Diversos organismos de la administración pública comenzaron a aplicar el 10 de agosto un esquema de trabajo con horarios reducidos e interdiarios, como parte del plan de ahorro eléctrico activado por el Ejecutivo para mitigar el impacto del fenómeno climático conocido como el “Superniño”.
La medida, anunciada previamente por la Alcaldía de Caracas para proteger el sistema eléctrico, fijó el límite de la atención presencial y operativa hasta las 12:30 pm en diversas sedes administrativas de la capital y el interior del país.
Además, el plan contempla jornadas laborales intermitentes, de tres días a la semana (lunes, miércoles y viernes) o bajo la modalidad de un día de por medio, con el objetivo de optimizar el consumo de energía en los despachos oficiales.
Entre las directrices aplicadas se incluye la fijación de aires acondicionados a una temperatura mínima de 23 °C, el uso de teletrabajo complementario, guardias rotativas y la desconexión total de equipos al finalizar el bloque matutino.
Organismos e instituciones con horarios ajustados
El recorte en la atención al público de los ministerios estableció el turno presencial de los trabajadores en jornada interdiaria de 8:00 am a 12:30 pm.
De igual manera, el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) recortó su franja de atención al cliente en el mismo horario en todas sus oficinas del Distrito Capital y en sedes regionales.
El esquema de atención restringida hasta el mediodía se sincronizó también en las dependencias administrativas del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), la Defensa Pública y el Instituto Nacional de Deportes (IND) dentro del Distrito Capital.
Hasta el momento, entes recaudadores y de registro como el Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat) y el Servicio Autónomo de Registros y Notarías (Saren) no han emitido comunicados en sus plataformas de redes sociales con respecto a modificaciones en sus horarios habituales de atención al público.
Sectores exceptuados de las restricciones
Las normativas oficiales precisaron que el recorte de horarios no aplica para los servicios esenciales ni para las áreas operativas de primera necesidad.
En el sector salud, la medida exceptúa explícitamente al personal asistencial, médico, administrativo y obrero de hospitales, ambulatorios, clínicas populares, Centros de Diagnóstico Integral (CDI) y Salas de Rehabilitación Integral (SRI).
Tampoco están sujetos al ajuste el personal de custodia y logística de insumos médicos, laboratorios de procesamiento de muestras, redes de vigilancia epidemiológica.
Así como tampoco aplica para el personal desplegado en telecomunicaciones, seguridad ciudadana, distribución de agua potable y alimentos, vialidad o cuadrillas de emergencia local.
Como parte del plan masivo de ahorro, representantes del Ejecutivo sostuvieron encuentros el 6 de agosto con gremios del sector privado.
En dichas reuniones se propusieron planes de reducción de consumo aplicables a centros comerciales, industrias, hoteles y supermercados, enfocados en la autogeneración de energía, la regulación de la temperatura en los sistemas de refrigeración y la disminución en el uso de ascensores y escaleras mecánicas.