El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció el viernes 7 de agosto la presunta muerte de dos reclusos bajo custodia en el Centro de Formación del Hombre Nuevo Dr. Francisco Delgado, conocido como El Marite (Zulia).
De acuerdo con una publicación que hizo la organización independiente en su cuenta de X, se trata del caso de Leonel Alberto Rincón Cumares y John Jairo Vargas, quienes habrían fallecido por complicaciones de salud y falta de atención médica durante julio de 2026.
“La crisis humanitaria en los penales condena a pena de muerte a la población penal. En los 15 años de creación del Ministerio para el Servicio Penitenciario han vulnerado sistemáticamente los derechos de la población penal”, se lee en la publicación del OVP.
A juicio de la organización no gubernamental (ONG), estas muertes demuestran una “falta de voluntad política” hacia la población, donde afirmaron que hay problemas de hacinamiento en las cárceles.
“El Marite tiene una capacidad para albergar a 700 presos y actualmente tiene una población superior a 1.000 personas, lo que representa una ocupación que supera 143 % y un hacinamiento mayor 43 %”, denunció la ONG.
El OVP reiteró que el Estado tiene el deber de velar por las personas bajo su custodia. En este sentido, solicitaron al Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo investigar la gestión del Ministerio para el Servicio Penitenciario que, de acuerdo con la organización, no garantiza el acceso a la salud de las personas privadas de libertad.
Otro caso reciente
El 31 de julio, la ONG denunció la muerte de Yoandry Medina González, una persona privada de libertad que permanecía recluida en el Centro de Formación del Hombre Nuevo Dr. Francisco Delgado, en el estado Zulia.
De acuerdo con la organización, Medina González fue trasladado de emergencia al Hospital Universitario de Maracaibo luego de presentar complicaciones de salud relacionadas con el VIH y tuberculosis, patologías que son tratables, pero que requerían atención médica constante.
El OVP señaló que esta muerte ocurre dentro de un contexto de denuncias constantes sobre las condiciones de reclusión y las dificultades que enfrentan los privados de libertad para acceder a servicios médicos oportunos dentro de los centros penitenciarios.
“Mientras cambian los nombres de quienes fallecen, las causas continúan siendo las mismas: abandono, atención médica insuficiente y un sistema penitenciario incapaz de proteger la vida de quienes mantiene bajo su custodia”, expresó la organización a través de sus redes sociales.
Al menos 51 presos murieron en Venezuela entre abril y julio
El OVP contabilizó que al menos 51 presos comunes fallecieron entre abril y julio de 2026 en Venezuela.
«En los 15 años de creación del Ministerio para el Servicio Penitenciario han vulnerado sistemáticamente los derechos de la población penal», afirmó el OVP en su cuenta de X.
El 4 de agosto, el OVP indicó que algunos de los fallecidos «padecían enfermedades prevenibles o tratables, entre ellas tuberculosis, deshidratación severa, diarreas agudas y otras patologías que difícilmente habrían terminado con sus vidas si hubiesen recibido atención médica adecuada».
«Cuando una persona fallece por falta de atención médica, el Estado no puede limitarse a registrar su muerte: está obligado a explicar por qué ocurrió, quién dejó de actuar y qué medidas adoptará para impedir que estos hechos continúen repitiéndose», subrayó entonces la organización.
Por tanto, exhortó a la Fiscalía a que inicie una investigación «transparente, exhaustiva e imparcial» sobre cada fallecimiento, a fin de determinar las responsabilidades que «correspondan».
