• El embajador de Venezuela en Estados Unidos considera que el proceder del ahora ex diplomático en Colombia no fue el más acertado y especula si el motivo de su decisión de no renunciar a su cargo de embajador estuvo vinculado a ciertas aspiraciones contrarias a los objetivos del gobierno interino de Juan Guaidó

Destituir a un funcionario diplomático y designar su reemplazo es una de las prerrogativas de las que goza cualquier jefe de Estado. Juan Guaidó, en su condición de presidente encargado, no es la excepción tal y como lo afirma el embajador de Venezuela ante Estados Unidos, Carlos Vecchio, al referirse a la salida de Humberto Calderón Berti del rol diplomático que hasta el día 27 de noviembre desempeñó en Colombia.

Vecchio considera que los pronunciamientos realizados por Calderón demuestran que tiene intenciones políticas distintas a las que desde el gobierno de Guaidó se han manifestado de cara a la población: lograr la salida del poder de Nicolás Maduro, la constitución de un gobierno de transición y la realización de elecciones libres.

“Lo que me llama la atención, después de lo que él dijo, es ¿Por qué se quedó y no se fue antes? ¿Por qué manejó la situación de esa manera?, si yo hubiese estado en esa posición hubiese renunciado desde hacía tiempo y listo”, dijo Vecchio en exclusiva para El Diario luego de las declaraciones ofrecidas por Calderón Berti durante una rueda de prensa en las que aseguraba que desde hacía al menos seis meses no tenía contacto alguno con el presidente encargado.

Considera que el motivo de que el diplomático se mantuviese al frente de la embajada de Venezuela en Colombia, pese a todos los impases que según él existieron, obedece a aspiraciones que en estos momentos no están alineadas con los objetivos del gobierno de Juan Guaidó.

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El funcionario diplomático señaló que, a diferencia de Calderón, se mantiene en contacto directo con Guaidó, y detalló que aquellas decisiones, debido a su importancia, requieren de su aprobación. Quién debe decidir, en última instancia, la política exterior de Venezuela, es el presidente.

Entre las denuncias realizadas por Calderón Berti a su salida del cargo de embajador destaca el supuesto desvío de recursos destinados a cubrir los gastos generados por los cientos de militares que el día 23 de febrero reconocieron a Guaidó como su comandante en jefe y decidieron cruzar la frontera colombo venezolana.

“Había un mal manejo de las cosas y había que prestarle atención. No lo inventé yo. Las autoridades colombianas me dieron la alerta y me mostraron documentos donde se hablaba de prostitutas y licor”, afirmó Calderón en su momento.

Ante estos señalamientos, Vecchio califica como acertada la postura asumida por la administración de Guaidó al ordenar investigar dichas denuncias para dar con la verdad, pues ello demuestra la transparencia de su gestión.

Señala que esta forma de actuar es diametralmente opuesta al accionar del régimen de Nicolás Maduro al momento de recibir denuncias de actos de corrupción en el gobierno. Cree que esta diferencia es de suma importancia para que la población pueda constatar que esta “es una forma distinta de hacer las cosas”.

Al ser cuestionado sobre el manejo de los recursos financieros en la embajada de Venezuela en Estados Unidos, el funcionario cuenta que en ninguna de las sedes diplomáticas que han reconocido a Juan Guaidó como presidente encargado de la República manejan recursos de manera directa.

“Ninguna embajada ha recibido dinero de nadie, las personas que están con nosotros trabajan parcialmente y en su tiempo. La embajada no maneja dinero, por ejemplo, todos los gastos de luz y agua son facturas que se deben. Nosotros no hemos podido pagar nada”, Carlos Vecchio, embajador de Venezuela en Estados Unidos.

Indica que ninguna de las personas que trabajan en las sedes diplomáticas lo hace a tiempo completo debido a que no hay recursos para pagarles.

Agrega que él no es la excepción, pues tampoco recibe pago alguno por su labor diplomática y explica que hasta el momento todos sus gastos han sido cubiertos por él.

“Yo tengo ingresos propios porque toda mi vida he trabajado y tengo actividades comerciales en Medellín desde el año 2017 y de eso estoy viviendo, de mis propios recursos”, revela Vecchio.

Balance de gestión

Desde la designación de Vecchio como representante del gobierno de Guidó ante Estados Unidos, la embajada ha trabajado en función a lo que define como cuatro pilares o líneas de acción: presión internacional, protección de activos, ayuda humanitaria y la consecución del Plan País.

El embajador asegura que se ha trabajado para la articulación de la presión internacional en contra de Nicolás Maduro y señala como un ejemplo de ello el haber logrado que empresarios como Raúl Gorrín y Alex Saab fuesen sancionados por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por su vinculación con el régimen.

“La coordinación para llevar a cabo una mayor presión internacional se ha venido ejerciendo conjuntamente con la articulación para tener voz y voto en la OEA, las cuales no teníamos. A esto también hay que sumarle la construcción de una coalición de 58 países que ha sido la más importante que se ha hecho después de la Segunda Guerra Mundial”.

Como parte de las labores para lograr la protección de los activos de la nación, es enfático en considerar como una victoria el haber conseguido que la administración Trump emitiese una Orden Ejecutiva que impide a los acreedores de la República el tomar control de Citgo Petroleum, filial de Petróleos de Venezuela, como forma de pago.

“Si no hubiese existido el gobierno de Juan Guaidó, no existiría Citgo en estos momentos”, sentencia de manera tajante.

Señala que también han logrado la protección de bienes inmuebles de la República como el consulado de Venezuela ubicado en Nueva York, la embajada en Washington, además de dos edificios que funcionaban como agregadurías militares en la capital de Estados Unidos.

Vecchio dice que como parte de la labor que se ha venido desarrollando desde la embajada se ha podido lograr que Estados Unidos done más de 600 millones de dólares en ayuda humanitaria para el pueblo venezolano. Dichos fondos, añade, en ningún momento han sido manejados por el gobierno de Guaidó, pues esos recursos son entregados a las organizaciones internacionales y a los países que albergan a los cientos de miles de venezolanos que han huido del país debido a la crisis.

“Además hemos logrados que acá se aceptaran los pasaportes vencidos de los venezolanos para pedir visas y salir. No es el escenario perfecto pero creo que es una medida que todo el mundo pensó que no se iba a poder lograr, es algo histórico”, asegura.

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En función de lograr la aplicación del Plan País, el embajador explica que se encuentran trabajando para, en conjunto con los organismos de financiamiento internacional y el bloque de países que apoya la legitimidad del gobierno interino, crear una hoja de ruta que permita la recuperación económica, social y política de Venezuela una vez se produzca el cese de la usurpación.

“Todo esto que es transversal lo hemos hecho con el apoyo de Estados Unidos y la administración Trump, pero también con el apoyo del Congreso gracias a una política bipartidista apoyando la causa venezolana”, afirma.

De caras al próximo año, el embajador se muestra confiado en que los consulados, de manera digital, estarán en la capacidad de emitir a los venezolanos que así lo soliciten documentos como: certificados de nacionalidad, de viaje de emergencia, entre otros. Explica que actualmente los consulados no están emitiendo dichos papeles debido a que las sedes diplomáticas fueron desmanteladas por los funcionarios del régimen de Maduro que laboraban en ellas, previo a que su administración pudiera tomar el control de ellas.

Embajada saqueada

Luego de que el embajador Carlos Vecchio tomara posesión de la embajada en Washington en compañía de su equipo de trabajo un hecho llamó su atención. Múltiples paredes que anteriormente eran ocupadas por cuadros de artistas como Héctor Poleo, Armando Reverón y Manuel Cabré se encontraban ahora vacías.

“Nosotros apenas llegamos comenzamos a hacer un inventario para dejar constancia de las condiciones en las que estábamos recibiendo los activos. Para ellos utilizamos notarios, hicimos fotos, videos y eso lo enviamos a la Asamblea Nacional”, relata.

El diplomático asegura que hasta el momento desconocen la cifra total de las obras que desaparecieron de la embajada, si estas se encontraban aseguradas y a cuánto podría ascender el valor de las mismas.

Vecchio cuenta que con el objetivo de evitar la posible venta de las obras a través del mercado negro, el Departamento del Tesoro fue notificado de la desaparición de los cuadros que hasta el momento han podido ser identificados.

Agrega que el saqueo al cual fue sometida la embajada es tan solo una muestra de la forma en la que Nicolás Maduro y su cúpula han manejado el país durante los últimos años.

“Este saqueo del patrimonio cultural de Venezuela es una muestra de lo que puede llegar a hacer un régimen como el de Nicolás Maduro, que desmantela y roba a una nación para mantener sus privilegios. Si eso lo hicieron aquí en una embajada no me quiero llegar a imaginar cuando nosotros recuperemos plenamente el control total del gobierno lo que vamos a encontrar”, sentenció.

Estrechando el cerco a Maduro

Prohibición de ingreso en algunos países del continente, congelamiento de cuentas, órdenes de detención son solo algunas de las sanciones que un bloque de más de 58 países encabezados por el gobierno de Estados Unidos han aplicado a Nicolás Maduro y su círculo cercano para propiciar su salida del poder. Pese a esto el objetivo no ha sido alcanzado.

Es por ello que Carlos Vecchio admite que la presión internacional no es suficiente para lograr el cese de la usurpación; sin embargo, argumenta que ello no implica que estas sean innecesarias debido a que a su juicio estas dificultan la capacidad de maniobra del régimen.

Añade que es crucial que las sanciones emitidas en contra de Maduro y su cúpula sean aplicadas por la totalidad de los países que desconocen su mandato y no solo por Estados Unidos, pues indica que el verdadero peso de las sanciones radica en su multilateralismo.

“Uno de los retos que tenemos es la necesidad del multilateralismo de las sanciones porque no solo basta con que estas vengan de Estados Unidos y de Canadá, también son necesarias de Latinoamérica y Europa”, argumenta.

Otro de los retos según señala es incorporar nuevos países al bloque de naciones que no reconocen a Nicolás Maduro para de esta manera expandir la coalición y aumentar su capacidad de presión. Con ese objetivo en miras fue que países como El Salvador, Uruguay y Bolivia se unieron a la coalición luego de que en cada uno de ellos se produjese un cambio de gobierno.

Intervención militar: ¿Todavía sobre la mesa?

El pasado lunes 2 de diciembre el secretario de Estados de Estados Unidos, Mike Pompeo, declaró que una posible intervención militar en Venezuela tendría grandes riesgos, lo que fue visto por parte de la opinión pública como la negativa del gobierno de Donald Trump a realizar una hipotética intervención armada en el país para deponer a Nicolás Maduro.

“Hemos aprendido por la historia que los riesgos de usar la fuerza militar son significativos, por lo que hemos trabajado para privar a Maduro y sus compinches de los ingresos del petróleo que deberían ser para el pueblo venezolano”, dijo Pompeo.

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Sin embargo, a juicio de Vecchio, las declaraciones del responsable de la diplomacia norteamericana no significan un cambio en la postura de su país respecto a Venezuela, sino por el contrario forman parte de la política que la administración Trump ha venido aplicando desde la llegada del Guaidó a la presidencia de la República. Debido a ello considera que la opción militar nunca ha dejado de estar entre las opciones que baraja el gobierno de Estados Unidos para lograr el cese de la usurpación.

“La política de EE UU se mantiene clara y firme, sus acciones así lo reflejan. La política de aumento de la presión va a continuar y todas las opciones las van a tener sobre la mesa incluso una tan delicada y que conlleva unos riesgos tan importantes”, dice el embajador quién califica como algo obvio el hecho de que la utilización de la vía militar no debe ser considerada a la ligera.

Vecchio es consciente de que los retos que quedan por afrontar previo a que se alcance concretar el cese de la usurpación son muchos, sin embargo cree que si se logra cohesionar la presión internacional de manera multilateral, la realidad política de Venezuela podría cambiar en el corto plazo.

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