Activistas y representantes de la sociedad civil exigieron el jueves 23 de julio a las autoridades de Caracas mayor transparencia y coordinación en la atención de las comunidades afectadas por los terremotos del 24 de junio, tras denunciar que varias familias continúan sin respuestas sobre los daños registrados en sus viviendas.
Durante una protesta en la capital, los representantes señalaron que sectores de distintas parroquias presentan afectaciones estructurales y que muchos vecinos no cuentan con los recursos necesarios para asumir las reparaciones.
El activista social Samuel Bravo alertó sobre la situación de la parroquia La Pastora, donde aseguró que más de 200 viviendas presentan daños graves como consecuencia del doble movimiento sísmico.
“Hemos sido sumamente afectados por el doble terremoto. Contamos con más de 200 viviendas graves, de manera muy profunda. Es una realidad de las 22 parroquias del municipio”, afirmó ante los medios.
Bravo señaló que los habitantes esperan una respuesta de las autoridades locales para conocer el alcance de las afectaciones y las medidas previstas para atender a las familias.
Cuestionan evaluaciones oficiales sobre daños en Caracas
El periodista y defensor de derechos humanos Carlos Julio Rojas presentó un balance sobre las afectaciones registradas en varias parroquias de Caracas y cuestionó el alcance de las inspecciones realizadas hasta ahora.
Rojas calificó las revisiones gubernamentales como “insuficientes y escuetas” y aseguró que numerosos vecinos desconocen el estado real de sus edificios y viviendas después de los sismos.
Además, advirtió que una parte de los afectados no tiene capacidad económica para cubrir los trabajos de reparación, por lo que pidió mecanismos de apoyo que permitan atender a las comunidades más vulnerables.
Daños de infraestructuras en Caracas
Los terremotos del 24 de junio dejaron daños estructurales en distintos sectores de Caracas, entre ellos los municipios Libertador y Chacao, donde varios edificios residenciales registraron afectaciones que obligaron a realizar evaluaciones técnicas para determinar sus condiciones de seguridad.
Las inspecciones posteriores a los movimientos sísmicos permitieron identificar inmuebles con distintos niveles de afectación, desde daños menores hasta estructuras que requieren intervenciones más profundas.
Caracas fue una de las zonas afectadas por el doble sismo, junto con La Guaira, Miranda y Aragua.