El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) documentó 509 protestas durante julio de 2026 en Venezuela, lo que representa un aumento de 246 % de las manifestaciones en comparación con julio de 2025, cuando se registraron 144.
De acuerdo con el informe de la organización independiente, las exigencias se concentraron en el derecho a la vivienda y los servicios básicos.
“Vecinos de distintas regiones reclamaron acceso a electricidad, agua potable y combustible, en un contexto agravado por los daños ocasionados por los terremotos del 24 de junio de 2026”, se lee en el documento.
El OVCS detalló que a estas manifestaciones se sumaron las protestas de trabajadores, jubilados y pensionados por salarios y pensiones dignas, así como las movilizaciones vinculadas al derecho a la salud ante el deterioro de la infraestructura hospitalaria.
Detalles de las protestas de julio de 2026
La organización registró 317 protestas vinculadas a la exigencia de Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (Desca), equivalentes al 62 % del total general.
A juicio del OVCS, estas expresiones reflejan la persistencia de problemas estructurales que afectan la vida cotidiana y la continuidad de la protesta pacífica como mecanismo de exigibilidad de derechos frente a respuestas institucionales insuficientes.
Por su parte, los Derechos Civiles y Políticos (DCP) fueron exigidos en 192 protestas, lo que representa 38 % del total general. Entre las principales demandas estuvieron el derecho a la justicia, la participación política, la seguridad ciudadana y la manifestación pacífica.
También mencionaron las protestas llevadas a cabo por familiares de presos políticos, víctimas y organizaciones sociales que continúan reclamando libertad, debido proceso, garantías judiciales y el cese de actuaciones arbitrarias. Paralelamente, distintos sectores exigieron mayores garantías para la participación política y denunciaron abusos de autoridad.
“Estas movilizaciones confirman que, pese a la reorientación de la conflictividad hacia los Desca observada desde marzo, las demandas por libertades, justicia y ampliación del espacio cívico continúan ocupando un lugar relevante en la agenda ciudadana”, añadió el texto.
Distribución geográfica de las protestas durante julio de 2026
Durante julio de 2026, el estado Bolívar registró el mayor número de protestas, con 60, seguido por Anzoátegui y Miranda, con 49 cada uno, y Lara, con 43.
En contraste, Delta Amacuro no registró protestas; en Amazonas se documentó una; en Apure, cuatro manifestaciones; y Portuguesa y Trujillo, cinco cada uno. La distribución territorial evidencia que la conflictividad social continuó extendida en prácticamente todo el país, aunque con diferentes niveles de intensidad.
Comunidades afectadas por los terremotos exigieron atención gubernamental, búsqueda y rescate de personas desaparecidas, distribución oportuna de agua y alimentos, transparencia en la entrega de ayuda humanitaria y materiales para la reconstrucción de viviendas.
“Los daños ocasionados por los terremotos agravaron las fallas preexistentes en los servicios de electricidad y agua potable, incrementando las demandas comunitarias”, insistió el informe.
Asimismo, la organización documentó que habitantes de distintas regiones protestaron por la escasez y las irregularidades en el suministro de gasolina, indispensable para la movilidad, el transporte público y la distribución de alimentos.
Persistieron las manifestaciones en rechazo a las detenciones arbitrarias, la persecución y la criminalización, con exigencias de justicia, debido proceso y libertad.
Familiares de presos políticos y activistas mantuvieron vigilias y otras acciones pacíficas para exigir libertad plena, así como el cese de prácticas de tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes.
El OVCS también registró que los trabajadores rechazaron la política de bonificación del ingreso y exigieron un aumento salarial real que permita cubrir el costo de vida, así como recuperar derechos laborales.
Los transportistas también reclamaron la revisión de las tarifas para responder al incremento de los costos operativos y al deterioro de las unidades, mientras que el sector educativo denunció suspensiones salariales y cuestionó la ampliación de horarios sin condiciones laborales adecuadas. Padres, representantes y estudiantes también expresaron rechazo al incremento de matrículas.
Modalidades de protesta más frecuentes durante julio de 2026
Las concentraciones se mantuvieron como la principal modalidad de protesta, con 331 registros, equivalentes al 65 % del total documentado.
Esta forma de movilización confirma la preferencia de la ciudadanía por ocupar de manera pacífica espacios visibles, especialmente frente a instituciones públicas, para interpelar directamente a las autoridades y plantear sus demandas.
En segundo lugar se ubicaron los cierres de calles y avenidas, con 66 registros, seguidos por 44 vigilias. Estas últimas continuaron asociadas a las exigencias de justicia y libertad de presos políticos.
La coexistencia de concentraciones, cierres de vías y vigilias demuestra la diversificación de las modalidades de protesta y la persistencia del espacio público como escenario central de presión y participación ciudadana.
Derechos más exigidos en las protestas durante julio de 2026
Durante julio, los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (Desca) se ubicaron en el centro de la conflictividad social.
Las movilizaciones estuvieron impulsadas principalmente por el deterioro de los servicios básicos, en particular electricidad, agua y combustible, así como por las demandas de trabajadores, jubilados y pensionados frente a la pérdida del poder adquisitivo.
“Este patrón mantiene la tendencia observada desde marzo de 2026, cuando los reclamos asociados a las condiciones materiales de vida recuperaron protagonismo sin desplazar las exigencias de justicia, participación y libertades fundamentales”, afirmó el OVCS.
Durante julio, el OVCS también documentó 219 protestas vinculadas al derecho a la vivienda, equivalentes al 43 % del total registrado en el mes.
Dentro de este conjunto, en 148 oportunidades se exigieron mejoras o restitución de servicios básicos. Destacaron las demandas por electricidad (109), agua potable (38), gasolina (16), recolección de desechos sólidos (14) y gas doméstico (1), entre otros reclamos comunitarios.
Asimismo, el OVCS registró 109 protestas relacionadas con las interrupciones del servicio eléctrico, convirtiéndolas en la principal demanda vinculada a los servicios básicos durante julio.
“La recurrencia de estas acciones evidencia el impacto de las fallas del sistema sobre la vida cotidiana y la necesidad de respuestas institucionales oportunas y sostenibles”, agregó la organización.
La falta de agua potable ocupó el segundo lugar entre las demandas por servicios básicos, con 38 protestas documentadas. Comunidades denunciaron interrupciones prolongadas, irregularidad en los ciclos de distribución y dificultades para acceder de forma segura y suficiente a este recurso esencial.
“Estas protestas demuestran la vulnerabilidad de comunidades urbanas y populares frente al deterioro de la infraestructura hídrica. La persistencia de las fallas afecta de manera directa las condiciones de salubridad, alimentación y cuidado en los hogares, y mantiene el acceso al agua como una demanda recurrente dentro de la conflictividad social”, se lee en el comunicado.
