El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ordenó a Migración Colombia y a la Policía de Barranquilla poner en marcha esta semana operativos para identificar a migrantes en situación irregular y a extranjeros que estén cometiendo delitos, quienes, según anunció, serán deportados.
«No voy a aceptar a inmigrantes ilegales de donde sea que vengan que estén cometiendo delitos en Colombia. Se van y los deportamos», expresó el mandatario en un consejo de seguridad, cuyas imágenes fueron recogidas en un video divulgado el lunes 24 de agosto por su despacho.
De la Espriella explicó que los operativos deberán dirigirse «primero» a los extranjeros que estén cometiendo delitos y «segundo» a quienes no tengan regularizada su situación migratoria, que «en el término de la distancia tendrán que ser deportados».
Nueva estrategia de seguridad
El anuncio forma parte de la estrategia de seguridad de De la Espriella, que además busca unificar el trato del Estado frente a las organizaciones criminales y considerar terroristas a todos los grupos armados ilegales, independientemente de su denominación.
«Aquí se acabó esa división. Cuando de combatir el crimen se trata, no hay diferencias ni en la acción del Estado ni en la respuesta del Estado, y mucho menos en una categorización inventada por sectores que buscan proteger a esos bandidos para que el Estado no pueda ejercer la fuerza legítima como corresponde», agregó el presidente.
De la Espriella ordenó activar en Barranquilla, sede de su Gobierno, un sistema de recompensas y redadas, reforzar la red de cooperantes y ejecutar esta misma semana traslados carcelarios para evitar que las prisiones sean utilizadas como centros de operaciones para la extorsión.
Venezolanos: los principales afectados
El anuncio de los operativos contra migrantes en situación irregular podría tener especial impacto entre la población venezolana, debido a que Colombia es el principal destino del éxodo venezolano. Según cifras de Migración Colombia, el país alberga a más de 2,8 millones de venezolanos.
De ese total, la mayoría se encuentra en situación migratoria regular. Alrededor de 2,35 millones de personas cuentan con algún tipo de estatus regular, lo que les permite residir legalmente en el país y acceder a derechos y servicios como la contratación laboral y los sistemas de salud y educación.
En contraste, Migración Colombia estima que unas 450.000 personas permanecen en situación irregular. Se trata principalmente de migrantes que ingresaron al país por pasos fronterizos no autorizados, conocidos como trochas, o de quienes no lograron tramitar sus permisos dentro de los plazos establecidos por las autoridades colombianas.
La situación migratoria irregular no implica por sí misma que una persona haya cometido un delito, pero el anuncio del gobierno colombiano establece que los operativos estarán dirigidos tanto a extranjeros que cometan delitos como a quienes no hayan regularizado su permanencia en el país. Esta distinción será relevante para determinar las medidas que adopten las autoridades durante los procedimientos anunciados en Barranquilla.
Una medida anunciada previamente
Desde su campaña como candidato presidencial, De la Espriella comentó que no permitiría el ingreso a su país de personas que sean consideradas peligrosas para los niños. Además, prometió controles migratorios estrictos desde el inicio de su mandato.
Aunque en entrevista reconoció el aporte de los migrantes venezolanos que ingresaron por pasos habilitados, recalcó su postura dura en contra de aquellos que estén de manera irregular o involucrados en actividades delictivas.