Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) fue acusado formalmente a nivel federal de mentir sobre los hechos que llevaron a que disparara en la pierna a un inmigrante venezolano a principios de 2026, según reseñó CNN.
Los cargos contra el agente, Christian Castro, todavía no son públicos porque la acusación permanece bajo sello. Sin embargo, una persona familiarizada con el caso dijo a CNN que enfrenta varios cargos por hacer declaraciones falsas.
Un gran jurado federal presentó el miércoles 2 de septiembre una acusación de seis cargos contra Castro por presuntamente proporcionar declaraciones falsas relacionadas con el tiroteo, según informaron medios estadounidenses. El agente se entregó a las autoridades federales el jueves 3 de septiembre y comparecerá ante un tribunal por primera vez este viernes 4 de septiembre, de acuerdo con una fuente familiarizada con el caso.
Se trata del primer caso conocido en el que el Departamento de Justicia de EE UU busca procesar penalmente a un agente federal de inmigración por acciones realizadas durante la operación migratoria conocida como Metro Surge en Minneapolis.
Castro enfrenta cargos estatales por separado en Minnesota
Los fiscales de Minnesota acusaron a Castro en mayo de cuatro cargos de agresión en segundo grado y uno por presentar una denuncia falsa, relacionados con el tiroteo ocurrido el 14 de enero.
Castro fue detenido en Texas a finales de mayo y permaneció unos 90 días en una cárcel de ese estado mientras Minnesota intentaba conseguir su extradición. Sin embargo, el gobernador de Texas, Greg Abbott, no autorizó su traslado a Minnesota y el agente fue liberado la semana pasada al cumplirse el plazo establecido por la legislación estatal para mantenerlo detenido por una solicitud de extradición.
Los fiscales federales inicialmente acusaron a Julio César Sosa-Celis y a su primo, Alfredo Alejandro Aljorna, de agredir, resistirse u obstaculizar a agentes federales durante el operativo. La versión inicial de las autoridades sostenía que los hombres habían atacado a los agentes con una pala para nieve y un palo de escoba.
Sin embargo, posteriormente surgieron videos y otras pruebas que contradecían elementos de esa versión, por lo que los fiscales retiraron los cargos contra ambos hombres. El entonces director interino de ICE, Todd Lyons, reconoció posteriormente que las declaraciones de dos agentes sobre el incidente parecían ser falsas.
Castro y otro agente fueron puestos posteriormente en licencia administrativa y permanecieron fuera de servicio.
Los fiscales de Minnesota sostienen que Castro disparó a Sosa-Celis en la parte posterior de la pierna a través de la puerta de la vivienda donde se encontraba el venezolano. De acuerdo con los documentos del caso, el agente sabía que había personas dentro de la vivienda cuando efectuó el disparo.
El tiroteo ocurrió el 14 de enero, cuando agentes de ICE intentaron detener una camioneta. Aljorna, un inmigrante venezolano que conducía el vehículo, se alejó de los agentes y posteriormente corrió hacia la vivienda donde se encontraba Sosa-Celis.
Aljorna entró en la vivienda y Sosa-Celis le permitió refugiarse allí. Según los documentos judiciales, ambos lograron ingresar y cerrar la puerta antes de que Castro disparara a través de ella. Sosa-Celis recibió el impacto en una pierna.
“Cerré la puerta y, mientras la estaba cerrando con llave, escuché el disparo y fue entonces cuando me di cuenta de que me habían disparado en la pierna”, dijo Sosa-Celis a CNN.
El debate por los cargos de derechos civiles
A principios de esta semana, el fiscal federal Matthew Evans informó a los abogados de Sosa-Celis y de otras víctimas que funcionarios del Departamento de Justicia habían decidido no avanzar, por ahora, con un cargo más grave por violación de los derechos civiles contra Castro, informó ProPublica.
Evans había manifestado su oposición a esa decisión en un correo electrónico, según documentos obtenidos por ProPublica. El fiscal fue despedido posteriormente y, de acuerdo con personas familiarizadas con el asunto citadas por medios estadounidenses, el Departamento de Justicia investiga si incurrió en una posible obstrucción de una investigación de un gran jurado.
Una respuesta automática del correo electrónico de Evans en el Departamento de Justicia indicaba que se encontraba “de licencia”, según informó CNN.
Una persona familiarizada con el caso dijo a CNN que todavía no se ha tomado una decisión formal sobre la presentación de cargos por violaciones de los derechos civiles contra Castro.
“El Sr. Castro fue acusado formalmente de hacer declaraciones falsas. Sin embargo, las hizo para encubrir el hecho de que disparó contra mi cliente a través de la puerta de una vivienda ocupada, sin que mediara justificación de legítima defensa”, declaró la abogada de Sosa-Celis, Robin M. Wolpert, a CNN.
La abogada sostuvo que las pruebas respaldan la presentación de cargos por violación de los derechos civiles y consideró que los cargos federales presentados contra Castro no reflejan la gravedad del caso. Aseguró que Sosa-Celis quiere que el agente “responda plenamente por sus delitos”.