El Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo (Minec) publicó el lunes 13 de julio un comunicado en el que recordó las sanciones previstas en la legislación venezolana para quienes arrojen residuos o sustancias contaminantes en zonas costeras, fluviales o espacios naturales.
La institución señaló que la disposición de desechos sólidos, líquidos o cualquier material contaminante fuera de los lugares autorizados constituye una actividad ilícita y puede derivar en procedimientos administrativos y judiciales.
“Verter desechos sólidos, líquidos o cualquier sustancia contaminante en el mar o en espacios naturales es una actividad ilícita que conlleva sanciones que van desde multas hasta procesos penales, así como la obligación de restaurar los espacios afectados”, indicó el Minec.
El pronunciamiento ocurre luego de que ciudadanos y activistas ambientales denunciaron la presencia de escombros provenientes de las estructuras afectadas por los terremotos del 24 de junio en zonas cercanas a la costa de La Guaira.
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— MinecOficial (@MinecOficial) July 13, 2026
Denuncian presencia de restos de materiales de construcción cerca de la costa
El comunicador social y paramédico Rodolfo García difundió el 12 de julio un video en el que mostró un recorrido por el tramo vial que conecta Tanaguarena con Naiguatá, en La Guaira.
En las imágenes se observa maquinaria pesada y restos de materiales de construcción ubicados cerca de la línea costera, entre ellos estructuras de concreto y vigas con cabillas expuestas.
García afirmó que camiones utilizados para trasladar escombros producto de los daños ocasionados por los terremotos estarían descargando estos residuos en el área.
La denuncia generó reacciones de organizaciones y activistas ambientales, quienes alertaron sobre los posibles efectos de utilizar espacios cercanos al mar como sitios de disposición de materiales.
Activistas alertan sobre posibles daños al ecosistema marino
La activista ambiental Karen Brewer-Carías ha advertido sobre los posibles impactos que podría generar la acumulación de escombros provenientes de los terremotos en zonas cercanas al litoral de La Guaira.
En distintas entrevistas, Brewer-Carías señaló que los residuos de construcción no están compuestos únicamente por concreto, sino que también pueden contener materiales como metales pesados, aceites, pinturas, solventes y otros elementos que requieren un manejo especializado.
“El concreto destruido contiene aditivos que al entrar en contacto con el agua cambian de forma drástica el pH marino. Además de volverlo altamente alcalino, el resto de los escombros contiene metales pesados, aceites, pinturas tóxicas y solventes que envenenan el agua y rompen el equilibrio químico de la costa”, explicó la documentalista.
La activista también alertó que la acumulación de estos materiales podría modificar las condiciones físicas del litoral al alterar la topografía del fondo marino y afectar el comportamiento de las corrientes costeras.
“Vamos a cambiar la topografía del fondo marino, esto va a cambiar la forma en que las olas rompen y desvía las corrientes costeras naturales, lo que va a desestabilizar aún más los terrenos en las vías costeras y las infraestructuras que quedaron en pie”, afirmó.
Brewer-Carías indicó que, desde el punto de vista técnico, una alternativa para el manejo de este tipo de residuos sería trasladarlos a canteras secas autorizadas tierra adentro, donde puedan ser clasificados, triturados y reciclados.
Minec habilitó canales para denunciar delitos ambientales
Ante estas denuncias, el Minec recordó a la población que existen canales para reportar posibles delitos ambientales.
Los ciudadanos pueden comunicarse a través de las líneas telefónicas (+58) 0212-408-1111 y 0800-AMBIENT (0800-262-4368).
El ministerio reiteró que la disposición de residuos debe realizarse en espacios autorizados y bajo los procedimientos establecidos para evitar daños al ambiente.
Mientras continúan las labores de remoción y traslado de escombros generados por los terremotos, las denuncias ciudadanas mantienen abierta la discusión sobre el destino final de estos materiales y las medidas necesarias para garantizar la protección de los ecosistemas afectados.