- La Sala Constitucional designó una mesa directiva ad-hoc de la tolda blanca encabezada por José Bernabé Gutiérrez y detalló que las nuevas autoridades pueden emplear el logo del partido en procesos electorales. La Asamblea Nacional y el G4 rechazaron la medida y coincidieron en que Nicolás Maduro busca constituir su propia oposición
Este 15 de junio la Sala Constitucional del TSJ –afín al régimen de Nicolás Maduro– suspendió a la actual dirección nacional de Acción Democrática (AD), presidida por Henry Ramos Allup, y designó una mesa directiva ad-hoc encabezada por José Bernabé Gutiérrez.
A través de la sentencia 0071-2020, el supremo oficialista aseguró que la medida es “para llevar adelante el proceso de reestructuración necesario” de la tolda blanca con un nuevo presidente, un secretario general nacional y un secretario nacional de la organización “que cunplan las funciones directivas y de la organización política”.
Con esto, la Sala Constitucional del TSJ autoriza a la mesa directiva ad-hoc encabezada por Gutiérrez a que designe nuevas autoridades regionales, municipales y locales de AD, así como también para que utilice la tarjeta electoral, el logo, símbolos, emblemas, colores y cualquier otro concepto del partido con fines políticos.
“…se suspenden de manera provisional los actos de expulsión o exclusión partidista, suspensión, entre otros, efectuados por los directivos de la dirección nacional política de Acción Democrática contra sus militantes y, específicamente, las que recaen sobre los ciudadanos accionantes”, añade la sentencia, publicada como nota de prensa en la cuenta en Facebook del organismo judicial.
La decisión se dio luego de que los ciudadanos identificados como Otto Marlon Medina Duarte y Jesús María Mora Muñoz inrterpusieran una acción de amparo constitucional, que fue declarada competente y admitida por la Sala Constitucional.
El 14 de junio el secretario del partido, Bernabé Gutiérrez, propuso a través de su cuenta de Twitter un referéndum a lo interno de AD para que, según dijo, los militantes de la tolda blanca decidieran si querían participar o no en un venidero proceso electoral.
Sin embargo, el secretario general de la tolda blanca, Henry Ramos Allup, aclaró que “AD no concurrirá procesos electorales ilegítimos convocados por el CNE írrito que nadie reconocerá nacional ni internacionalmente”.
Rechazo de Asamblea Nacional y el G4
Poco después de conocerse la sentencia 0071-2020 del TSJ oficialista, el Centro de Comunicación Nacional condenó la medida. “Queda develado el plan del régimen de apropiarse de la tarjeta, símbolos y logos de las fuerzas democráticas para ‘convalidar’ su show electoral”, acotó a través de su cuenta en Twitter.
De igual forma, Acción Democrática escribió que “ante sentencias ilegales de un TSJ que no es reconocido por nadie, respondemos con más unidad y más fortaleza que nunca (…). AD es su gente y su gente no se rinde”, detalló.
El diputado Freddy Guevara, de Voluntad Popular (VP) expresó mediante su cuenta de Twitter que Nicolás Maduro “secuestra” a la tarjeta electoral de AD luego de que Henry Ramos Allup se mantuviera “firme a los principios democráticos, a la Constitución, a su historia y a Venezuela, y no convalidar un fraude”.
Primero Justicia (PJ) detalló que con la sentencia del TSJ, “Maduro a la fuerza pretende arrebatar las tarjetas de los partidos democráticos para construirse su propia oposición”.
El partido político Un Nuevo Tiempo (UNT) también rechazó la medida de la Sala Constitucional, a la que calificó de arbitraria, y manifestó su respaldo a los militantes de Acción Democrática.
Un antecedente
El 27 de agosto de 2019 la Sala Constitucional del TSJ de Maduro emitió un fallo en el que designó una mesa directiva ad-hoc del partido político Copei y dejó sin efecto sentencias anteriores que legitimaban a las distintas directivas de la tolda verde.
Los argumentos del ente judicial eran que había una “serie de contradicciones” en la estructura del partido que generaban “incertidumbre e inseguridad jurídica” sobre sus autoridades.
Por lo tanto, la Sala Constitucional designó como presidente de Copei a Miguel Salazar, en sustitución de Mercedes Malavé; a Alexander Cordero como vicepresidente, en reemplazo de Antonio Calviño; y a Jesús Jiménez Vilchez en la segunda vicepresidencia, en sustitución de Rafael Hernández.
Juan Carlos Alvarado mantuvo su cargo como secretario general, y José Jonathan Patty quedó designado como secretario adjunto en reemplazo de Iber Ascensión.
Antonio Sotillo Luna, Carlos Melo, Alexander Paredes, Rafael Blanco, Pedro Pablo Fernández y Héctor Solano fueron designados como vocales principales del partido y Juan Fersaca, Miguel Parra, Rafael Hernández, Silvia Melina Vásquez, Orlando Medina e Iber Asención como vocales suplentes quedaron.
Este artículo de El Diario fue editado por: Yazmely Labrador |Irelis Durand