• Desde Maracaibo, estado Zulia, la producción de ladrillos con residuos de plástico triturados forma parte de una iniciativa venezolana para crear conciencia ambiental y reducir la cantidad de desechos en el país

En Venezuela se producen casi 25.000 toneladas de desechos y se reutiliza menos de 5%. Hay potencial para el reciclaje, pues 52% de los desperdicios son inorgánicos, de acuerdo con datos de la organización Ecoeficiencia. Aunque faltan políticas, existen iniciativas que revelan interés por reusar los materiales y cuidar el planeta.

Este fue el caso de Francisco Moreno, oriundo de Maracaibo, estado Zulia, quien recibió una llamada de su tía Carmen, desde Mérida, para hablar sobre su labor por el medio ambiente. Lo hacía para dar un primer paso hacia la cultura del reciclaje. Conversaron que ella había pedido a sus vecinos, a través de WhatsApp, que le hicieran llegar todas las botellas plásticas vacías que tuvieran y que no las desecharan a la basura.

Su tía Carmen las recolectaba. Cada día le avisaban que habían dejado las botellas frente a su apartamento. Ella las usaba para fabricar ecobloques, ladrillos hechos de plástico con residuos reciclables para entregarlos a la Facultad de Ciencias de la Universidad de Los Andes (ULA), en Mérida.

Con este proyecto que inició hace un año también logró organizar a sus vecinos para clasificar la basura de su edificio. Esto con la intención de que el plástico recolectado pueda venderse a empresas recicladoras y obtener un fondo para los gastos respectivos que conlleva el mantenimiento de la edificación.

Desde hace un mes Francisco decidió replicar la iniciativa de su tía. Contó en exclusiva para El Diario que en cuarentena, encerrado en casa, empezó a solicitar envases de plástico y a recolectar papeles y recortes que tenía guardados en cajas dentro de su hogar.

Foto: Francisco Moreno

Logró realizar más de 20 ecobloques. Los destinaría para la fabricación de una cerca en un refugio de animales abandonados en Maracaibo, liderado por la Asociación para la Defensa y Protección de los Animales (Asodepa). Decidió compartir la noticia en Twitter y se hizo viral.

¿Cómo se realizan los ecobloques?

Estos bloques ecológicos (también conocidos como ecobotellas o ecoladrillos) se pueden hacer combinando dos tipos de desechos: empaques o envoltorios plásticos y botellas plásticas. Las mismas que normalmente se adquieren con la compra de alguna bebida.

Este método consiste en rellenar una botella de plástico vacía con desechos que no se pueden reciclar de otra manera. Como las bolsas de nylon, celofanes o empaques plásticos metalizados, como los usados para envolver galletas.

Los ecobloques tienen varias ventajas. Son económicos, permiten reutilizar material que de otro modo resulta contaminante y funcionan como un aislante térmico dentro de las estructuras de madera.

Foto: Francisco Moreno
Si desechamos las botellas de plástico, tardan 5.000 años en descomponerse y si las quemamos, el humo daña los pulmones”, explicó Moreno.

Construir un ecobloque es fácil y rápido:

  • Conseguir una botella de plástico vacía de 1 litro o más.
  • Lavar y secar cuidadosamente el envase antes de comenzar a rellenarlo.
  • Limpiar y, si es necesario, secar los empaques que se depositarán dentro de la botella.
  • Introducirlos en el envase.
  • Comprimirlos fuertemente, hasta que esté pesada la botella y se compacten bien.
  • Asegurarse de que no quepa ni un envoltorio más, tapar la botella y listo. 

Campos indicó que es muy importante que los plásticos y el recipiente estén limpios y secos para que no queden bacterias en el interior. Esto debido a que la descomposición del plástico produce gases.

Dichos gases empiezan a inflar la botella y puede producir que la misma se rompa, explote o que genere fisuras. Si esto ocurre, el ecobloque no se puede s como material de construcción. “El plástico debe comprimirse como si fuese una prensa. Cuanto más apretado esté el plástico, menos aire y mayor resistencia tendrá el ecobloque”, agregó el joven de 26 años de edad.

Reciclaje en Venezuela

El ingeniero Vladimir Varela, profesor en las universidades Simón Bolívar y Metropolitana y exdirector de las organizaciones Ecoeficiencia y Producción Limpia Vitalis, indicó en un artículo del instituto IESA publicado en el año 2015 que, en Venezuela, se producen 24.894 toneladas de residuos al día. 

Las fuentes oficiales —como el Instituto Nacional de Estadística, el Ministerio de Ambiente y las alcaldías— no difunden datos al respecto desde hace cinco años.

En comparación con Latinoamérica, diariamente se producen 471.276 toneladas al día, según el estudio “Presente y futuro del reciclaje en Venezuela”. 

El país es el quinto generador de toneladas de residuos por día (471.276). Lo superan Brasil (151.700 toneladas por día), México (103.643), Argentina (40.571) y Colombia (29.597).

Foto: Francisco Moreno

Valera insistió en que el gobierno debe fomentar la cultura de reutilización de los materiales. Además de crear un plan nacional de reciclaje de residuos. Además, debe formular políticas y leyes, y crear incentivos económicos y fiscales que promuevan y protejan el reaprovechamiento de los materiales.

En el mismo artículo indicó que en el caso de los países europeos, las tarifas de los servicios de aseo urbano incluyen un pago por el tratamiento de residuos.

Los recursos obtenidos por esta vía se convierten en subsidios para las empresas que se dedican a la recuperación y la reutilización de los desechos sólidos. En Venezuela no existe este tipo de medidas, lo que resta motivación para que se creen empresas dedicadas a la recuperación de desechos. 

Una iniciativa replicable

Francisco Moreno explicó que compartió la información de los ecobloques en sus redes sociales esperando que algunas personas se sumaran a esta iniciativa. Más de cinco ya se han comunicado con él. Quieren conocer más detalles y quizás crear una red que contribuya a realizar proyectos en los que los ecobloques tengan un papel fundamental. Este podría ser el caso de la fabricación de cercas o un fondo que genere ingresos dentro de una comunidad. 

Foto: Franciso Moreno

Para fabricar una cerca de un metro de largo se necesitan aproximadamente 150 ecobloques. Moreno sostuvo que utilizar este material en sustitución de un bloque de ladrillo genera un ahorro muy significativo en las comunidades.

Un bloque de ladrillo en Venezuela actualmente tiene un precio de 0.28 centavos de dólar cada unidad (68.000 bolívares). Un venezolano que reciba un salario mínimo (4.5 dólares), debe cancelar la suma de 36 dólares para construir una cerca de un metro de longitud.

“Los ecobloques son una oportunidad para no enviar residuos que actualmente no son valorizables a los rellenos sanitarios y darles un uso alternativo”, afirmó Moreno. 

Asimismo, existen pequeñas iniciativas para recolectar ecobloques. Una de ellas es Zulia Recicla, una organización orientada al reciclaje de residuos sólidos urbanos y a la promoción de los derechos ambientales. 

De acuerdo con la organización, la generación de desechos en la ciudad de Maracaibo es de 1,90 kilogramos por habitante cada día. Considerando que la población asciende a más de 1.600.000 personas, se estima que la generación de desechos es de 3.000 toneladas diarias.

Además, realizan programas de recolección de residuos -actualmente convertidos en el proyecto bandera de la organización-. También llevan a cabo jornadas mensuales de recolección y se encargan de la gestión de los centros de acopio temporales. En estos sitios las personas dejan los materiales que serán reutilizados para otros fines.

Para la ONG, en el proceso de separación de residuos es importante considerar que el problema surge cuando los materiales orgánicos (conchas de frutas, carnes y alimentos en general) se mezclan con el material inorgánico. En estos casos se descomponen y generan un líquido que se denomina lixiviado. 

Foto cortesía

La idea de los ecobloques ha sido efectiva para la construcción de bancas en la Vereda del Lago y del mural de 300 metros lineales en la sede de la Asociación de Defensa y Protección Animal (Asodepa). Allí todavía recolectan ecobloques para su financiamiento, así como lo ha hecho Francisco.

En América Latina, alrededor de 4.000.000 de personas viven del reciclaje, recolectando y procesando principalmente residuos de papel, cartón, plástico, vidrio y metal. Sin embargo, frente a los volúmenes de producción, los especialistas indican que esta cifra sigue siendo muy baja. Hay que fortalecer esta práctica, impulsando una industria del reciclaje más fuerte y que pueda ser aplicada en Venezuela. 

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