Habitantes de distintos estados de Venezuela protestaron por tercera noche consecutiva el 24 de septiembre para denunciar los constantes cortes de energía sin cronograma establecido.
De acuerdo con los reportes en redes sociales, los apagones en varios municipios se extienden de forma continua entre 12 y 16 horas diarias, sin que hasta el momento se hayan precisado respuestas ni soluciones técnicas por parte de las autoridades gubernamentales.
Las manifestaciones, caracterizadas por el cierre de vías y la quema de cauchos en horas de la noche, se concentraron principalmente en los estados Zulia, Mérida, Aragua, Guárico y Portuguesa.
En el occidente del país, vecinos de las poblaciones de Caja Seca (estado Zulia) y Nueva Bolivia (estado Mérida) mantuvieron bloqueado el tránsito vehicular por la carretera Panamericana, vía que conecta a ambas entidades.
Los manifestantes señalaron que la discontinuidad del flujo eléctrico no solo paraliza la actividad comercial, sino que dificulta la conservación de alimentos y el funcionamiento de los servicios de agua potable.
“La gente ya perdió el miedo, estamos agotados. Ya esto es una falta de respeto”, expresó una de las manifestantes en un video difundido en redes sociales durante la protesta en el eje Zulia-Mérida.
La escena se repitió en El Tocuyo, municipio Morán y Barquisimeto, (ambos en Lara). Así como en la ciudad de Zaraza, estado Guárico, donde las comunidades locales se movilizaron ante la falla prolongada del suministro
Protestas nocturnas anteriores
Durante la noche del 22 y 23 de septiembre, una situación similar se registró en Maracay, estado Aragua, donde los residentes salieron a las calles a denunciar interrupciones continuas de hasta 16 horas.
Los afectados resaltaron que el aumento en la frecuencia y duración de los apagones impide el desarrollo normal de sus actividades laborales, educativas y personales.
En los estados de la región llanera, el descontento ciudadano motivó acciones de protesta en Valle de la Pascua, específicamente en la comunidad Las Garcitas.
Los vecinos de la zona explicaron que la interrupción en su sector se originó tras la avería del transformador eléctrico de la zona, el cual sufrió una explosión una semana antes de las manifestaciones sin que los organismos competentes hayan ejecutado su reemplazo.
Por su parte, en el estado Portuguesa, los ciudadanos obstaculizaron la avenida Circunvalación del municipio Páez para exigir el restablecimiento de la energía y solicitar la publicación formal de los cronogramas de corte eléctrico.
Apagones en Zulia
El dirigente político Lester Toledo cuestionó la respuesta de las autoridades ante los apagones y fluctuaciones eléctricas registrados durante la jornada del 23 de septiembre en Maracaibo y otros municipios del estado Zulia. Afirmó que la población enfrenta una situación de “indefensión” ante la falta de información sobre el servicio.
Toledo cuestionó las declaraciones ofrecidas por el gobernador del Zulia, Luis Caldera, y el presidente de Corpoelec, Juan Crisóstomo Fernández, al considerar que no permitieron aclarar las causas de las interrupciones ni precisar la duración de los racionamientos.
A juicio del dirigente, la incertidumbre sobre los horarios de las interrupciones constituye uno de los principales problemas para los habitantes de la entidad.
“Las familias no saben cuándo habrá electricidad, los comercios no saben cuándo podrán trabajar, los estudiantes no saben si podrán cumplir sus actividades y los hospitales deben enfrentar una situación permanente de contingencia”, afirmó.
Toledo también cuestionó que Corpoelec no haya presentado, según dijo, un cronograma preciso para la administración de las cargas eléctricas.
A pesar de que el gobierno encargado había anticipado meses atrás la aplicación de planes de racionamiento eléctrico como medida de contingencia ante la crisis del sistema, las comunidades afectadas sostuvieron que las interrupciones se aplican de manera irregular.
Los manifestantes denunciaron que la falta de un cronograma oficial de cortes de energía les afecta en sus dinámicas cotidianas.