• Los adultos mayores cobraban en diciembre de 2011 el equivalente a 163,69 dólares, de acuerdo con la cotización no oficial
  • El monto actual alcanza para pagar 13 pasajes en transporte público
  • Según el Cenda, se requieren 180 salarios mínimos para adquirir la canasta alimentaria. En 2011 se requerían 1,12 salarios mínimos. Foto: EFE

Un texto de César Heredia

Pobreza extrema por ingreso. Así se puede calificar la situación de quienes reciben pensión en Venezuela. 

La cifra de 400.000 bolívares -equivalente al salario mínimo oficial- que reciben los pensionados desde mayo causó impacto en la opinión pública durante las fechas de cobro, porque en medio de la dolarización de facto que se vive en el país surgieron inevitablemente las comparaciones con su equivalente en divisas.  

El monto que percibe este sector, calculado en dólares, se redujo en 99,5% en nueve años según cotización no oficial o paralela, que es el que la mayoría de venezolanos toma como referencia en la actualidad.

Si se realiza el mismo cálculo con la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV) del martes 20 de octubre, el monto de la pensión de los venezolanos sería de 0,88 dólares. Una semana después, el martes 27 de octubre, la cifra se redujo a 0,85 dólares y al 30 de octubre se ubicó en 0,77 dólares, al hacer la conversión con los montos publicados en la base de datos que lleva el BCV y que cualquiera puede descargar.

Otras monedas – Cotejo by El Diario

Con 400.000 bolívares los pensionados pagan un kilo de harina de maíz o alrededor de 13 pasajes del transporte público. No podrían costear ambas cosas. Estos ejemplos dan cuenta de la magnitud de la crisis que atraviesan los adultos mayores dentro del territorio venezolano.

La más reciente medición del Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (Cenda) estima que se necesitan 180 salarios mínimos -en este caso, pensiones- para cubrir la cesta básica alimentaria.

No siempre fue así. Hace 10 años y 10 meses  -en diciembre de 2009- los adultos mayores cobraban el equivalente a 450 dólares, si se toma en cuenta la tasa oficial del Banco Central de Venezuela establecida en esa época (2,15 bolívares “fuertes” por dólar) y el salario mínimo vigente para el momento que era de 967, 50 bolívares fuertes (BsF.). No obstante, ese año el ingreso establecido tampoco cubría la canasta alimentaria normativa del Instituto Nacional de Estadística (INE), que era de 1070,89 BsF.

En 2009 los pensionados recibían $153,57

Con un dólar paralelo a 6,30 bolívares fuertes, en diciembre de 2009 el monto de la pensión era de 153,57 dólares durante el mandato de Hugo Chávez, cuando el precio del petróleo superaba con frecuencia los 100 dólares por barril y quienes contaban con tarjeta de crédito disponían de 5.000 dólares a tasa preferencial (BsF. por dólar 2,15 ) para viajar al exterior, además de 3.000 dólares preferenciales para compras por Internet. 

Tales condiciones generaron el fenómeno de los “raspacupos”, personas que salían de Venezuela, cambiaban bolívares por dólares y se beneficiaban del diferencial cambiario. En aquel entonces la inflación no era un problema de gravedad y los bancos apenas comenzaban a ofertar el servicio de transferencias como un método más seguro y rápido de efectuar transacciones bancarias.

Inicia el declive de la pensión

En diciembre de 2010 el dólar oficial se cotizaba en BsF. 4,30 y el “paralelo” en BsF. 9,35, mientras que el salario mínimo se ubicaba en BsF. 1.223,89. Por lo tanto, el monto de la pensión por vejez cerró en 284,63 dólares si se tomaba como referencia la cotización del BCV y en 130,9 dólares según el marcador no oficial. En ambas conversiones hubo una disminución de 36,75% y 14,76%, respectivamente.

En 2011 hubo un repunte. Se mantenía la burbuja del crudo en más de 100 dólares al tiempo que se sentían los primeros atisbos de escasez en rubros puntuales. Esto trajo como consecuencia que aquello que no se producía en el país se importaba, en detrimento del aparato productivo nacional. La gestión de Chávez no podía contener la inflación, un mal que arrastraba Venezuela desde el famoso “viernes negro”, en febrero de 1983.

Al 31 de diciembre de ese año, con un dólar oficial aún en BsF. 4,30, el paralelo en BsF. 9,46 y el sueldo mínimo en BsF. 1.548,51 (26,5% más que el cierre de 2010), los pensionados devengaban mes a mes el equivalente a 360,12 dólares (BCV) o 163.69 dólares (tasa no oficial). Esta última cifra, si se toma en cuenta exclusivamente el marcador no oficial, fue la más alta de los últimos 11 años.

Se requería de 1,12 salarios mínimos para cubrir la canasta alimentaria normativa del INE en los años 2010 y 2011. Dicho de otra manera, aún en un aparente periodo de bonanza, el ingreso de los pensionados apenas alcanzaba para subsistir, según los mismos indicadores oficiales.

2012, último año con pensión por encima de 100 dólares

2012 fue un año electoral. El gobierno de Chávez incrementó el gasto público de cara a las elecciones presidenciales que se realizaron el 7 de octubre. El petróleo seguía por encima de 100 dólares, pero los economistas y expertos en finanzas alertaban sobre la necesidad de tomar medidas para frenar el gasto público y estimular la recuperación de la producción nacional.

Ese año fue la última vez que la pensión se ubicó en más de 100 dólares según tasa no oficial. El dólar oficial se cotizaba aún en BsF. 4,30, pero el “paralelo” ya estaba en BsF. 17,43, lo que originó que las distorsiones económicas aumentaran. 

Al cierre de 2012, los pensionados cobraron el equivalente a 117,47 dólares de acuerdo con la tasa no oficial, que era cuatro veces superior al marcador oficial de 4,30 bolívares por dólar.

2013, decremento de 60,52%

Es a partir de 2013 que la economía venezolana comienza a mostrar signos importantes de deterioro. Con una inflación de 56,2% reconocida por el BCV -la más alta desde aquel 103% de 1996 bajo la administración de Rafael Caldera-, aunada a la muerte de Chávez por enfermedad y -de nuevo- un proceso de elecciones presidenciales donde saldría victorioso Nicolás Maduro.

El salario mínimo era de BsF. 2.973 al mes de diciembre, la tasa del BCV se ubicaba en BsF. 6,30 por dólar, pero el monto paralelo estaba en BsF. 64,1. El gobierno central había disminuido el cupo de compras por Internet y los dólares viajeros. De esta forma, el monto de la pensión pasó a equivaler 46,38 dólares (tasa paralela). Un decremento de 60,52%.

De acuerdo con el Cenda, la canasta alimentaria ese mes fue de 6.416,1 BsF. Por lo tanto, los adultos mayores necesitaban 2,15 pensiones para cubrir los rubros básicos.

2014 y 2015 fueron años de escasez generalizada, de colas por doquier por comida y artículos de aseo personal. El dólar oficial se mantuvo en BsF. 6,30 y el paralelo cerró en BsF. 173,24 y BsF. 833,33, respectivamente. El ingreso mínimo se ubicó en 4.889,11 y 9.648,18. La inflación cerró en 2015 con 180,9% según el BCV.

El monto para los pensionados convertido a dólares al final de esos años fue de 28,22 y 11,58 dólares, respectivamente. Pero si se tomaba como referencia el dólar BCV fijado al 31 de diciembre de los años 2014 y 2015, la pensión por vejez alcanzaba la cifra de 776,05 y 1.531,46 dólares. Dichos montos no coincidían con la realidad de la población pensionada.

Pensionados en Venezuela by El Diario

Pensión por debajo de los 10 dólares mensuales

El dólar oficial pasó de BsF. 6,30 a BsF. 10, un monto ficticio por cuanto era exclusivo para alimentos, medicinas y otros “sectores priorizados”. En consecuencia, los pensionados cobraban mes a mes:

En 2016: BsF. 27.500, equivalentes a 8,69 dólares.

En 2017: BsF. 230.759,60, equivalentes a 2,07 dólares.

2018 llegó acompañado de una política de “liberación” del dólar oficial, una reconversión monetaria que le quitó cinco ceros al bolívar y que lo rebautizó como soberano. Todo ello derivó en la inflación más alta de la historia republicana del país (130.060,2% de acuerdo con el BCV, 1.698.488% según la Asamblea Nacional). Fue la continuación del proceso de hiperinflación que empezó en octubre de 2017, de acuerdo con especialistas en materia económica.

En consecuencia se sinceró la cotización del dólar BCV, aunque seguía por debajo del no oficial. El ingreso mínimo base en el mes de diciembre era de 4.500 bolívares soberanos (BsS.), que según cotización oficial se convertían en 7,98 dólares y si la referencia era el paralelo, la diferencia no era mucha: 6,16 dólares.

Se requerían de 23,3 pensiones para adquirir la canasta alimentaria establecida por el Cenda en sus estudios mensuales.

Podría decirse que fue en 2018, con la reconversión y el regreso a la fluctuación de la cotización del dólar, que el gobierno de Nicolás Maduro reconoció el valor real de la moneda local venezolana.

Aunque con una inflación oficial menor que el año anterior (9.585,5%), Venezuela se mantuvo en hiperinflación en 2019. Para diciembre, los pensionados cobraban BsS. 150.000, que equivalían a 3,27 dólares (tasa oficial) o 2,74 dólares (tasa paralela). Se necesitaban 55 salarios base o pensiones para cubrir ese monto, según datos del Cenda.

De vuelta al Bs. El 14 de febrero de 2019 el BCV decidió eliminar la expresión “soberano” del bolívar así como la nomenclatura BsS., por lo que los precios de bienes y servicios hasta la fecha están fijados en “bolívares” o Bs.

Así llegamos a la actualidad. La última cotización conocida del dólar BCV fechada en su página web oficial para el lunes 2 de noviembre de 2020, se ubicó en BsS. 519.082,41. Si se dividen los BsS. 400.000 de pensión entre la más reciente tasa del Banco Central, la pensión se traduce en 0,77 dólares mensuales que podrían cubrir un café con leche en un establecimiento comercial. Este monto se encuentra muy por debajo de la línea de pobreza establecida por el Banco Mundial, que habla de un ingreso diario menor o igual a 1,9 dólares.

Noticias relacionadas