El Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) proyectó un crecimiento del 6,5 % del producto interno bruto (PIB) para el cierre del año 2026.
El IIES señaló que existen mejoras en la dinámica macroeconómica del país asociada con el impulso expansivo de la flexibilización petrolera y las limitadas reformas legales que promueven la inversión privada.
“Es de destacar que esta tendencia al crecimiento se extiende a todos los sectores productivos. Este mayor crecimiento económico se espera mejore el empleo formal, que ya muestra una incipiente recuperación, y prolongue la modesta reducción de la pobreza que ha sido registrada en los resultados de la Encovi 2025”, precisó el IIES en el documento publicado el miércoles 9 de septiembre.
Por otro lado, indicó que las perspectivas de crecimiento tanto del sector petrolero como de la economía interna no petrolera se han ido ajustando a la baja en la actual coyuntura.
“Los efectos negativos del choque del 24 de junio y el insuficiente avance en las reformas legales, políticas e institucionales requeridas para desmontar el régimen político y económico instaurado durante las últimas dos décadas afectarán negativamente el desempeño de la economía, al menos, en lo que resta de 2026”, señaló.
Las proyecciones del IIES sobre el sector externo
Además del crecimiento del PIB, el IIES también estimó mejoras en resultados en el sector externo, la gestión fiscal y el desempeño del sistema financiero. Sin embargo, indicó que los mayores ingresos petroleros no son suficientes para impedir la persistencia de una presión fiscal sobre los agregados monetarios, lo que retroalimenta la dolarización de facto y limita la capacidad de las políticas fiscales y monetarias para absorber eficientemente los choques exógenos.
“Estos mayores ingresos externos tampoco han permitido un fortalecimiento de las reservas internacionales del Banco Central de Venezuela (BCV), una consecuencia del nuevo régimen bajo el cual se están administrando los recursos, instaurado a partir del choque del 3 de enero”, agregó.
En cuanto al plano socioeconómico, el IIES aseguró que el mayor dinamismo que se observa en la actividad productiva, no ha logrado traducirse en un fortalecimiento significativo del poder de compra de los hogares o en cambios fundamentales en el mercado laboral.
“Aún siete de cada diez hogares se mantienen en situación de pobreza y cerca de un tercio enfrenta condiciones de pobreza extrema”, apuntó.
Sobre la calidad institucional y de gobernabilidad
En cuanto a la calidad institucional y las condiciones de gobernabilidad, Venezuela sigue apareciendo como uno de los países peor posicionados, aunque indicadores recientes dan cuenta de pequeñas mejoras, especialmente en el área del desempeño económico.
El IIES también registró mejoras en el suministro de mayor información macroeconómica básica por parte del BCV. Esto se debe a que reanudó la publicación de estadísticas referidas al crecimiento económico, la inflación y la balanza de pagos.
“Sin embargo, también hay que destacar la persistencia de la falta de información sobre el desempeño de la gestión y las finanzas del gobierno y el sector público en su conjunto, a pesar de la relevancia que tienen estos agentes en el comportamiento general de la economía venezolana”, añadió.
De acuerdo con el IIES, sin progresos sustantivos en materia institucional será difícil consolidar una senda de crecimiento sostenido. Por este motivo, consideró que las reformas estructurales deben emprenderse “sin más demoras”.
“Difícilmente pueden adelantarse si no se cuenta con estabilidad política y un gobierno cuya legitimidad sea reconocida no solo por los agentes económicos y sociales internos, sino también por la comunidad internacional”, indicó.
Sobre la inflación en 2026
El IIES aseveró que la mayor holgura en la oferta de divisas y la mejora en las expectativas, asociada a lo ocurrido el 3 de enero, permitieron reducir el diferencial entre el tipo de cambio oficial y el del mercado paralelo. También precisó que el BCV también tuvo una tendencia a acelerar el ajuste en el tipo de cambio oficial.
“La tasa de inflación, que en el primer trimestre tendió a descender, se ha ido acelerando de nuevo en el segundo trimestre alcanzando de nuevo la cifra de dos dígitos mensuales; esta aceleración de la inflación está asociada al ajuste salarial en mayo y el choque de los sismos en junio”, señaló.
El IIES explicó que, aunque se retome una senda descendente de la inflación en el segundo semestre del año, es probable que el tipo de cambio termine ligeramente apreciándose de nuevo en 2026.
En cuanto a la inflación acumulada, afirmó que alcanzó un 212,9 % en julio de 2026; una tasa menor en comparación con los picos de mediados de 2025, pero continúa siendo una tasa “extremadamente elevada», de acuerdo con el IIES.