• El médico graduado de la estatal Universidad de San Carlos se había citado en Caracas con el presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, para estrechar lazos e invitarle personalmente a su toma de posesión

“No nos dejaron entrar en Venezuela. Nos escoltaron hasta la puerta y nos han subido al avión”, denunció Alejandro Giammattei, presidente electo de Guatemala, en un video difundido en redes sociales por el presidente interino de Venezuela Juan Guaidó. “Aunque no nos hayan dejado entrar, nuestra voz la haremos escuchar el día de hoy en todo el continente”, prometió desde el avión que lo lleva de vuelta a su país.

El Centro de Comunicación Nacional, que ejerce como oficina de prensa de Guaidó, informó sobre la llegada de Giammattei al aeropuerto de Maiquetía. Sin embargo, las autoridades de migración Venezuela impidieron este 12 de octubre su entrada al país. Giammattei se había citado en Caracas con Juan Guaidó, para estrechar lazos e invitarle personalmente a su toma de posesión.

El organismo alertó de una “situación irregular” en el Aeropuerto Simón Bolívar y del aparente bloqueo al vencedor de las últimas elecciones presidenciales de Guatemala, que tomará posesión del cargo el próximo 14 de enero.

Durante su visita estaba prevista una reunión que desde el entorno del dirigente opositor consideraban ya “un acto histórico y sin precedentes”.

¿Quién es Alejandro Giammattei?

A sus 63 años de edad a Alejandro Giammattei le persiguen los grandes desafíos. Su andar pausado, siempre con muletas debajo de los brazos, deja entrever ribetes de superación. Aun así, fue él quien buscó sus mayores retos: incursionó en la política cuando apenas tenía 29 años de edad. Desde entonces, su paso en la vida pública guatemalteca lo llevó a competir, sin resultado victorioso, en tres procesos presidenciales. Hoy, después de su cuarto intento, es el presidente electo de Guatemala.

Médico graduado de la estatal Universidad de San Carlos, Giammattei se ha desempeñado, entre otras cosas, como consultor de la Organización Panamericana de la Salud. Sin embargo, esta vez “El Doctor” — como le gusta que le llamen — , fue el diagnosticado. Cuando era un adolescente, le informaron que padecía de esclerosis múltiple, una enfermedad que desde entonces limita su movilidad. Quizá fue el impedimento de practicar deportes lo que lo acercó a la vida religiosa. De no ser por sus propuestas contra la corrupción y de sus inconvenientes con la justicia, su discurso lo asemeja más a un predicador evangélico que a un político.

El afán de lucha es lo que lo ha llevado a sobrevivir a su enfermedad que, según él mismo cuenta, lo tenía sentenciado a muerte desde hace años. Su fe también fue un motivo para salir adelante. “Hice un pacto con Dios: si él me permitía vivir lo iba hacer para servir a mi país”, dijo alguna vez.

Giammattei ha ocupado varios cargos públicos y privados dentro de la política de su país. Sin embargo, vivió el episodio más negro de su vida hace 13 años. El 25 de septiembre de 2006 más de 3.000 policías y militares entraron en la prisión de Pavón, en la que los presos habían construido casas, restaurantes, salas de videojuegos y laboratorios para producir drogas.

El objetivo era recuperar y restablecer el orden de la mayor cárcel de Guatemala, pero la operación, denominada “Pavo Real”, finalizó con siete reclusos asesinados. La revuelta durante la operación produjo que Giammattei recibiera una citación en su despacho. La carta vinculaba su nombre con un mal procedimiento durante la operación, caso por el que fue denunciado por el Ministerio Público y la Comisión Internacional Contra la Impunidad (Cicig) en 2010.

“El Doctor” se refugió en la embajada de Honduras en Guatemala y pidió asilo, pero luego decidió entregarse a la justicia y se declaró “preso político”. Tras más de diez meses en prisión, quedó en libertad sin cargos.

Foto: Cortesía

En su plan de gobierno, Giammattei apuesta por un cambio en el modelo económico guatemalteco, la creación de una mesa de trabajo por cada ministerio y una mesa de coordinación mediante el modelo de “gobierno electrónico” o “gobierno abierto”.

Otra de sus propuestas es implementar un seguro médico para niños, con el fin de combatir la desnutrición.

“Para poder tener un seguro médico, para combatir la desnutrición, pero también para combatir las causas del abandono de muchos de los niños, del por qué se enferman, y por los niveles de pobreza del país, porque sus papás no tienen con qué pagarle las medicinas y ese seguro contempla un techo de medicinas al mes”, dijo durante la presentación de su plan de gobierno.

Venezuela, su política clara

A Giammattei difícilmente se le ubique claramente en un espectro político. Su camaleónica vida en los partidos — las veces que fue candidato presidencial lo hizo bajo fórmulas presidenciales diferentes — lo llevaron del centro, a la centro derecha. Ahora hay quienes dicen que es de derecha tradicional, conservador y pro militar. Lo cierto es que su fidelidad se la debe a sí mismo, y no a un partido. No obstante, además de sus convicciones religiosas, hay una postura que tiene clara: el rechazo al régimen de Nicolás Maduro.

En la última campaña presidencial, “El Doctor” aseguró que desconocería la legitimidad del gobierno chavista. En cambio, bajo su mandato, Guatemala reconocerá a Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela. “Estoy con la Venezuela libre y estoy con Juan Guaidó”, comentó.

“Desconoceremos total y absolutamente cualquier relación comercial y de cualquier índole con el gobierno o con el usurpador que está hoy ostentado un cargo que no le corresponde, el señor Nicolás Maduro”, dijo en una conferencia de prensa después de una gira por Estados Unidos. En el mismo evento, aseguró que su país llevará una “voz cantante” en el Grupo de Lima y en la Organización de Estados Americanos (OEA) para la aplicación de la carta democrática de este organismo.

“Vamos a hacer todo lo posible y como se lo expresé al señor (Mike) Pompeo (secretario de Estado de EE UU) ojalá que la reacción de la comunidad internacional no vaya a ser tan tardía como fue en Uganda”, enfatizó, y agregó que espera que la crisis no alcance tal “magnitud” que cuando el mundo reaccione sea “demasiado tarde” porque ya los venezolanos están “huyendo despavoridos” del “régimen”.

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