Es falso. Este viernes, 6 de noviembre de 2020, se registró en las redes sociales una felicitación campante ante el supuesto natalicio del violinista, compositor y director de orquesta venezolano, Pedro Antonio Ríos Reyna, pero, según el registro histórico de la Fundación Polar, la fecha de su nacimiento fue el 16 de noviembre de 1905, en la población de San Juan de Colón, estado Táchira. 

Varias cuentas de Twitter relacionadas con el régimen de Nicolás Maduro o de instituciones públicas, como el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería / Saime) y la Cancillería de Venezuela, publicaron hoy un mensaje conmemorativo a Ríos Reyna. A la par, cientos de usuarios, la mayoría con simbología oficialista en sus cuentas, replicaron la noticia a través de las redes sociales y el mensaje erróneo se transformó en una vorágine de repetición.

En los últimos diversos portales de Internet han alimentado la confusión en la fecha de nacimiento del violinista tachirense, pero en la biografía realizada por Rhazes Hernández López en 1971, año de la muerte de Reyna, se aclara que el nacimiento del mismo ocurrió el 16 de noviembre de 1905. 

El portal de la Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares (Cavim) publicó una nota este viernes cuyo título dice 06 de noviembre, 1905 natalicio de Pedro Antonio Ríos Reyna, sin embargo, en el cuerpo del artículo detalla que el músico nació el 16 de noviembre.

El portal Wikipedia presenta una confusión en sus artículos de inglés y español. En el primero aparece, como debe ser, la fecha correcta, pero en el segundo se establece que el natalicio de Ríos Reyna fue el 6 de noviembre, lo que sería una de las razones para el inicio de la duda entre los usuarios de las distintas redes sociales. 

Sobre el maestro Ríos Reyna

Pedro Antonio Ríos Reyna comenzó sus estudios musicales desde muy joven, al mudarse a Caracas. En 1913, bajo la instrucción del maestro José Lorenzo Llamozas, inició su educación con el violín. Luego, continuó en la Escuela Superior de Música donde vio los cursos de armonía y composición con Vicente Emilio Sojo y de historia de la música con Juan Bautista Plaza. 

En 1917 muere su padre y su hermano. Este hecho lo obligó a dejar atrás una beca en el Conservatorio de Bruselas, Bélgica, ya que el clamor familiar lo necesitaba. Empezó a trabajar como violinista en los teatros Princesa, Capitol y Ayacucho. Además, estuvo durante 14 años, entre 1920 y 1934, como profesor de violín en la Escuela Superior de Música. 

Es uno de los miembros fundadores de la Orquesta Sinfónica de Venezuela en 1930. Fue violín concertino de la misma hasta 1963 cuando, después de un accidente, su dedo meñique quedó imposibilitado y no pudo seguir tocando el instrumento de manera profesional. Además, fue presidente de la OSV en los periodos de 1950-1959 y 1967-1971. Su labor cultural es uno de los factores más recordados en la memoria inmaterial de los venezolanos. 

En la década de los cincuenta fue miembro fundador de la institución José Ángel Lamas y, además, participó como director de orquesta en el 1er Festival de Música Latinoamericana que se celebró en el anfiteatro José Ángel Lamas, conocido como la Concha Acústica de Bello Monte. En las faldas de la colina, como si de un teatro griego se tratase, se yergue la estructura. 

En este momento, después de tantos años, la estructura orquestal y la música clásica son referentes de varias generaciones en el país. Todo comenzó con el sueño de Pedro Antonio Ríos Reyna y Antonio Abreu. En 1970 ambos fundan, con el apoyo gubernamental de la época, la Orquesta Experimental de la Sinfónica de Venezuela que sería el bastión para la creación del Sistema que hoy gana aplausos y vitoreos en el mundo. 

En 1970 logró, a través de la presidencia de Rafael Caldera, la confirmación de un terreno para el edificio de la Orquesta Sinfónica de Venezuela. Luego, en un viaje fortuito a la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, muere en un accidente de tránsito el 13 de febrero de 1971. Había viajado para concertar algunos trámites para la Orquesta y el destino, tan fútil, lo tomó desprevenido.

En la construcción del Teatro Teresa Carreño se pensó que la sala principal del recinto llevará el nombre de Pedro Antonio Ríos Reyna. Este homenaje quedó para la posteridad y el nombre del violinista venezolano, tan importante en el ámbito cultural del siglo XX, quedó remachado en la memoria social del país.