Héctor Rodríguez, vicepresidente sectorial para el Socialismo Social y Territorial, informó el viernes 17 de julio que 21.235 personas permanecen alojadas en campamentos transitorios luego del doble terremoto ocurrido en Venezuela el 24 de junio de 2026.
En el balance que difundió Rodríguez en su cuenta de Instagram, el total de campamentos transitorios habilitados es de 107, con una capacidad de 25.707 plazas.
Cuatro estados mantienen campamentos transitorios
Asimismo, se conoció que en Caracas hay 41 refugios temporales, los cuales tienen capacidad para albergar a 10.996 personas. Actualmente, 8.310 plazas están ocupadas.
En La Guaira, la Vicepresidencia Sectorial para el Socialismo Social y Territorial indicó que hay 28 campamentos transitorios, los cuales albergan a 10.476 personas. Mientras que en Miranda hay 28 campamentos transitorios, con una capacidad instalada de 3.610 plazas, de las cuales 1.747 están ocupadas.
En cuanto a Aragua, la institución confirmó que hay 10 campamentos transitorios, con una capacidad instalada de 776 plazas, de las cuales 702 están ocupadas.
Los campamentos transitorios forman parte de la respuesta desplegada por el Ejecutivo tras los terremotos del 24 de junio, que dejaron miles de personas sin vivienda y provocaron daños en edificaciones, hospitales, escuelas y vías de comunicación, principalmente en La Guaira y Caracas.
Mientras continúan las operaciones de rescate de cuerpos y la evaluación de estructuras, organismos nacionales e internacionales también mantienen la distribución de ayuda humanitaria y asistencia médica en las zonas más afectadas.
Campamentos transitorios unifamiliares
El 15 de julio, el presidente de la Asamblea Nacional (AN), Jorge Rodríguez, anunció que construirán campamentos transitorios unifamiliares para los afectados por los sismos del 24 de junio, tras verificar un terreno en Ciudad Caribia, en La Guaira.
“Estos espacios no serán depósitos de seres humanos; contarán con áreas verdes, canchas y zonas de emprendimiento para nuestra gente”, se lee en un mensaje que publicó Rodríguez en sus redes sociales.
En este sentido, el presidente de la AN explicó que los equipos se encuentran montando las bases y las placas para la construcción de estos espacios, que tendrán “una duración mayor a los campamentos que actualmente se encuentran habilitados”.
Rodríguez enfatizó que estos contarán con mayor privacidad, pues en cada uno de los espacios que se construyan “cabe perfectamente una familia en carácter de campamentos transitorios”.
Riesgos en los campamentos y refugios
El 14 de julio, el Centro Comunitario de Aprendizaje (Cecodap) publicó un informe sobre los riesgos presentes en los espacios transitorios y una serie de recomendaciones para proteger a las infancias. El documento se basa en un monitoreo y acompañamiento en terreno realizado por el Servicio de Atención Psicológica Crecer sin Violencia de Cecodap en La Guaira.
El equipo de Cecodap visitó varios campamentos transitorios en La Guaira entre el 7 y el 11 de julio, donde halló que se “brinda una respuesta inmediata a las familias afectadas y cuentan con la presencia de instituciones públicas, organizaciones humanitarias y equipos de salud que desarrollan acciones orientadas a garantizar alojamiento, atención médica y apoyo psicosocial”.
No obstante, alertó que, a medida que la fase crítica de la catástrofe da paso a una permanencia indefinida, la protección infantil se debilita. Aunque estos campamentos proporcionan un techo a los afectados, los riesgos se presentan en torno a las dinámicas de convivencia y al impacto emocional que enfrentan las familias.
Cecodap consideró que uno de los principales riesgos transversales es la falta de una programación diaria estable para niños, niñas y adolescentes, lo que prolonga la incertidumbre, dificulta su regulación emocional y entorpece la recuperación de la normalidad.
Además, señaló que el trauma provocado por el sismo se suma a la angustia de los cuidadores ante la incertidumbre sobre su futuro, lo que sobrecarga a las familias y reduce su capacidad para brindar una supervisión segura.
Asimismo, advirtió que la presencia constante de múltiples actores temporales o visitantes no acreditados, sumada a la debilidad de los controles de acceso, incrementa los riesgos de exposición a la violencia, el abuso o la separación temporal de los cuidadores.