Estados Unidos espera que la líder opositora María Corina Machado pueda regresar a Venezuela y participar libremente en elecciones, en medio del debate sobre garantías democráticas en el país.
Durante una audiencia en la Cámara de Representantes de EE UU titulada “Latin America After the Fall of Maduro” (Latinoamérica después de la caída de Maduro), Michael Kozak, alto funcionario del Buró de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, ratificó que la posición de Washington pasa por permitir el regreso de dirigentes políticos y su participación sin restricciones.
Today, I held a Western Hemisphere hearing and asked Michael Kozak, Senior Bureau Official for Western Hemisphere Affairs:
— Rep. María Elvira Salazar (@RepMariaSalazar) April 16, 2026
Is there a date for free and fair elections in Venezuela?
I was clear: we don’t trust Delcy, and the Venezuelan people deserve FREEDOM. pic.twitter.com/pxDV1w6FLr
Las declaraciones se produjeron en una audiencia del Subcomité para el Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes, en respuesta a una pregunta de la congresista republicana María Elvira Salazar.
La legisladora le preguntó a Kozak si Estados Unidos está dispuesto a ofrecer algún tipo de protección a Machado y a otros dirigentes opositores, e incluso si Washington tomaría acciones directas para advertir a las autoridades venezolanas que no actúen contra ellos.
“Esperamos que María Corina Machado (…) pueda regresar y participar libremente en la elección”, respondió Kozak.
El funcionario también sugirió que esta posición ya ha sido comunicada al gobierno encargado de Venezuela, al afirmar: “Sí, señora. Y creo que eso ha quedado muy claro para ellos”.
Exigencias sobre el sistema electoral
Kozak amplió que la postura de Estados Unidos no se limita al caso de Machado, sino que incluye a toda la oposición venezolana.
“Esperamos que todas las personas (…) puedan regresar y participar libremente”, indicó, al tiempo que subrayó la necesidad de condiciones estructurales para unas elecciones creíbles.
En ese sentido, mencionó varios puntos críticos del sistema electoral venezolano, como un registro de votantes desactualizado, la necesidad de observación internacional y la falta de confianza en instituciones como el organismo electoral y el Tribunal Supremo.
Según el funcionario, estos organismos están integrados por funcionarios designados por el gobierno de Nicolás Maduro, lo que —afirmó— compromete su credibilidad.
Las relaciones entre Estados Unidos en Venezuela tras la captura de Maduro
El 3 de enero, el gobierno de los Estados Unidos realizó una operación donde detuvieron a Nicolás Maduro y Cilia Flores. Un hecho que generó cambios en las relaciones diplomáticas entre Caracas y Washington.
Tras la captura de Maduro a manos de Estados Unidos, el gobierno de Donald Trump ha asegurado que tutela el gobierno de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, para que el país pase por tres fases consecutivas: estabilización, recuperación y transición democrática.

Desde el lunes 30 de marzo, la Embajada de Estados Unidos reanudó sus operaciones en Caracas. El Departamento de Estado confirmó que esta decisión se tomó luego de que la labor diplomática estuviera delegada desde marzo de 2019 en la Embajada de Estados Unidos en Bogotá, Colombia.
Además, diferentes funcionarios del gobierno de Trump han visitado Caracas para sostener reuniones con Rodríguez, entre ellos el secretario de Energía, Chris Wright y el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe.
El miércoles 15 de abril, tras tres meses de ocupar el cargo de encargada de Negocios de EE UU en Caracas, Laura Dogu, abandonó su cargo y en su lugar quedó el el diplomático John Barrett, quien llegará próximamente a Caracas para continuar con el plan de tres fases
Levantamiento de sanciones
En esta nueva etapa de las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), emitió el 15 de abril las Licencias Generales 56 y 57. Se trata de una medida que establece un nuevo marco de operaciones para el Banco Central de Venezuela (BCV) y diversas instituciones financieras del Estado.
La medida administrativa alcanza también al Banco de Venezuela, al Banco Digital de los Trabajadores y al Banco del Tesoro, para permitir el flujo de transacciones que se encontraban restringidas por el esquema de sanciones impuestas desde 2019 por EE UU.
En el caso de la Licencia General 56, autoriza la negociación y suscripción de contratos contingentes para futuras operaciones comerciales en el país; mientras que la 57 habilita al BCV y a la banca pública a realizar transferencias en dólares, apertura de cuentas, otorgamiento de préstamos y el procesamiento de pagos.
En febrero de 2026, la OFAC también emitió las licencias generales, la 49 y la 50, que flexibilizan aún más las restricciones para que empresas petroleras extranjeras operen en Venezuela.