La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, concedió una entrevista a la revista TIME, en la que abordó por primera vez los principales desafíos de su gestión tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero por fuerzas militares de Estados Unidos.
Durante la conversación con el corresponsal político Eric Cortellessa, la funcionaria habló sobre la transición política, el futuro del chavismo, la convocatoria de elecciones, la situación de los presos políticos, la recuperación económica y el restablecimiento de las relaciones con EE UU.
A lo largo de la conversación, Rodríguez defendió que el país atraviesa una nueva etapa y aseguró que su administración busca corregir errores del pasado para impulsar una transformación política y económica.
Rodríguez sostuvo que el 3 de enero de 2026 marcó el inicio de una nueva etapa para el país.
“Necesitábamos buscar una nueva Venezuela, corregir los errores del pasado para poder avanzar hacia el futuro”, insistió la mandataria.
Según explicó, las reformas legales, los cambios en el sistema de justicia y el programa de convivencia democrática y paz intentan dejar atrás la polarización y construir una sociedad basada en la convivencia.
Sobre la captura de Nicolás Maduro
La presidenta encargada relató, como ha dicho en otras oportunidades, que horas antes del operativo se reunió con Nicolás Maduro y posteriormente viajó a la isla de Margarita. Allí recibió las primeras informaciones sobre los bombardeos en Venezuela.
“Me reuní con él hasta las 8 de la noche. Luego partí hacia la isla de Margarita, donde estaban mi hermano y mis sobrinos. Llegué a Margarita a las 11 de la noche. El ataque ocurrió a las 2 de la madrugada, pero estaba preocupada porque mi sobrina mayor y mi madre estaban en Caracas”, dijo.
Además, negó haber tenido conocimiento de la operación de EE UU, al ser consultada por los cuestionamientos de personas que presuntamente la acusan de haber tenido información al respecto.
También contó que, tras conocer que Maduro había sido trasladado a Estados Unidos, un intercambio con el emir de Catar la convenció de asumir la responsabilidad de conducir el país.
“Primero, debo decir que vivimos un momento de gran angustia cuando pensamos que habían asesinado al presidente y a la primera dama. Luego, cuando supimos que lo llevaban a Estados Unidos, la situación cambió por completo. En ese momento, hablé con un líder de otro país y me dijo: ‘Ahora la responsabilidad recae sobre tus hombros, y tienes la responsabilidad de preservar Venezuela’”, precisó.
Su relación con Maduro y los cambios que propone
Aunque defendió la legitimidad constitucional de su llegada al poder, Delcy Rodríguez aseguró que su administración representa un proceso de transformación.
“Soy la presidenta interina porque fui vicepresidenta ejecutiva durante el mandato del presidente Nicolás Maduro (…) Dentro del marco constitucional de un presidente legítimo que cuenta con un vicepresidente ejecutivo, y en una situación como la que se presentó, que es idéntica, me corresponde asumir el rol de presidenta interina”, recalcó.
Aislamiento internacional como principal error
Durante la entrevista, el periodista le consultó sobre los errores de Maduro. Rodríguez señaló que el aislamiento internacional fue el principal y sostuvo que “deberíamos haber sido más abiertos geopolíticamente”.
En ese sentido, aseguró que su gobierno trabaja para reconstruir la confianza de Venezuela con otros países y atraer inversiones.
Por otro lado, entre los temas centrales de la conversación también estuvo el futuro democrático del país. Sin embargo, Rodríguez evitó fijar una fecha para las elecciones presidenciales y afirmó que estas se realizarán cuando exista un consenso político que garantice estabilidad.
“Venezuela celebrará elecciones cuando esté preparada. Y, si reflexionan sobre lo que dije antes, después del 3 de enero tuvimos que cambiar nuestra política. ¿Por qué? Porque hay grupos extremistas que incitaron a la agresión militar contra Venezuela, y el pueblo venezolano sintió un gran temor”, insistió.
También dijo que aceptaría observación internacional, siempre que esta respete la soberanía venezolana.
La relación con EE UU
Otro de los ejes de la entrevista fue el restablecimiento de las relaciones entre Caracas y Washington. Rodríguez aseguró que mantiene una comunicación frecuente con el presidente estadounidense Donald Trump y con el secretario de Estado, Marco Rubio. Destacó que la cooperación entre ambos gobiernos ha permitido el regreso de empresas estadounidenses al país.
“Lo más importante es que las empresas estadounidenses están regresando y llegando”, precisó.
Además, confirmó que existe intercambio de información de inteligencia entre ambos países para combatir organizaciones criminales como el Tren de Aragua.
Al recordar su primera conversación con Trump, afirmó que el mandatario estadounidense fue “muy amable y muy respetuoso”, y señaló que ambos acordaron construir una relación basada en el respeto mutuo.
Los presos políticos
La presidenta encargada negó que existan personas detenidas únicamente por sus ideas políticas, aunque mencionó la implementación de la Ley de Amnistía para “abordar la violencia política desde 1999”.
“Lo cierto es que nadie es encarcelado por sus creencias políticas; por ejemplo, quienes intentaron asesinar al presidente con un dron. El incidente del dron es un hecho público bien conocido y ampliamente difundido. Intentar asesinar a un jefe de Estado o colocar una bomba en una plaza pública no constituye una creencia política. En otros países, esto se considera terrorismo y no puede interpretarse como una creencia política”, comentó.
Defendió que la Ley de Amnistía impulsada por su administración permitió que más de 9.000 personas se acogieran al mecanismo. Sin embargo, organizaciones no gubernamentales (ONG) no coinciden con estos datos.
De acuerdo con el Foro Penal, desde el 8 de enero hasta el 13 de junio de 2026 han sido excarcelados solo 894 presos políticos.
La apuesta económica
En materia económica, la presidenta encargada aseguró que su administración busca abrir el sector petrolero a nuevas inversiones y convertir nuevamente a Venezuela en un destino atractivo para empresas internacionales.
También insistió en que el país debe diversificar su economía, aprovechando sectores como el gas, la minería, la agricultura y el turismo, aunque reconoció que el petróleo seguirá siendo uno de los principales motores económicos.