El Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela (Clippve) reaccionó al informe presentado por la Misión independiente de Determinación de los Hechos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre Venezuela, en el que se determinó que los cambios en Venezuela desde el 3 de enero han sido “estéticos” y que el “aparato represivo continúa”.
“El más reciente informe de la Misión internacional independiente de determinación de los hechos de la ONU sobre Venezuela advierte que, 𝗮 𝗽𝗲𝘀𝗮𝗿 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗲𝘅𝗰𝗮𝗿𝗰𝗲𝗹𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗱𝗲 𝗰𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗽𝗿𝗲𝘀𝗼𝘀 𝗽𝗼𝗹í𝘁𝗶𝗰𝗼𝘀, 𝗹𝗮𝘀 𝗲𝘀𝘁𝗿𝘂𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮𝘀 𝗿𝗲𝘀𝗽𝗼𝗻𝘀𝗮𝗯𝗹𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗰𝗿í𝗺𝗲𝗻𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗲𝘀𝗮 𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘀𝗶𝗴𝘂𝗲𝗻 𝗶𝗻𝘁𝗮𝗰𝘁𝗮𝘀”, indicó la organización en una publicación de X
El Clippve agregó que sus integrantes reafirman el compromiso de documentar y mostrar la realidad en los centros de reclusión y en las calles venezolanas.
“𝗖𝗼𝗺𝗼 𝗼𝗿𝗴𝗮𝗻𝗶𝘇𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗲𝗻𝗳𝗼𝗰𝗮𝗱𝗮 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗱𝗲𝗳𝗲𝗻𝘀𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗱𝗲𝗿𝗲𝗰𝗵𝗼𝘀 𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗼𝘀, 𝗰𝗼𝗻𝘀𝗶𝗱𝗲𝗿𝗮𝗺𝗼𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝘀𝘁𝗲 𝗱𝗶𝗮𝗴𝗻ó𝘀𝘁𝗶𝗰𝗼 𝗶𝗻𝘁𝗲𝗿𝗻𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹 𝗻𝗼𝘀 𝗲𝘅𝗶𝗴𝗲 𝗿𝗲𝗱𝗼𝗯𝗹𝗮𝗿 𝗲𝗹 𝘁𝗿𝗮𝗯𝗮𝗷𝗼 𝗱𝗲 𝗱𝗼𝗰𝘂𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗰𝗶ó𝗻, 𝗮𝗰𝗼𝗺𝗽𝗮𝗻𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝘆 𝗱𝗲𝗻𝘂𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗲𝗻 𝗹𝘂𝗴𝗮𝗿 𝗱𝗲 𝗿𝗲𝗹𝗮𝗷𝗮𝗿𝗹𝗼”, añadió.
La organización calificó los testimonios y casos registrados de torturas, desapariciones forzadas y detenciones arbitrarias representa una “barrera vital” contra la impunidad en el país.
Compromiso del Clippve
Para el comité, este informe confirma que “la excarcelación de una persona no equivale al desmontaje del sistema que la encarceló”. Ante esto, hicieron un llamado a sostener y ampliar el trabajo colectivo de documentación que se fundamental en cuatro aspectos:
-A las víctimas y sus familiares: a seguir cooperando en el registro de lo ocurrido, dentro de los centros de reclusión y en las calles durante las manifestaciones. Ponemos a disposición nuestros canales de acompañamiento jurídico, psicosocial y de resguardo seguro de la información.
-A la sociedad civil y a la prensa: a articular la verificación y la difusión de los casos. Frente al silencio oficial, la documentación independiente es la garantía de que las cifras y los nombres no se pierdan.
-Al Estado venezolano: a publicar una lista oficial y verificable de personas excarceladas y aún detenidas, con su situación jurídica y lugar de reclusión; a permitir el acceso independiente a los centros de detención; a desarmar a los colectivos; y a garantizar la independencia judicial.
-A la comunidad internacional: a sostener los mecanismos de investigación y la protección internacional a las personas venezolanas en el exterior. La documentación solo sirve si hay instancias dispuestas a recibirla y actuar.
¿Qué dice el informe de la misión?
La Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de la ONU sobre Venezuela publicó el 16 de septiembre una nueva actualización sobre la situación de los derechos humanos en el país. El informe examina los acontecimientos ocurridos durante el último año y está acompañado por un documento de investigación dedicado al papel de los colectivos y sus vínculos con el Estado.
La Misión documentó una “disminución” de las detenciones de larga duración y de las desapariciones forzadas asociadas con motivos políticos después del 3 de enero de 2026, fecha en la que fuerzas militares de Estados Unidos capturaron y extraditaron a Nicolás Maduro y a Cilia Flores. También registró la excarcelación de cientos de personas detenidas por razones políticas y margen para las protestas, las reuniones públicas y la participación de la sociedad civil.
Sin embargo, el organismo advirtió que estos cambios no estuvieron acompañados por las reformas institucionales necesarias para modificar de manera significativa y sostenida la situación de los derechos humanos. Las leyes utilizadas para criminalizar la disidencia continúan vigentes y los servicios de inteligencia y las fuerzas de seguridad conservan esencialmente las mismas estructuras, políticas y prácticas.
La disminución de las detenciones prolongadas no estuvo acompañada, según la Misión, por el fin de la tortura y los malos tratos contra personas detenidas por motivos políticos.
El organismo investigó 64 nuevos casos de tortura después del 3 de enero. Entre las prácticas documentadas en el centro penitenciario de máxima seguridad El Rodeo I se encuentran la intubación forzada y el confinamiento prolongado en una cisterna subterránea sellada conocida como la “máquina del tiempo”.
En Fuerte Guaicaipuro, una instalación militar, la Misión investigó el confinamiento de personas en celdas similares a fosas excavadas bajo el nivel del suelo, además de exposición al frío, privación de alimentos y otras prácticas degradantes.
La Misión también señaló que cientos de personas continúan detenidas en condiciones que restringen gravemente su acceso a agua potable segura, alimentación adecuada, medicamentos y atención médica.
El organismo concluyó que varios casos de personas detenidas por motivos políticos que murieron bajo custodia estuvieron relacionados con la falta de atención médica adecuada y con malos tratos.