La presidenta de la Cámara Inmobiliaria de La Guaira, María Teresa Brito, indicó que el mercado inmobiliario en el estado registró un aumento en los costos tanto de alquileres como de compraventa de bienes raíces, debido a la caída de la oferta de propiedades tras el doble sismo del 24 de junio.
De acuerdo con un reporte de Unión Radio, Brito explicó que este ajuste en los precios responde a la intención de los propietarios de acceder a las líneas de crédito contempladas en el plan estatal Venezuela Renace.
En ese sentido, precisó que la oferta de viviendas y locales disponibles experimentó una contracción severa durante los últimos meses debido a los daños estructurales reportados en diversas localidades de La Guaira.
“Tuvimos una gran merma en el inventario inmobiliario. Podemos decir que entre un 60% y 70% aproximadamente. La zona más cotizada, que tuvo menos daños, es la central, en Maiquetía; puesto que la zona este y oeste sufrieron las mayores afectaciones”, afirmó la vocera gremial el 29 de septiembre.
Asimismo, la representante de la organización gremial sostuvo que la exigencia de pagos en moneda extranjera por parte de los arrendadores y vendedores de inmuebles ha impactado directamente en el volumen general de transacciones.
Brito resaltó que la insistencia en pactar los contratos exclusivamente en divisas ha desacelerado el ritmo de concreción de negocios, lo que ha condicionado el acceso a viviendas para los compradores e inquilinos locales.
Impacto de los subsidios estatales en los precios de inmuebles
Previamente, la presidenta de la Cámara Inmobiliaria de La Guaira destacó que la contracción del mercado habitacional y el aumento en la demanda de reubicación por parte de los afectados por el doblete sísmico han alterado la dinámica comercial en la región costera y capital.
“Este tema del subsidio ha movilizado el mercado inmobiliario a la búsqueda de propiedades de hasta 100.000 dólares, por lo que los precios han incrementado una barbaridad”, señaló Brito.
La gremialista agregó que la aprobación de financiamientos estatales generó la sobrevaluación en propiedades que, antes del evento telúrico, registraban costos sustancialmente menores en el mercado secundario.
“Un inmueble a lo sumo de tres habitaciones y dos baños podía costar 80.000 dólares, hablando de un promedio por metro de 800 dólares el valor por metro, entonces, si estamos manejando créditos de hasta 100.000, ahí podemos ver precios en 130, en 140, algo que está totalmente fuera de mercado”, puntualizó.
Añadió que ante la premura por concretar las operaciones y la falta de liquidez inmediata, es habitual que las partes apelen a acuerdos previos para financiar la puesta al día de los documentos del inmueble.
“Algunas personas esperan hasta lo último y como mayormente tienen que disponer del dinero para empezar los trámites. Entonces qué hacen, firman una promesa bilateral de compra o venta y con esa primera parte que reciben es que comienzan a hacer todo el proceso de la documentación, para luego en esa segunda parte poder entregar documentos, pagar la diferencia e ir al registro y protocolizar”, explicó Brito.
La vocera hizo un llamado a la responsabilidad en el ejercicio inmobiliario, al enfatizar que solo deben comercializarse inmuebles que cuenten con la evaluación técnica correspondiente emitida por el Colegio de Ingenieros de Venezuela.