¿Cómo contener las crisis de pánico y ansiedad antes, durante y después de un terremoto?

La Cruz Roja Venezolana y psicólogos difundieron algunas pautas de regulación física y emocional para afrontar las secuelas del terremoto
Fiorella Tagliafico
6 Min de lectura

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Organizaciones de asistencia humanitaria y profesionales de la psicología en Venezuela compartieron, a través de sus cuentas en redes sociales, un conjunto de recomendaciones de acompañamiento emocional orientadas a dotar a la ciudadanía de herramientas para controlar crisis de ansiedad, episodios de angustia y ataques de pánico antes, durante y después de un terremoto como el que ocurrió en Venezuela el 24 de junio.

De acuerdo con las pautas de asistencia divulgadas por la Cruz Roja Venezolana, específicamente de su filial en Valencia, los desastres naturales detonan respuestas neurofisiológicas severas que requieren mecanismos de autorregulación inmediata para evitar accidentes secundarios o conductas de indefensión.

Dicha institución especificó que el foco inicial de los ciudadanos debe centrarse en mantener el control de los pensamientos intrusivos, reconocer que las manifestaciones físicas son transitorias y van a disiparse de forma paulatina con el paso de los minutos.

Asimismo, el organismo humanitario enfatizó que cualquier plan de evacuación o resguardo en refugios temporales debe anteponer las necesidades logísticas y emocionales de los niños, los adultos mayores, las personas con discapacidades de movilidad y los pacientes diagnosticados con patologías cardíacas preexistentes, para disminuir su exposición a estímulos que eleven de forma nociva su frecuencia cardíaca.

Para mitigar el impacto del shock, la Cruz Roja Venezolana recomendó pautas específicas de regulación biológica orientadas a desacelerar el sistema nervioso autónomo:

– Respiración controlada, lo que consiste en inhalar aire exterior durante un lapso de cuatro segundos, sostener el oxígeno de manera interna por tres segundos y proceder a exhalar de forma suave a lo largo de otros cuatro segundos.

Crisis de ansiedad: ¿cómo controlarlas y recuperar el equilibrio emocional?
Foto: iStock

– Retención cognitiva, proceso en el que se instruye a la persona afectada a contar pausadamente y en voz alta del uno al diez de forma progresiva, o en sentido inverso del diez al uno si la severidad de la crisis persiste, forzando al cerebro a apartarse de la fijación con el evento traumático.

– Racionalizar los síntomas físicos, que significa comprender que la sudoración de manos, temblores o dificultad para respirar son reacciones físicas normales ante el estrés extremo.

– Gestión del entorno en crisis, es decir, canalizar un espacio físico que sea seguro y privado, aplicar la escucha activa y permitir que la persona drene su respuesta emocional sin obligarla a revivir el evento estresor.

– Responsabilidad informativa para mantener la calma en el entorno, evitar la difusión de rumores y no realizar promesas ni compartir datos de los cuales no se tenga absoluta certeza técnica o institucional.

– Reconexión con redes de apoyo, lo que permite obtener los medios necesarios para que los afectados logren contactar a sus seres queridos y permanecer acompañándolos hasta que se establezca un espacio seguro de encuentro.

– Abordaje especializado para niños y niñas. Esto abarca desde esperar y comprender respuestas de edades regresivas (tales como orinarse encima, llanto descontrolado, mal humor, pesadillas o mutismo prolongado) hasta organizar zonas de juego seguras y validar sus emociones.

Empatía colectiva y seguridad

La gestión de las secuelas emocionales tras un sismo exige evaluar el comportamiento ciudadano en los espacios públicos, donde el miedo colectivo permanece latente, explicó en su cuenta de Instagram el psicólogo y coordinador adjunto de Cecodap, Abel Saraiba.

El experto advirtió que el impacto psicológico de un terremoto es transversal y afecta a la sociedad sin distinciones sociales, políticas o económicas.

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Foto: EFE/Henry Chirinos

Para el especialista, la resiliencia comunitaria en la fase posterior al fenómeno sísmico depende directamente de mitigar la impulsividad de cada uno de sus miembros.

Saraiba recomienda comprender que los niveles de tolerancia individuales están alterados por el entorno, lo que obliga a mantener una conducta de empatía mutua en las calles para neutralizar confrontaciones, evitar decisiones impulsivas y reconocer que el ciudadano común también opera bajo una situación de desregulación emocional.

Pautas de estabilización física

La estabilización de los cuadros de angustia y el aislamiento después de un terremoto requieren de acciones de conexión somática y acompañamiento grupal inmediato, de acuerdo con el psicólogo clínico Alberto Barradas.

El experto, conocido en redes sociales como Psicovivir, exhortó a la población a colocar físicamente los pies descalzos o firmes sobre el suelo para enviar un estímulo de estabilidad biológica al sistema nervioso, el cual suele percibir que la tierra sigue en movimiento tras un sismo de gran magnitud.

Como técnica de modulación, Barradas también aconsejó la técnica respiratoria en la que la exhalación sea más prolongada que la inhalación, específicamente inhalando en cuatro tiempos y exhalando en siete tiempos de manera repetida para desactivar el pánico.

El especialista señaló que escuchar una voz conocida a través de una llamada o buscar compañía presencial reduce la impotencia del aislamiento y convertir el diálogo cercano en un refugio que brinde tranquilidad.

Fiorella Tagliafico
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