• Rubén Limardo, quien ganó su cuarto oro panamericano, declaró que él, como campeón olímpico, se solidariza con los atletas que han sido desatendidos por los órganos federativos, puesto que también ha sufrido en cuanto a su preparación por falta de recursos

La crisis que atraviesa Venezuela no solo se refleja en el ámbito económico, político y social del país, también en el deportivo. Mientras Pedro Infante, ministro de Juventud y Deportes, menciona en las redes sociales a Nicolás Maduro para celebrar los logros de la “Generación de Oro” en los Juegos Panamericanos que se desarrollan en Lima, Perú, los mismos atletas reclaman la falta de apoyo por parte de las autoridades deportivas.

Un ejemplo de esta situación apunta al ciclista Hersony Canelón, quien a pesar de que tiene ocho años sin entrenador personal se colgó este 4 de agosto la medalla de plata en keirin, y a los nadadores Paola Pérez y Diego Vera, quienes no contaron con el traje especial de neopreno para protegerse de las bajas temperaturas y aun así completaron el recorrido en la final de aguas abiertas.

Al igual que en la cita de Guadalajara 2011 y Toronto 2015, Canelón se bañó de plata y conquistó su quinto metal panamericano desde su debut en Río 2007. No obstante, antes de disputar la final de la modalidad, denunció que se prepara solo, en Caracas, con la ayuda de entrenadores a los que les pide el favor, sin contar con el respaldo del Ministerio del Poder Popular para la Juventud y Deportes.

Es lamentable. He ido a reuniones del Ministerio y siempre es lo mismo. Ya no se puede aguantar. Estos resultados me duelen a mí y al país. Da tristeza que uno esté corriendo y pasen estas cosas, porque uno está enfocado, entrenando día tras día mientras lleva sol en Caracas”, expuso el ciclista en el velódromo de la capital peruana al canal La Tele Tuya.

Visiblemente indignado, contó que “tiene el corazón destrozado” por la situación que está pasando en el deporte nacional. “Presidente (Maduro), si está viendo esta entrevista, haga caso a lo que dicen los atletas. Hemos pasado demasiado trabajo. Aquí está uno sudando, dejando de estar con sus familiares porque esto uno lo ama y lo defiende. Este tricolor y estas ocho estrellas a uno le duelen”, opinó.

Paola Pérez, quien venía de colgarse la presea de plata en Toronto 2015, finalizó en el puesto número 11 de la prueba femenina de 10 kilómetros, integrada por 20 competidoras, debido a que sufrió de hipotermia en la fría Laguna de Bujama porque no tuvo un traje de baño adecuado.

La deportista de 28 años de edad explicó en una historia de Instagram que la equipación suministrada por los entes federativos no estaba avalada por la Federación Internacional de Natación. En este sentido, tuvo que usar “un traje normal”, lo que se transforma en una “desventaja grandísima” con respecto a sus rivales.

Según sus palabras, tuvo una “nefasta participación” por los resultados, los cuales “no se comparan en nada” con los que cosechó en Toronto. Contó que, en las últimas vueltas de la competencia, salió “desorientada, mareada y con náuseas”, con la temperatura corporal en 30 grados, cuando los valores normales deben estar entre 35 y 37 grados.

“No hago esto para buscar culpables ni hacer polémica, solamente hago un llamado de atención y suplico a los directivos que se sienten en una mesa de diálogo y trabajen en función de nosotros, los atletas, para que volvamos a ser aquella Venezuela potencia en Juegos Sudamericanos, Centroamericanos y Panamericanos”, expresó Pérez.

Foto: Cortesía

La agencia de noticias AFP reseñó que la nadadora, quien ni siquiera contaba con un médico del equipo de natación, forma parte de la avalancha migratoria venezolana que día a día huye del país por la crisis. Pese a sus títulos profesionales, decidió mudarse a Chile, donde “sobrevive dando clases de natación y a duras penas ha podido seguir entrenando”.

El tirador deportivo Julio Iemma, quien afirmó a los medios que por falta de preparación no pudo meterse en el podio de los 50 metros rifle, pidió a las autoridades que consideraran darle un mejor apoyo al deporte, de manera que la preparación de los atletas esté acorde al nivel de la justa internacional.

Explicó que el hecho de estar parado dos meses en Venezuela, “sin ejecutar un tiro”, le perjudicó su rendimiento: “Es muy difícil conseguir los resultados así. No es excusa, pero sin duda me afectó, como a todos mis compañeros, la falta de roce y fogueo”.

Los campeones también sufren

El esgrimista Rubén Limardo, oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, quien ganó este lunes su cuarto oro panamericano tras imponerse en la final de espada ante su hermano menor, Jesús Limardo, mostró su solidaridad con aquellos atletas que están pasando por este tipo de situación, puesto que él también ha padecido penurias.

Si yo, que soy campeón olímpico, sufro mucho con la preparación y los recursos, ¿qué puede esperar el resto? (Los directivos) deben valorar más al atleta nacional”, dijo el mayor de los hermanos Limardo a los medios en la zona mixta. “Estos eventos se dan cada cuatro años y no se puede improvisar. No es posible lo que pasó con Paola Pérez. No es justo que los atletas venezolanos pasemos por estas cosas”, recalcó.

Aquejado de dolencias en las articulaciones, el esgrimista de 34 años de edad le dedicó el triunfo a Venezuela y estimó que se pueden obtener grandes conquistas con una buena planificación, a pesar de la situación que atraviesa el país. También reveló que varios atletas le han escrito para pedirle apoyo, pero no ha podido ayudarlos porque se encuentra en la misma situación que ellos.

“Es hora de que se quiten las manos de los ojos y vean lo que está pasando, porque el deporte no merece esto. Es momento de que siga avanzando y siga proyectándose más allá de la situación. Queremos que el deporte siga buscando triunfos. Vean el medallero: los que están arriba es porque seguramente tienen una excelente organización. No queremos seguir botados en el medallero. Es momento de que haya un cambio para bien”, destacó.

El fantasma del forfeit

Más de 23 delegaciones nacionales dieron forfeit (inasistencia) desde 2017 en sus respectivos compromisos internacionales por la ausencia de recursos por parte de los organismos responsables y problemas de logística con la emisión de boletos aéreos.

Los atletas paralímpicos que iban a representar a la nación hace un año en el Abierto Regional de Boccia, en Argentina, fueron engañados con pasajes ficticios por lo que perdieron el pase a los Parapanamericanos. Los bochistas quedaron varados en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, La Guaira, porque el Ministerio de la Juventud y Deportes no reservó ni tramitó la compra de la boletería aérea.

Foto: Cortesía

Luego de obtener el subcampeonato en el Sudamericano de Deportes Acuáticos Trujillo 2018, la selección femenina de waterpolo quedó a la deriva en el Aeropuerto Internacional de Lima y perdió la oportunidad de participar en estos Panamericanos, que repartirán cupos para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Venezuela también dio forfeit en el Mundial Femenino de Softbol (Whitehorse, Canadá); en el Mundial Femenil de Boxeo (Nueva Dehli, India); en el clasificatorio masculino de boxeo a los Juegos Centroamericanos y del Caribe (Barranquilla, Colombia); en el Sudamericano de Sumo (Sao Paulo, Brasil); en la Liga Mundial de Voleibol (Frankfurt, Alemania); en el Sudamericano U-20 Femenino de Voleibol (Lima); entre otros.

La postura de Infante

Pedro Infante declaró el pasado 30 de mayo al programa Vladimir a la 1, transmitido por Globovisión, que las disciplinas deportivas venezolanas se han visto perjudicadas por las sanciones económicas que impuso Estados Unidos sobre la nación.

Por supuesto que el bloqueo económico que pesa sobre Venezuela impide contar actualmente con todos los recursos. Voy a poner el ejemplo: Venezuela fue a los Juegos Bolivarianos 2017 realizados en Santa Marta, Colombia, y los recursos para que la delegación viajara no los pudimos ejecutar por la vía financiera ordinaria, debido al bloqueo. Nos tocó trabajar con las cuentas del consulado venezolano en Colombia”, afirmó.

El titular de la cartera deportiva sostuvo que Venezuela no cuenta con los fondos (“entre 60 y 75 millones de euros”) que se requieren para cumplir con la agenda de compromisos nacionales e internacionales durante el año, dejando entrever que parte de los atletas que representan al país no podrán completar sus programas de entrenamiento ni acudir a sus competencias previstas.

“Seguimos haciendo todo el esfuerzo necesario para que nuestros niños y jóvenes tengan todas las herramientas para un mejor presente, a pesar de la guerra económica por la que pasamos”, insistió Infante, quien consideró que la meta de la delegación nacional son 10 medallas de oro para la actual cita multidisciplinaria.

Venezuela finalizó en octava posición en cinco de las últimas siete ediciones de los Juegos Panamericanos. Su posición histórica en el medallero es la quinta, conseguida en los Panamericanos de Caracas 1983. Su participación más discreta fue en la edición de México 1975, donde quedó de decimotercera. Con cuatro de oro, seis de plata y ocho de bronce, se mantiene en la casilla número 13 del medallero actual.

El evento continental finalizará el 11 de agosto. A pesar de las adversidades, cada atleta da lo mejor de sí para dejar el nombre del país en alto. Es posible que se consigan otras preseas doradas; sin embargo, el panorama luce preocupante para Tokio 2020. Las expectativas son bajas. De fracasar, queda en evidencia que el desempeño de los atletas venezolanos se ve disminuido por las negligencia de las autoridades deportivas.

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