metal intercontinental se prepara para visitar España, por primera vez, en octubre y promocionar su último disco, Edge of the Abyss. En entrevista para El Diario, su vocalista y guitarrista, la venezolana Jess Allanic, contó todos los desafíos que enfrentaron para consolidar su sonido ecléctico
Jordan Flores
Jordan Flores - Redactor
20 Min de lectura

Conforme a los criterios de

Calva Louise es la consecuencia perfecta de la globalización. Una mezcla de culturas improbable sacadas de los rincones más opuestos del planeta, pero que convergieron en el tiempo y el espacio para convertirse en una agrupación musical que irrumpe con fuerza dentro de la escena del rock y el metal contemporáneo por su propuesta agresiva y honesta. Por algo en 2024 la emisora BBC Radio 1 los incluyó en su lista de “Artistas que debes conocer”.

La banda está formada por la venezolana Jessica Allanic como vocalista, guitarrista y tecladista; el francés Alizon Taho en el bajo y el neozelandés Ben Parker en la batería. Un power trío que a lo largo de sus casi 10 años de trayectoria han transformado su sonido desde el indie rock hasta el metal alternativo y lo experimental. En entrevista para El Diario, Allanic explica que su evolución es resultado de un largo proceso de buscar su propia voz y de hacer llegar a su audiencia el universo oscuro y fantástico que construyó..

“Al principio nos costó muchísimo poder transmitir eso a través de nuestra música porque tuvimos muchos desafíos para poder ser la banda que somos, y ser honestos. Siempre fuimos nosotros mismos, pero en la industria cuando llegamos no teníamos la oportunidad de tomar nuestras propias decisiones, porque no teníamos dinero ni dónde vivir”, comenta.

De Guarenas para el mundo

Calva Louise: Una explosión multicultural con acento venezolano
Crédito: Louisa Mae Tomson

Todo el proyecto de Calva Louise nació de la mente de Jess Allanic, cuando de niña fantaseaba con mundos de ciencia ficción en las ruinas de un trapiche de la urbanización Nueva Casarapa, en Guarenas, estado Miranda. Sus padres eran músicos, por lo que creció influenciada por todos los clásicos del rock anglosajón que ellos escuchaban. A los 8 años de edad le regalaron su primer teclado y aprendió a tocar mientras acompañaba a su padre en sus ensayos.

“Mi papá tenía como un mini estudio en un cuarto designado justamente para que él pudiera grabar música, y quería alguien que lo ayudara para tocar partes de teclado y mi mamá siempre decía: ‘Yo estoy ocupada, así que pídele a tu hija’”, recuerda.

Sin embargo, todo cambió a los 10 años de edad, cuando le regalaron su propia guitarra eléctrica. Comenzó a ensayar sola y con el paso de los años, al dominar el instrumento, sintió la necesidad adolescente de formar una banda de rock con otros chicos de su edad. Allí tuvo su primer obstáculo: reconoce que en ese momento le costaba desenvolverse y encontrar a otros jóvenes con su mismo interés por tocar géneros un poco más pesados de lo que estaba de moda en Venezuela.

Pero Allanic estaba determinada a ser como sus ídolos y encontró algo que tenían en común. Todos, desde los gustos heredados de sus padres como Ozzy Osbourne o Queen, hasta los más modernos como Muse, formaban parte de la movida musical británica, por lo que la venezolana se trazó el objetivo de mudarse a Londres para tener su propia banda de rock. Aún no tenía la edad ni los recursos para lograrlo, pero su padre era ciudadano francés, por lo que aprovechó la nacionalidad para irse a estudiar a la ciudad de Rouen, al norte de Francia, a los 16 años de edad.

“Mi mamá se quedó en Venezuela y mi papá no quería regresar a Francia porque él tenía toda su vida en Venezuela. Él era profesor de francés. Cuando nos mudamos, mi papá estaba en otra ciudad. Entonces yo no tenía alojamiento y conseguimos una especie de convento de monjas, una cosa un poquito rara, pero era para muchachas que estudiaban en bachillerato y en la universidad. Había como 20 muchachas y yo era la menor”, cuenta. 

En Londres

Calva Louise: Una explosión multicultural con acento venezolano
Foto: Cortesía

Así, Allanic emprendió una historia digna de una película musical juvenil. Mientras vivía en la residencia del convento y estudiaba en la escuela de al lado, seguía trabajando en su sueño. Relata que más de una vez las monjas la regañaban por tocar la guitarra eléctrica en su habitación, aunque tuviera el amplificador desconectado. “Siempre me decían que me callara, pero bueno, yo tocaba bajito canciones de System of a Down y cosas así. Creo que hacía bastante bulla sin darme cuenta”, bromea.

Ya había dado el primer paso de su plan, por lo que ahora necesitaba encontrar a otros jóvenes con quienes formar la banda. En ese momento se fijó en Alizon Taho, pues una vez lo vio con una guitarra fuera de la escuela. El destino quiso que coincidieran en la misma clase al año siguiente, y se volvieron amigos inseparables. “Fue allí cuando empezamos a hacer covers de System of a Down y de Serj Tankian. Y ahí fue que yo le propuse ver quién toca mejor guitarra. Yo tocaba mejor guitarra, así que le regalamos un bajo que era de mi mamá y él empezó a tocar, a ensayar”, relata Allanic.

Al terminar sus estudios, la venezolana convenció a Taho de acompañarla a Inglaterra, a pesar de que él no sabía nada de inglés. Llegaron a la localidad portuaria de Newhaven, y de allí les tocó manejar a Londres, hospedándose en moteles baratos y residencias estudiantiles. Allanic afirma que quemó más de 50 CDs con demos de sus canciones, los cuales repartían cada vez que entraban a un bar o pub.

“No sé qué habrán hecho con esos CD, pues, pero la gente era muy simpática y me los aceptaba. Fue bastante dura la llegada a Londres porque no conocíamos a nadie, pero como éramos tan jovencitos y llenos de energía, lo peor que podía pasar era agarrar el ferry otra vez y devolverse a Francia. Pero como perseveramos bastante, siempre conocíamos a una persona que conocía a otra persona, y así fue que conocimos a un señor que nos programó una noche para tocar”, dice.

Precisamente esa noche conocieron a Ben Parker, quien era baterista de otra banda que se presentó allí. Ambos de inmediato tuvieron química con el neozelandés, quien quedó fascinado por sus ideas musicales y sus orígenes tan diversos. Así se convirtió en la tercera pieza para completar el Power Trio y dar vida a Calva Louise.

Alas cortadas

Calva Louise: Una explosión multicultural con acento venezolano
Foto: cortesía

Aunque poco a poco comenzaron a hacerse un nombre en los clubes londinenses y como teloneros para otras bandas, Calva Louise seguía sin ser un proyecto rentable, y eso ya se sentía en el bolsillo de sus integrantes. Allanic cuenta que no tenía donde vivir, alternando estancias en Francia con semanas quedándose en las casas de varios amigos, cuando finalmente les llegó la oportunidad en 2017 de firmar con su primer sello discográfico.

La estabilidad económica que llegó con ese contrato le costó a la banda su libertad creativa. No obstante, la vocalista asegura que en un principio lo permitieron pues aún no conocían bien cómo funcionaba la industria, y solo buscaban que les prestaran atención. “Para nosotros ya era un gran logro, o sea, de tener un poquito de dinero para sobrevivir y además hacer música y tocar conciertos”, evoca.

Así nació su primer disco, Rhinoceros (2019), con un sonido más pop rock y alternativo. Allanic asegura que durante su producción, que duró 10 días, no les dejaron tomar ninguna decisión sobre la mezcla. Tampoco aceptaron que ella cantara en español o compusiera pensando en el público de Latinoamérica. “Nos dijeron ‘ustedes son una banda inglesa, tienen que ser ingleses’, pero eso no iba a funcionar, porque se me notaba demasiado el acento”, dice.

Igualmente, la disquera se centraba principalmente en música indie, por lo que tampoco vieron bien que Allanic metiera riffs pesados o hiciera guturales al cantar. Sin embargo, eso no impidió a la banda ir contra la corriente en temas como “Getting Closer”, o “Lo Hay”, completamente en español.

Autodescubrimiento

Calva Louise: Una explosión multicultural con acento venezolano
Foto: cortesia

Eventualmente se distanciaron de su productora y los músicos decidieron encerrarse no solo para experimentar con su música, sino a permitirse el ejercicio de libertad de hacer lo que quisieran. Por esas fechas comenzó la pandemia de covid-19, por lo que ese encierro dejó de ser opcional. Aun así, Allanic aprovechó de aprender de forma autodidacta a realizar efectos especiales por computadora.

Así comenzaron a producir sus propios videos musicales, sin presupuesto y con vecinos o amigos como actores. También lanzaron sencillos “Belicoso” (en 2019) o “Camino” (2020), de forma completamente independiente, marcando su ruptura con su disquera. No tardaron en conseguir otro contrato, aunque con un pequeño sello especializado en Hip Hop que decidió apostar por su proyecto. De esta etapa salió su segundo álbum, Euphoric (2021). 

“Hicimos otro CD que fue muy experimental a nivel de que nos faltaba mucha experiencia. O sea, hubiera sido mejor tener más guía. Fue lo opuesto completamente al primer disco. Entonces, teníamos rienda suelta, podíamos hacer lo que nos daba la gana, pero con eso vienen muchas cosas, como que uno no se da cuenta de los errores que uno comete”, lamenta.

Calva Louise: Una explosión multicultural con acento venezolano
Crédito: Matt Pratt/MetalTalk

Esa segunda disquera fue absorbida por otra más grande, por lo que volvieron a quedar nuevamente en el aire. Pero está vez no solo habían ganado más experiencia produciendo, sino que también se habían hecho una base de fanáticos en redes sociales, sobre todo en TikTok por sus videoclips casi artesanales. Jess recordó entonces sus comienzos con Alizon tocando covers de System of a Down y decidieron seguir su camino como músicos independientes. 

“Sentí que nos habíamos descarrilado un poquito por la visión que tenía la primera disquera de que ‘ustedes tienen que ser indie’, que yo no puedo gritar en las canciones porque el ‘metal no nos cuadra a nosotros’, ‘no sabemos como este promover ese tipo de música’. Entonces, para nuestro tercer CD, que lo llamamos un mixtape, dijimos que no hay que tener ningún miedo de ser uno de verdad, volvemos a lo que somos, cómo se formó la banda cuando yo llegué a Francia y a nuestro amor que tenemos por la música”.

Calva Louise: Una explosión multicultural con acento venezolano
Crédito: Matt Pratt/MetalTalk

En este proceso de sanar las alas que les habían sido cortadas en el pasado, sacaron su tercer álbum, Over the Threshold (2023), completamente autoproducido. Allanic cuenta que para ellos fue un proceso divertido, pues se permitieron grabarse tal y como eran sin limitaciones. La vocalista señala que es una gran fanática de Simón Díaz, gusto que logró pasar a sus compañeros, por lo que coincidieron en incorporar ritmos venezolanos, incluso con Ben Parker aprendiendo a tocar las maracas. También sumaron elementos de música electrónica inspirados en Carpenter Brut, uno de los artistas favoritos de Alizon.

Todo esto permitió a la banda finalmente reconectarse con el sonido que por años habían estado buscando, y que consolidaron para su cuarto álbum Edge of the Abyss (2025). Allí no solo reflejan su madurez musical, sino la riqueza de sonidos que refleja su propia diversidad, como un soplo fresco dentro del metal alternativo. Publicado el 11 de julio, el disco marcó también su nueva alianza con el sello holandés Mascot Records.

“Nadie nos enseñó, entonces tuvimos que equivocarnos, hacer borrón y cuenta nueva y volver a comenzar hasta que ya uno se equivoca menos y empieza a entender muchísimo más. Y todo eso comienza por la amistad de nosotros tres. Porque si Alizon, Ben y yo no creyéramos en el proyecto, no creyéramos en nosotros tres como individuos, como personas, no creo que esta banda hubiera funcionado”, acota. 

Universo creativo

Calva Louise: Una explosión multicultural con acento venezolano
Foto: Cortesía

El nombre de Calva Louise proviene de la obra del rumano Eugène Ionesco La cantante calva, referente del teatro del absurdo que trata sobre lo superficial de la existencia humana y su incapacidad real de comunicarse. Un reflejo del propio caos lingüístico que tenían para entenderse desde sus distintos idiomas, aunque la artista considera que ya es algo que transcendieron tras 10 años juntos como mejores amigos. 

“Ahora tengo la impresión de que podemos comunicarnos sin siquiera palabras concretas, ellos ya entienden cuando yo hago cosas que creo que son bastante venezolanas, como señalar con la boca y ellos entienden perfectamente. Entonces, no es una telepatía, porque no es así, pero tenemos un sexto sentido para entender qué es lo que queremos decir”, afirma.

La otra parte viene de Louise, personaje central de todo el universo de ciencia ficción que Allanic creó en su niñez, y que ha ido explorando de forma transversal a través de su arte. Es una historia que ha ido contando de forma conceptual en todos sus discos y sencillos, con un punto de inflexión en “Camino”. Esto convierte a Calva Louise en una experiencia transmedia, que abarca no solo las canciones, sino también los videoclips, un cómic hecho por Allanic, e incluso un juego de cartas de edición limitada que salió por Euphoric.

“Todo pasa como simultáneo. Me es bastante difícil a veces separar las diferentes facetas que contienen todo el mundo creativo que abarca la música y obviamente los videos, los personajes. Para mí es como que todo está mezclado y tengo que deshilar todos esos aspectos para poder explicarlos y para que puedan ser realizados”, comenta.

A su ritmo

Calva Louise: Una explosión multicultural con acento venezolano

Calva Louise aprendió a no rendir cuentas a nadie sobre su sonido, tocando lo quieran, incluso más allá de las fronteras del metal. Por ejemplo, el 20 de enero de 2026 publicaron con el grupo estadounidense Outrun the Sunlight el sencillo “SANA SANA”, un cover de la cantante Nathy Peluso. Allanic también adelantó que sus próximas canciones también estarán cargadas de teclados, cuatro y otros ritmos latinos.

Como muestra de su espíritu multicultural, a principios del año 2025 el grupo tocó en Francia con la banda de metal india Bloodywood. También compartió escenario con artistas como Parkway Drive, Nothing More, The Struts y Hollywood Undead en el festival Shiprocked, que se realizó en enero en un crucero de seis días que partió de Miami (EE UU) a las islas Vírgenes y las Bahamas. 

Para este año, Calva Louise se prepara para una gira en solitario por Reino Unido para promocionar Edge of the Abyss. Comenzará el 19 de abril en la ciudad de Leeds, para cerrar el 3 de mayo en Manchester. Igualmente, la banda confirmó que en octubre visitará por primera vez España para una serie de conciertos en Valencia, Barcelona y Madrid. Allanic comenta entre risas que Alizon ya comenzó a practicar su español, como un abrebocas para su gran objetivo: tocar en Latinoamérica.

“Una de las mayores metas que tenemos es poder hacer una gira en Latinoamérica. No hemos tenido las oportunidades porque no tenemos la plata por los momentos para costear todo el viaje, pero gracias a todo ese apoyo que hemos tenido de la escena metal de Latinoamérica, y especialmente de Venezuela, eso nos ha permitido estar en el radar de muchas productoras y cada vez nos acercamos un pasito más a esa meta de concretar una gira en Latinoamérica”, comenta.

Allanic dice que les gustaría visitar Latinoamérica para finales de año o principios de 2027, y que su gran sueño es poder tocar en el festival Rock al Parque de Bogotá, Colombia. También llevar a sus amigos a conocer su país natal. De hecho, confiesa que tiene anotadas en un cuaderno todas las ciudades de Venezuela donde le han pedido que se presente. “Alizon justamente está haciendo sus clases de español para que cuando vayamos a Venezuela pueda comunicarse con todo el mundo”, apunta.

Jordan Flores
Jordan Flores - Redactor
20 Min de lectura