• El presidente argentino y candidato a la reelección para las elecciones generales del 27 de octubre cayó por una diferencia de 15 puntos frente al candidato opositor Alberto Fernández, en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) de Argentina celebradas este domingo

A 9:30 pm, una hora más tarde de lo previsto, las imágenes de la televisión argentina TN mostraban las dos realidades de un país polarizado. De un lado, en la sede de Juntos por el Cambio, un centenar de adeptos al macrismo aguardaba por los resultados de las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) realizadas en Argentina con una esperanza que se disipó con el paso del tiempo.

“Desde el gobierno hablan de una diferencia desfavorable de tres a cuatro puntos”, dijo inicialmente el periodista Marcelo Bonelli. Del otro lado, en el búnker de la alianza opositora Frente de Todos, los bailes y cánticos al estilo futbolero se acentuaban a medida que los analistas daban por hecho la victoria de su candidato.

“Los que quisieron darle un susto a Macri, mañana se pueden llevar un susto ellos cuando vean que vuelve el chavismo”, puntualizó el periodista Alfredo Leuco, mientras advertía que los resultados a boca de urna daban una diferencia cada vez más abrumadora a favor del candidato Alberto Fernández.

El primero en reconocer el escrutinio públicamente, aún sin las cifras oficiales, fue el presidente argentino Mauricio Macri. “Hemos tenido una mala elección”, aceptó de inmediato.

“Duele que no hayamos tenido el resultado que esperábamos. Pero todos somos responsables de que este país salga adelante”, continuó el presidente, visiblemente afectado. A su lado, con el mismo gesto de decepción, el candidato a vicepresidente Miguel Ángel Pichetto, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta aplaudían al líder del gobierno. Entretanto, los asistentes animaban con un tímido “¡Sí se puede!”.

Pasadas las 10:30 pm, las autoridades del Ministerio del Interior confirmaron lo que desde las sedes de campaña era un secreto a voces. Pero lo que sorprendió, incluso desde la oposición, fue la cifra: con 58% de los votos escrutados, Alberto Fernández obtuvo 47% de las papeletas, frente a 32% de Macri. “Sorprendente”, “inesperado”, “paliza”, eran las palabras que más utilizaban los periodistas. Desde la sede de Frente de Todos, los militantes agitaban con euforia las banderas argentinas mientras coreaban “A volver, a volver, vamos a volver”. De repetirse este resultado en los comicios del 27 de octubre, Fernández conquistará la presidencia en la primera vuelta.

Los resultados, a priori, parecen confirmar el cántico. Vidal, mano derecha de Macri, actual gobernadora de la Provincia de Buenos Aires y candidata a la reelección, perdió por una diferencia de 17 puntos (50% — 32%) frente al ex ministro de Economía de Kirchner, Axel Kicillof. Incluso para Larreta, quien se impuso nuevamente en la ciudad capital, la victoria tuvo un sabor amargo: Matías Lammens, candidato opositor, alcanzó 32 puntos de votos en una localidad en la que el peronismo nunca había superado 28% de los votos.

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Alberto Fernández celebró junto a su equipo de campaña. “Se terminó el concepto de venganza, de grieta”, prometió el ganador de las primarias. Infobae

Pasaban las horas y a medida que avanzaba el escrutinio en todo el país, las pantallas reflejaban diferencias cada vez mayores.

En las primarias para gobernador de la región de Catamarca, el candidato del Frente de Todos, Raúl Jall, obtuvo más de 32 puntos de diferencia sobre Roberto Gómez, de Juntos por el Cambio. En Santa Cruz, bastión kirchnerista, Alberto Fernández superó a Macri por poco menos de 30 puntos, mientras que en Santiago del Estero la diferencia fue de más de 60 puntos.

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La fórmula Macri/Pichetto solo se impuso en dos de las 24 provincias. Diario de Cuyo

Los próximos dos meses serán cruciales para el gobierno en su intento de restar votos a su contrincante y conquistar a la población que no acudió a las urnas este domingo (más del 15% del padrón electoral). Incluso las alianzas con otros candidatos le serían insuficientes para conquistar la reelección. Para los analistas, Macri ahora deberá reformular su gabinete, por lo que se esperan cambios profundos en las próximas horas. El reloj es poco favorable, coincidieron.

La trágica noche para el oficialismo concluyó con un apresurado llamado del presidente argentino a dormir y reflexionar. Sin embargo, las últimas imágenes de la jornada electoral mostraban el júbilo de cientos de personas en las afueras del búnker desde el que hablaba Fernández. Para el kirchnerismo, la fiesta recién comienza. Entretanto, la economía argentina ya se empieza a resentir tras el “triunfo K”: el peso se devaluó 25% este lunes.

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