El juez federal Orlando L. García ordenó este martes 22 de septiembre frenar la deportación de Wilber Rafael Garcés Pérez, el migrante venezolano que recibió un disparo de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en Austin, Texas, Estados Unidos.
La orden del magistrado frena la deportación inmediata de Garcés, quien deberá presentarse en una audiencia fijada para el 30 de septiembre ante un juez federal, detalló Univisión. La audiencia fue fijada en San Antonio y el juez ordenó que Garcés esté presente.
El caso de este migrante venezolano llegó a los tribunales estadounidenses el lunes 21 de septiembre, un día después de haber sido herido y detenido por agentes de ICE. Garcés presentó una demanda ante una corte federal de Estados Unidos. El expediente judicial confirma que la demanda fue presentada el 21 de septiembre y que el caso fue asignado al juez Orlando L. García.
Los detalles del caso
El caso de Wilber Garcés generó protestas en Estados Unidos y rechazo de activistas y legisladores tras el incidente.
El domingo 20 de septiembre, a la 1:00 pm, un grupo de agentes de ICE interceptó a Garcés mientras trabajaba entregando pedidos de comida a domicilio a través de la aplicación DoorDash. Los funcionarios iban en una camioneta negra, sin marcas que la identificaran como un vehículo policial, cuando le dieron la orden de bajarse de su Toyota Corolla.
“Yo les dije que por qué me están parando, que tengo todo bien; me dice que me baje del vehículo”, añadió en declaraciones recogidas por la agencia de noticias EFE, luego de que su abogada, Kate Lincoln-Goldfinch, lo llamó y lo puso en altavoz.
Garcés contó que les dijo a los agentes que aceptaba bajarse de su carro, pero que primero iba a estacionarlo para que no quedara “atravesado” en medio de la calle.
“Di la vuelta en U, empezó a perseguirme y (el agente) pensando que yo me iba a escapar… chocó otra vez y me disparó”, aseguró. Además, señaló que sintió un solo disparo, pero que no está seguro de cuántos recibió.
Wilber Garcés afirmó que no recibió ayuda médica
Después de que Garcés recibió los disparos, uno de los agentes entró a su carro “a la fuerza” para apagarlo. “Me dejó ahí adentro, no me ayudó nada”, indicó el migrante.
No está claro cuánto tiempo pasó entre los disparos y la llegada de la ambulancia, que lo trasladó a un hospital local. El migrante venezolano afirmó que “no recibió la ayuda médica adecuada”.
En este centro de salud, uno de los médicos le dijo que no podían hacerle una cirugía para retirar la bala, que estaba cerca de la columna, “porque estaban apurados” para darle de alta.
“Yo le dije al doctor: ‘¿Cómo me va a dejar la bala ahí si aún me duele?’”, señaló.
Sobre las 4:00 pm, según indicó su abogada, Garcés fue dado de alta y quedó bajo custodia de agentes federales. En la madrugada de este lunes fue trasladado al centro de detención Pearsall, a unos 220 kilómetros de Austin.