El presidente de la Cámara de Comercio de Valencia, Ernesto Abbas, informó que las interrupciones en el suministro de energía eléctrica generan una pérdida de entre 15 y 20 horas laborales por semana en los establecimientos comerciales de la ciudad del estado Carabobo.
Durante una entrevista para Fedecámaras Radio, el 6 de agosto, Abbas precisó que los esquemas de racionamiento eléctrico se aplican en dos bloques diarios dentro del horario operativo comprendido entre las 8:00 am y las 6:00 pm.
“Esto es muy grave porque le resta productividad a las empresas de cualquier índole, a cualquier actividad comercial”, sostuvo el presidente de la organización.
Ante la inestabilidad en el servicio eléctrico, el representante de la Cámara de Comercio de Valencia planteó la necesidad de que la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) y el Ministerio de Energía Eléctrica publiquen un plan de trabajo detallado para la recuperación de la infraestructura energética nacional.
El dirigente empresarial expuso que la falta de información oficial sobre los cortes eléctricos y la recuperación del sistema impide el seguimiento sobre las fases de ejecución y las fechas estimadas para la incorporación de megavatios o mejoras en las redes de distribución.
“Desde la Cámara de Comercio de Valencia hemos venido solicitando más que conocer cuál es el cronograma de administración de carga, conocer cuál es el cronograma para la solución del problema”, afirmó Abbas durante la entrevista.
Propuestas de la Cámara de Comercio de Valencia
Para mitigar el impacto de las fallas en el sector comercial, el representante del sector resaltó que avanzan en una alianza con la banca privada nacional mediante el programa Una Luz para el Comercio.
De acuerdo con Abbas, esta iniciativa contempla la asignación de créditos a 12 y 24 meses para financiar hasta el 70 % del valor de plantas eléctricas, inversores de corriente y paneles solares destinados a más de 500 empresas afiliadas.
“Nos impusimos a crear un programa para financiar el 70 % de la adquisición de bienes tales como generadores o plantas eléctricas, inversores de corriente o paneles solares”, explicó el vocero gremial.
Las condiciones del financiamiento incluyen requisitos administrativos como la afiliación a la Cámara de Comercio de Valencia y el mantenimiento de cuentas bancarias en la entidad financiera participante.
Informalidad en el sector
Con respecto a los desequilibrios en la aplicación de los tributos municipales sobre las actividades comerciales formales en comparación con el sector informal, Abbas indicó que los beneficios de reducción de impuestos aprobados por algunas alcaldías mediante decretos temporales abarcaron a un número reducido de establecimientos, debido a los topes de facturación exigidos para optar a los incentivos.
Asimismo, el representante gremial solicitó revisar los esquemas de cálculo de la tasa de aseo urbano para ajustar los montos a la cantidad real de desechos generados y no al metraje total del inmueble.
“Invito a los municipios a explorar, a allanar caminos que lleven a esa formalidad de toda la informalidad que hay, para que de alguna manera ese pago del tributo por actividades económicas pueda estar distribuido en más gente”, indicó Abbas.
El dirigente gremial destacó que el sector empresarial mantiene reuniones con las autoridades locales para diseñar mecanismos que permitan ampliar la base de contribuyentes y garantizar la sostenibilidad operativa de los comercios en la entidad.