Unas 20 familias de una calle adyacente a Las 15 Letras, en Macuto, estado La Guaira, permanecen en alerta por la seguridad de sus viviendas, mientras esperan nuevas evaluaciones sobre los daños ocasionados por los terremotos del 24 de junio.
De acuerdo con los testimonios de los residentes para La Verdad de Vargas, al menos 20 viviendas tienen etiqueta amarilla, por lo que algunas familias han optado por dormir en carpas frente a sus hogares para evitar dejarlos solos y reducir el riesgo de robos o actos de vandalismo.
Los vecinos explicaron que su principal preocupación es saber qué va a ocurrir con Residencias Caribe, uno de los edificios más afectados por los terremotos en Venezuela.
Familias permanecen cerca de sus viviendas
Las carpas fueron instaladas en las inmediaciones de las casas para que los residentes puedan mantenerse cerca de sus propiedades durante la noche.
Los habitantes señalan que, aunque algunas viviendas no han sido declaradas inhabitables de manera definitiva, las condiciones posteriores a los sismos les generan incertidumbre sobre cuándo podrán regresar y permanecer nuevamente dentro de sus hogares.
Por ello, solicitaron mayor vigilancia en la zona para evitar que las viviendas queden expuestas a robos mientras continúan las evaluaciones.
Los residentes también esperan que las autoridades determinen las condiciones del edificio y las medidas que deberán adoptarse para su intervención, pero insisten en que cualquier actuación debe considerar a las viviendas ubicadas en los alrededores.
Mientras se define la situación, las familias piden que se aceleren las evaluaciones de sus hogares y se establezcan medidas de seguridad que les permitan proteger sus propiedades.