• En El Diario conversamos con el ex concejal de Chacao, quien explicó su decisión de apoyar la candidatura a presidente de Estados Unidos de Joe Biden. Señala que el propósito del movimiento “Venezolanos con Biden” es el de asegurar que sigan las sanciones contra el régimen que iniciaron con Obama y que continuaron con Donald Trump

De chavista a colaborador del régimen de Nicolás Maduro. En los últimos días, a Diego Scharifker, ex concejal de Chacao (2013-2018), le han llamado de todas las formas posibles. El motivo, dice, es “inaceptable”. Radicado en Washington D.C, Estados Unidos, es uno de los promotores del movimiento “Venezolanos con Biden”, agrupación de connacionales que respaldan la campaña presidencial del candidato por el Partido Demócrata, Joe Biden. El «trumpismo» venezolano no tardó en vetarlo por las redes sociales. “Estas descalificaciones golpean, pero no hieren”, asegura. La lucha política venezolana lo hizo así.

Para el mandatario estadounidense tiene pocos elogios. Dice valorar todo lo que su Administración ha hecho por Venezuela, pero hasta ahí llegan las buenas palabras. “Trump me parece un reflejo más de la demagogia populista que le está haciendo mucho daño a las democracias del mundo”, “muchas de las cosas que Trump dice no son muy distintas a las que decía Chávez”, son algunas de las frases que desliza. Con la misma narrativa de un demócrata nato y no recién llegado, repite una y otra vez que las sanciones empezaron con Obama, que Biden seguirá ese camino, que hay que frenar a Trump.

Si algo tiene claro es que socialista no es. Esa fue una etapa que ya quemó. Ahora dice ser de centro, moderado, pero sin dejar de apoyar la presencia del Estado. Como el Partido Demócrata, como Biden, no como Bernie Sanders. “El no haber declarado nunca contra la dictadura de Maduro era inaceptable y no lo podíamos acompañar”, añade.

En conversación telefónica con El Diario desde Washington, explica su decisión de apoyar al candidato demócrata, y cuenta quiénes integran el incipiente movimiento del cual forma parte.

— ¿Por qué surge el apoyo a Joe Biden, justo en este momento en el que Donald Trump es uno de los principales apoyos a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, imponiendo sanciones y buscando salidas del régimen de Nicolás Maduro? ¿Por qué Biden y no Trump?

— Lo primero que hay que entender es que la política exterior de Estados Unidos es bipartidista. Tanto el Partido Demócrata como el Republicano, están a favor de un régimen democrático en Venezuela y a favor del reconocimiento de Juan Guaidó. Desde un principio no ha sido solamente el presidente Trump el que ha reconocido a Guaidó, sino también, por ejemplo, Nancy Pelosi, presidenta del Congreso; al igual que diferentes voceros tanto del Congreso como del Senado. Desde un principio Estados Unidos ha sido muy claro que la postura bipartidista sobre Venezuela es elecciones libres, transición democrática, la salida de Nicolás Maduro, y especialmente sancionar y castigar a todos aquellos que estén inmiscuidos en corrupción, narcotráfico y, sobre todo, violación de derechos humanos.

Esta no es una política que empezó solamente con el presidente Trump. Hay que recordar que fue el presidente Obama el que dio la primera orden ejecutiva, el 9 de marzo del año 2015, para sancionar a los primeros funcionarios del régimen de Maduro. Fueron siete sancionados en ese momento cuando el presidente Obama redacta esa orden ejecutiva, que es cuando el usurpador empieza con la campaña de que Venezuela no es una amenaza, de que la intención imperialista para invadir Venezuela, etcétera. Al final esto demuestra que ha sido una política del gobierno de Estados Unidos que ha evolucionado desde 2015 para presionar constantemente. En ese momento, quien era vicepresidente era Joe Biden. Él conoce, entiende el tema de Venezuela, ha participado en esas decisiones de sancionar al régimen de Maduro y constantemente ha sido muy claro en contra de la dictadura y a favor de la democracia en nuestro país.

Juan Guaidó y Nancy Pelosi. Foto: Cortesía

— Claro, ¿pero eso en qué lo diferencia de Trump con respecto a Venezuela?

— Son varias diferencias. Primero, Joe Biden tiene mucha más experiencia que Trump en cuanto al manejo de la agenda internacional. Trump ha divagado mucho en la forma de hacer presión internacional. Estados Unidos ha perdido mucha influencia internacional y eso ha debilitado que haya una solo posición monolítica en el mundo sobre el tema de Venezuela. Por eso vemos cómo Estados Unido tiene una posición y Europa tiene una muy distinta y ha sido muy difícil para el gobierno de Trump coordinar con Europa posturas únicas. Eso tiene que ver mucho con esta forma de cómo él ha hecho política de imponer su punto de vista y no construir esas alianzas grandes. Biden, con su experiencia internacional, no solo como vicepresidente sino como senador por más de 20 años, miembro de la comisión de política exterior, sabe cómo construir esos consensos internacionales y sabe cómo sumar las fuerzas necesarias para poner la presión que haga falta para poder derrocar a Nicolás Maduro.

Estados Unidos ha perdido mucha influencia internacional y eso ha debilitado que haya una solo posición monolítica en el mundo sobre el tema de Venezuela»

Otra es que, en política interna estadounidense, el presidente Trump no se ha pronunciado a favor del Estatus de Protección Temporal (TPS) a los venezolanos que están aquí en Estados Unidos. Trump ha seguido deportando a venezolanos, sigue procesando a venezolanos por temas migratorios. Cada vez que se la ha preguntado y presionado para que apruebe este TPS, no dice nada. Eso se puede aprobar de dos formas: a través del Congreso, donde lo propuso el Partido Demócrata y los republicanos lo rechazaron, y otra es través de una orden ejecutiva del presidente. Trump no ha querido hacerlo. Una cosa que ha dicho claramente el vicepresidente Biden es que él al ser presidente de Estados Unidos, va de inmediato a aprobar un TPS para los venezolanos, cosa que es muy importante porque hay muchos coterráneos que están pasando por una situación difícil por no tener el estatus legal.

— Hablas de la experiencia de Biden como vicepresidente de Obama. Si bien es cierto lo que apuntas de las sanciones, también es verdad que su Administración flexibilizó mucho las sanciones a Cuba, lo contrario que Trump. Como bien sabrás, Cuba es el principal aliado y sostén del régimen de Maduro. Biden ya dijo que retomará esa política. ¿Qué tan positivo puede ser esto para Venezuela?

— Ese es un tema complicado y que genera mucho debate en Estados Unidos y en el mundo. La verdad es que después de 60 años de sanciones a Cuba no se ha generado el cambio político, no se ha logrado derrocar a la dictadura de los Castro y ahora de Díaz-Canel.

La postura del presidente Obama era que, a través de abrir relaciones diplomáticas con Cuba, se podía presionar hacia el cambio democrático en ese país. El vicepresidente Biden lo dijo muy claramente en la política que se dio en Miami. Habría que escucharlo en inglés, no la traducción que hicieron al español. Él dijo que él cree que hay que sentarse a conversar con Cuba para poder lograr el cambio democrático en Cuba, que él entiende que Maduro está muy débil y que sin el apoyo de Cuba Maduro no pudiera mantenerse en el poder, y que de ninguna forma está de acuerdo en levantarle las sanciones a Venezuela que, al revés, hay que continuar sancionando a los responsables de violaciones de derechos humanos, pero cree que es importante hablar con los cubanos para que dejen de apoyar al régimen de Maduro. De nuevo, ha sido muy claro. Las sanciones a Cuba se mantendrán mientras sigan las violaciones a derechos humanos.

— ¿Cómo valoras, Diego, las últimas decisiones que ha tomado la Administración Trump con respecto a Maduro y el régimen?

— Lo valoro como una evolución positiva en cuanto a las presiones que tiene que hacer el gobierno de Estados Unidos para poder salir de Nicolás Maduro. Nosotros, como venezolanos que vivimos en este país y que seguimos exigiendo, presionando y luchando el cambio político en Venezuela, valoramos que las sanciones tienen que continuar; que tiene que haber la forma de incentivar, como lo son las recompensas, para que personas del régimen se volteen para derrocar a la dictadura. Esas son partes de las estrategias que se deben utilizar. Nosotros, como parte del equipo del vicepresidente Biden, seguiremos también uniendo nuestras voces con esas políticas que hay que continuar evolucionando para poder salir de Maduro. A lo interno, seguimos creyendo que como comenzaron con Obama, y continuaron con Trump, van a seguir cuando Biden sea electo.

— Se habla mucho de Bernie Sanders, quien es el ala más izquierdista o socialista del Partido Demócrata. Él nunca se atrevió a llamar “dictador” a Maduro. Si bien él ya se salió de la carrera, sus votantes, que son muchos, serán claves para Biden. ¿Cuánto peso podría tener Sanders en la política de Biden, considerando que lo necesita para ganar?

— Los venezolanos que somos simpatizantes o más cercanos al Partido Demócrata no apoyamos nunca la candidatura de Bernie Sanders para ser el precandidato Demócrata en estas elecciones, por las posturas que tenía sobre Venezuela. El no haber declarado nunca contra la dictadura de Maduro era inaceptable y no lo podíamos acompañar o que por lo menos yo no podía aceptar de ninguna forma.

El tener este grupo de Venezolanos con Biden organizados como parte de la campaña, es un factor importante para asegurarnos que tanto la campaña como la Administración de Joe Biden cuando sea electo presidente de Estados Unidos, mantenga una agenda correcta sobre Venezuela que es la de sanciones, de presión, de reconocimiento del presidente encargado Juan Guaidó, y del cambio político definitivo en Venezuela. Esa es una de las labores que nosotros estaremos teniendo internamente y nos aseguraremos que más allá de la participación del senador Sanders en esta campaña, al igual que sus simpatizantes, de que es fundamental que esta postura se mantenga.

— ¿A partir de qué momento surge este apoyo a Joe Biden? Había otros candidatos, como por ejemplo Pete Buttigieg, que tenían unas posturas más firmes contra el régimen chavista

— Yo desde un principio simpatizaba tanto como con Buttigieg como con Biden. No participaba en ningún comando ni en ninguna de las dos campañas, pero desde un principio eran ellos dos los que me llamaban la atención. Sí había un grupo de venezolanos que apoyaban a Biden, pero no existía una estructura formal o un equipo como lo que existe ahora. El conformarse este equipo ahorita es porque la decisión que tomábamos los venezolanos más simpatizantes del Partido Demócrata es que íbamos a apoyar al candidato antes de que compitiera con el presidente Trump, mientras que mantenga una postura coherente y que nosotros nos sintiéramos cómodos con el tema Venezuela. Al ser Biden el candidato demócrata, decidimos formalmente formar este equipo de Venezolanos con Biden, que es coordinado por Leopoldo Martínez a nivel nacional en Estados Unidos, y que integra a varios venezolanos, algunos con larga data viviendo acá, y otros inmigrantes más recientes, como es mi caso.

Lepoldo Martínez y Diego Scharifker. Foto: Cortesía

— ¿Cuántas personas integran ahora mismo el equipo?

— En la coordinación somos alrededor de 20 personas, que es la estructura del comando, y tenemos equipos locales en cada uno de los estados y ciudades con cantidades que van variando. Obviamente en la Florida, donde hay una población muy grande de venezolanos, es mucho más grande el equipo de simpatizantes y de organizadores. Acá en Washington D.C, donde estoy yo, también el equipo es de tamaño importante; al igual que en Pensilvania y en Houston.  Y después hay grupos mucho más pequeños donde no hay tanta población venezolana. No te puedo dar un número de cuántos somos a nivel nacional, porque estamos todavía en la etapa de conformar los equipos locales. Lo que sí te puedo decir es que a raíz de todo este debate público que se dio por las redes sociales, me han contado muchísimos venezolanos que viven en Estados Unidos que simpatizan con los demócratas y con Biden, y que han querido formar parte del movimiento. Hasta personas que no conocíamos se han convertido en los líderes de nuestras agrupaciones en algunas ciudades donde no teníamos a nadie que apoyara la candidatura.

— ¿Cómo trabaja el movimiento? ¿Son independientes o han tenido un acercamiento con la campaña oficial de Biden?

— Somos parte formal del comando. Está el comando nacional, que es el DNC del Partido Demócrata, y dentro del comando de Biden está un equipo que se llama Latinos con Biden, y dentro de ese grupo está Colombianos con Biden, Cubanos con Biden, Nicaragüenses con Biden, etcétera, y ahora está Venezolanos con Biden. Tengo que admitir, y nos lo han reconocido algunos miembros del comando, somos de los más activos. Nos hemos conformado muy rápidamente y estamos dando resultados positivos, y esto es parte de estar, lamentablemente, inmiscuidos en pugnas políticas por nuestra libertad durante tanto tiempo.

Foto: Cortesía.

— Más allá del tema Venezuela, ¿cuál es tu opinión sobre Donald Trump?

— Si sacamos completamente lo de Venezuela, Trump me parece un reflejo más de la demagogia populista que le está haciendo mucho daño a las democracias del mundo. En estos momentos el mundo se debate entre la democracia y el autoritarismo. Lo vemos en Rusia, pero también lo vemos en Estados Unidos, donde hay un presidente que debilita las instituciones democráticas e intenta abusar del poder de las redes sociales para imponer una sola forma de pensar y una sola forma de ver las cosas. Obviamente, Estados Unidos es un país con unas instituciones democráticas muy fuertes, que hacen que sea mucho más difícil debilitarlas.

Realmente uno ve que muchas de las cosas que Trump dice no son muy distintas a las que decía Chávez en un principio. Claro, hay muchas diferencias. Donald Trump no tortura a personas, no hay presos políticos, no expropia, no cierra medios de comunicación. Obviamente a diferencias muy grandes. Pero al mismo tiempo vemos cómo Trump en las ruedas de prensa descalifica a los periodistas, todo aquel que reporte una noticia distinta a lo que él cree, los llama fake news (noticias falsas), los llama “periodistas con agendas ocultas”, que suena muy parecido a lo que vivíamos nosotros con Chávez y que ustedes los periodistas vivían antes de ser perseguidos como lo son ahora por la dictadura.

Vemos también cómo Trump amenaza a los jueces por las redes sociales cuando dictan sentencias en contra de cosas que él decide, como fue cuando él impuso la medida anti inmigratoria, que intimidó a esa juez por las redes sociales. Como hacía Chávez, Trump crea descalificativos, sobrenombres e insulta a sus oponentes políticos. Llama a Biden Sleepy Joe, llama a Sanders Crazy Bernie, también le tenía un sobrenombre a Hillary Clinton.

Al final, eso es una tendencia. Vemos cómo Bolsonaro en Brasil, a pesar del apoyo a la oposición venezolana y al presidente encargado, es homofóbico, es racista, celebra la dictadura brasileña, considera que la tortura es necesaria a aquellos que atenten contra el Estado. El caso de Bukele en El Salvador. También está Erdogan en Turquía, Putin en Rusia, China, Irán. Son todos estos presidentes, dirigentes, demagogos, populistas, que utilizan las redes sociales y las instituciones democráticas para debilitarlas, para crear una organización que los empodere y eso es Donald Trump. Por eso creo que Estados Unidos necesita de nuevo un presidente que crea en la democracia, que promueva la democracia, y que respete la democracia.

Realmente uno ve que muchas de las cosas que Trump dice no son muy distintas a las que decía Chávez en un principio».

— Pero pareciera, Diego, que en Venezuela ahora cualquiera que crea esto de Donald Trump, de Bolsonaro y de esos políticos que mencionabas, necesariamente es chavista o apoya a Maduro. Tú eres testigo de ello.

— Eso es sumamente grave, y lo es justamente por esta discusión de la democracia en el mundo y sobre todo en Venezuela. Si nosotros vemos al mundo desde una óptica solamente venezolana y no entendemos las consecuencias que puede haber a mediano y a largo plazo por este tipo de personas, para nosotros como planeta cada vez nos estaremos alejando más de la democracia y volveremos a gobiernos totalitarios, de líderes únicos que deciden y comandan. Pareciera que hay muchos venezolanos que quisieran que en Estados Unidos existiera un solo partido político y que haya una sola tendencia política. Eso no es democracia, eso no es lo que hemos luchado nosotros durante 20 años en Venezuela.

Estas descalificaciones por las redes sociales, que tengo que admitir que golpean, pero no hieren, es parte de la lucha que hemos tenido que afrontar estos 20 años. Durante todo este tiempo hemos luchado como jóvenes por un país plural, donde se respeten las opiniones, por un país donde se respete a todo el mundo, y podamos convivir todos. En este caso, mi lucha por la democracia de Venezuela sigue en pie. Hoy más que nunca soy opositor a la dictadura de Nicolás Maduro. Entonces lo que se ha visto por las redes sociales es inaceptable. Es lamentable y creo que demuestra lo mucho que se va a tener que trabajar para recuperar nuestro país, no solamente para salir de Maduro, sino también para la civilidad y la vida democrática en Venezuela.

— ¿Ideológicamente dónde te ubicas?

— Te voy a admitir que cuando era más joven me inclinaba más hacia la centro-izquierda, me calificaba como socialdemócrata. Entendí lo importante que es el mercado, pero con la necesidad de que el Estado tenga un enfoque hacia lo social y hacia las personas. Cada vez me he vuelto más del centro. Soy una persona de centro, moderada, que entiende la importancia del mercado, de los factores económicos para seguir creciendo, pero que al mismo tiempo entiende lo fundamental que es que las personas más débiles deben ser defendidas por el Estado y que deben ser protegidas. Eso es en lo que cree el Partido Demócrata y eso es lo que representa Joe Biden. 

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