• Gonzalo Himiob, director de la ONG Foro Penal, realizó un balance para El Diario sobre el incremento en la represión política en el país.
En 2019

2.182

personas fueron detenidas por motivos políticos

2019 finalizará como el año con mayor cantidad de detenciones por motivos políticos en Venezuela. El balance de este año, a nivel jurídico, refleja un avance de los aparatos represivos del Estado sobre la población.  

Todos ellos han sido encarcelados por su ideología política, por participar de protestas que han demostrado el descontento social o por responder desde los cuarteles militares al abuso de poder.

Foto: Foro Penal 

Gonzalo Himiob, director del Foro Penal, aseguró en una entrevista exclusiva para El Diario que el primer trimestre de 2019 ocurrió un incremento en las detenciones arbitrarias por el empuje político y social que se produjo en ese momento y por la necesidad del poder de neutralizar otros liderazgos.

Los últimos días de febrero llegamos a acumular más de 1.000 presos políticos. Luego, aunque la cifra se fue reduciendo, su promedio se mantuvo hasta finales de año”, agrega.

Entre el mes de enero y octubre de este año 15.180 personas fueron detenidas arbitrariamente por las instituciones de seguridad del régimen; 8.948 han sido investigadas por motivos políticos, se encuentran sometidas a juicios políticos y tienen que cumplir con medidas cautelares sustitutivas de la privación de libertad. 

Violación del derecho constitucional 848 civiles fueron procesados y juzgados por jurisdicciones militares, de forma inconstitucional. Les fue negado su derecho a ser juzgados por un juez natural

Este incremento en las detenciones, en palabras de Himiob, responde a la necesidad que tiene el poder de controlar el inmenso descontento social que existe en Venezuela por la gravísima situación económica y por la ausencia de servicios públicos.

“Además, hubo un incremento de la presencia de los grupos de exterminio de las fuerzas policiales, particularmente de la FAES (Fuerzas de Acciones Especiales) para controlar los focos de protesta en las zonas más vulnerables del país”, menciona el abogado venezolano. 

Foto: cortesía

Después de la visita de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Michelle Bachelet, el régimen trató de limpiar su nombre ante la política internacional y responder a la rudeza del informe realizado por la oficina de la Alta Comisionada con la liberación de 22 presos políticos el 4 de julio de este año, entre los que figuraban la jueza María Lourdes Afiuni y el periodista Braulio Jatar. 

Himiob, por su parte, expone que no pareciera existir una verdadera intención de hacer cesar las detenciones, ni las representaciones sustentadas en diferencias de talante político.

“Por el contrario se ha implementado la represión selectiva como, por ejemplo, la detención del diputado Gilber Caro. Seguimos, básicamente, en el esquema de represión y detención por motivos políticos”, aclara. 

Los presos políticos, de cierta manera, funcionan para el gobierno de Nicolás Maduro como un carta para responder a los momentos de dificultad política o de presión internacional que, en palabras del director del Foro Penal, genera una preocupación en la cúpula de poder y permite que se disminuya el problema de persecución, represión y detención por motivos políticos. Por ejemplo, el jueves 17 de octubre Tarek William Saab anunció la liberación de 24 presos políticos como resultado de las conversaciones realizadas en la mesa nacional de diálogo, pero al otro día sólo fueron liberados 18 personas. 

El 23 de diciembre, Tamara Suju denunció a través de su cuenta de Twitter la deplorable situación de 40 personas en los calabozos de la Dirección General de Contrainteligencia militar (Dgcim). Según la defensora de derechos humanos y directora ejecutiva de Casla Institute los detenidos estaban en condiciones infrahumanas y tenían más de 30 días sin ver la luz del sol. Entonces, se pueden entrever la función que tiene la persecución política para el régimen: libera ante la presión internacional y encarcela ante el descontento. 

Ante esta situación Gonzalo Himiob establece que una de las maneras que puede solventar la situación de la persecución política son los tratados de amnistía que el Foro Penal ha auspiciado desde 2007. “Sin embargo, no se ve factible que antes del fin de año se dé una amnistía general porque, entre otras cosas, eso supone que el gobierno de Nicolás Maduro reconozca que tiene presos por motivos políticos”, asevera. 

Una navidad tras las rejas 

La situación de los presos políticos ha empeorado en los últimos meses y la persecución política, de cierta manera, se ha incrementado con el accionar de los grupos de exterminio al servicio de las fuerzas de seguridad del estado. En Navidad 388 personas se encuentran tras las rejas por pensar distinto.

El sufrimiento que produce la encarcelación se traslada de los detenidos a los familiares y en las fiestas, caracterizadas por la unión familiar, cada hogar con un preso político se tiñe de gris. Asimismo, el Foro Penal realizó la recopilación de una serie de mensajes realizados por los familiares de los presos políticos en el país. 

Cada video tiene un texto que dice: “Esta navidad las oraciones de los abogados y voluntarios del Foro Penal están con los presos políticos y sus familiares”. Uno de los recogidos tiene como protagonista a Adelina Piña de Ramos, esposa de Otoniel Ramos quien se encuentra recluido en las instalaciones del Dgcim ubicadas en Boleíta, tras ser señalado como uno de los causantes de los apagones ocurridos en marzo de este año. 

Asimismo, la esposa de Franz Cabañas, detenido el 13 de septiembre de 2017, declaró junto a sus dos hijos el deseo que mantiene de volver a encontrarse con su esposo. “Tengo todas las ganas del mundo de que Franz esté con nosotros esta Navidad, en nuestra cena y que pueda destapar los regalos con nuestros hijos”, agrega. 

Tanto civiles como militares se encuentran en condición de encarcelación por motivos políticos. Yusbelis Cordero de Salazar, esposa del primer teniente coronel Alberto José Salazar Cabañas, con su familia a un lado y junto al árbol de Navidad, exige la libertad del funcionario, que se encuentra recluido en el Helicoide. 

Como ellos existen otras 385 familias que exigen la liberación de sus familiares, ya que el motivo de su encarcelación está permeado por las diferencias políticas y por la represión ciudadana que ha realizado el régimen en los últimos años. 

2019 finaliza con varios hitos: los apagones que afectaron el país en el mes marzo, las constantes protestas ante la desidia y la represión del régimen. En Navidad se padecen las secuelas de adversar a un gobierno que reprime y encarcela a todo aquel que piensa diferente.  

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