• Los mascarillas desechables se convirtieron en un producto muy demandado, tras la aparición de los primeros casos de Covid-19 en el país, por lo que un grupo de voluntarios decidió proveer de estos insumos a quienes más lo requieren en el estado Carabobo

Desde el anuncio de la llegada del coronavirus de Wuhan (Covid-19) a Venezuela el pasado 13 de marzo, los ciudadanos han adquirido insumos y artículos de higiene para protegerse. Alcohol, cloro, guantes, antibacterial, jabón y especialmente tapabocas son algunos de los productos más buscados. 

La demanda de este último producto produjo que personas vulnerables no puedan adquirirlos debido al aumento de su precio y también por la escasez en el mercado. Esto no solo produjo preocupación en los afectados, también en grupos de voluntariados como la fundación Arepita Feliz, del estado Carabobo, quienes idearon un plan para abastecer de mascarillas a la población más vulnerable al contagio.

Francisco Ortega, director de la fundación, salió de su casa a las 5:00 am de este lunes para iniciar la fabricación de tapabocas, los cuales serán donados al personal de salud de la Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera (CHET), a los pacientes de riesgo y a las personas de tercera edad. 

Como no se consiguen los tapabocas un grupo de los voluntarios se ofreció a fabricarlos para los médicos que no han podido recibir esta herramienta por parte del Estado, además queremos que los pacientes con condiciones especiales también puedan protegerse”, dijo Ortega en exclusiva para El Diario.

Antes de que se aplicaran medidas de prevención en el país, Ortega y un grupo de voluntarios llevaban “desayunos con amor” a los niños hospitalizados en el CHET, pero la confirmación de contagios en el país obligó a los hospitales a impedir la entrada de fundaciones como medida de protección para toda la población. 

Aunque los desayunos se detuvieron, las ganas de ayudar y la comunicación con los doctores del hospital no cesaron. De esa forma Ortega se enteró de que la institución de salud no ha suministrado las mascarillas suficientes para el personal que allí labora. 

Uso de las mascarillas. El infectólogo Miguelángel Navas asegura que la mascarilla solo debe utilizarse si la persona ya está contagiada o si es personal de salud. En el segundo caso, los tapabocas deben ser N95 o N99 y deben ser suministrados por la institución hospitalaria.

El director de Arepita Feliz explicó que este lunes comenzó la jornada buscando el material en tiendas de tela de Valencia, ciudad que – relata- se mantiene en tensa calma tras el anuncio de la cuarentena. 

El primer lote de material lo pagará con sus recursos, pero para continuar con la campaña ha enviado mensajes por las redes sociales pidiendo apoyo financiero, donaciones de materiales y más voluntarios que estén dispuestos a coser. 

Por el momento el único del equipo que va a salir a la calle soy yo, por dos razones: para poder seguir ayudando y porque debo cumplir con las consultas médicas de mi papá, lo que igual me mantiene fuera de la casa”, detalló.

El plan de Ortega es realizar la compra de los materiales, llevarlo hasta las casas de quienes cosen y una vez estén listos, proceder a desinfectar con cloro cada artículo para empaquetarlos en bolsas plásticas. Finalmente entregarlos a un médico que se encargará de distribuirlos en el hospital. 

El primer objetivo de esta campaña es entregar las primeras mascarillas este miércoles 18 de marzo. No obstante, continuarán trabajando hasta donde permitan los recursos. 

Materiales que requiere la fundación Arepita Feliz

-Telas: popelina, franela y pop
-Hilos
-Goma para sujetar los tapabocas
-Cloro para desinfectar

Población en riesgo 

Ortega y su equipo todavía no saben con certeza a cuántas personas pueden ayudar con su campaña. Solamente en la Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera, donde trabajan normalmente, hay de 180 a 200 niños entre hospitalización y emergencia, explicó. 

Agregó que lo ideal es que ellos estén protegidos, junto a los adultos con cáncer, VIH, en diálisis, entre otras enfermedades.

Otra población que esperan beneficiar con la creación de las mascarillas es la de los adultos mayores que viven en las mismas comunidades que los voluntarios, a quienes les entregaron el tapaboca en la puerta de sus casas para evitar que salieran a buscarlos. 

El voluntario hizo énfasis en la importancia de que las personas vulnerables y quienes sientan síntomas se mantengan en sus hogares, debido a que es una medida de prevención que ayudará a contener los brotes del coronavirus.

Asimismo, pidió a los ciudadanos no dejarse llevar por rumores y noticias falsas y a hacer un uso responsable de las redes sociales, siempre con el objetivo de ayudar a los demás. 

Noticias relacionadas