El director general de Fe y Alegría, José Gregorio Terán, afirmó que la organización requiere más de un millón de dólares para poder realizar las reparaciones en las escuelas que resultaron afectadas por los terremotos registrados en Venezuela el 24 de junio.
“En esta línea de acción y de reconstrucción, nosotros necesitamos por lo menos atender 31 centros educativos. Tenemos el presupuesto de 14 centros y solo este nos da 1.250.000 dólares, no lo tenemos y por eso el llamado a los donantes y la comunidad nacional e internacional”, explicó Terán en declaraciones recogidas por Radio Fe y Alegría el lunes 10 de agosto.
En medio de esta situación de coyuntura, Terán también instó a realizar mejores construcciones y fortalecer las comunidades desde la educación.
“No es solo una reconstrucción de infraestructura, sino también de las capacidades de la gente, atender las vulnerabilidades y atender las brechas de la gente. Esta es una oportunidad para reconstruir mejor, lo que significa fortalecer la sociedad, las personas y las instituciones y allí la educación tiene algo que decir”, agregó.
Fe y Alegría atiende a más de 100 mil personas en Venezuela, entre las que figuran estudiantes y participantes de 350 centros educativos en todo el país. Actualmente, la organización cuenta con más de 10 mil trabajadores.
Reportaron que más 900 escuelas afectadas por los terremotos
El 5 de julio, los Centros Comunitarios de Aprendizaje (Cecodap) reportaron que más de 900 escuelas sufrieron daños en nueve estados del país por los terremotos del 24 de junio.
La organización citó las cifras aportadas por Unicef que indicaron que solo en el Distrito Capital, 432 escuelas, más de un tercio del total de escuelas en ese territorio, resultaron afectadas, así como también datos del gobierno y la sociedad civil que suman a esta cifra 476 con daños.
La organización citó que las afectaciones se reportaron, además de Distrito Capital, en estados como Yaracuy, La Guaira, Carabobo, Falcón, Aragua, Miranda, Lara y Guárico.
“En algunas de las escuelas se han visto graves afectaciones, como los derrumbes en el Colegio Iberoamericano en El Junquito; el desplome parcial del Colegio Agustiniano San Judas Tadeo en La Pastora y la caída de la cerca perimetral de la Escuela Pedro Jesús García en el municipio Juan José Mora del estado Carabobo”, señaló en su reporte.
La ONG insistió en que la escuela es un espacio necesario, debido a que constituye “protección, estabilidad, encuentro y esperanza para niños, niñas, adolescentes, docentes y familias”.
Otros retos para el sector educativo
Además de los daños provocados por los terremotos, Fe y Alegría también ha advertido sobre otros retos que enfrenta el sector educativo. El 5 de agosto, el profesor Rafael Peña, director de la Escuela Técnica Fe y Alegría San José Obrero, en Antímano, Caracas, señaló que la institución busca generar mejores condiciones laborales para sus trabajadores, aunque afirmó que esa meta no se ha concretado debido a la situación del sector educativo venezolano.
Peña cuestionó el nivel salarial de los docentes y afirmó que el salario base permanece establecido en 130 bolívares desde hace cuatro años.
“La triste realidad es que un docente con 27 años de servicio su sueldo solo son 766 bolívares, es decir, casi un dólar mensual”, expresó.
Además, aseguró que más de 20 mil docentes de Fe y Alegría fueron excluidos del bono de “responsabilidad profesional” otorgado por el gobierno nacional desde abril.
“Lamentablemente fuimos excluidos de este beneficio más de 20 mil docentes que trabajamos en 843 colegios subvencionados que pertenecen al convenio del Ministerio de Educación”, indicó Peña.