• Habitantes de la principal ciudad del estado Bolívar viven de cerca las consecuencias de la falla del suministro de gasolina, lo que ha generado protestas y el incremento de la compra y venta del combustible en el mercado negro. Foto: referencial

Isaac Guevara tiene 58 años de edad y debe levantarse a las 3:00 am cuando necesita llenar el tanque de su vehículo en una estación de servicio premium ubicada en Paseo Caroní de Puerto Ordaz, estado Bolívar.

Es el único integrante de su familia que puede quedarse por horas esperando en fila, pese a su edad y la constante migraña; pues sus dos hijas son dueñas de una dulcería y deben atenderla durante todo el día para costear los gastos de la casa. 

Antes de salir, Isaac se equipa como si fuese a un viaje. En el carro lleva comida, agua, medicamentos, todo lo necesario incluso para pernoctar. Llega a la bomba en la madrugada, pero le toca el número 200. 

A pesar de eso, dura todo el día en la cola y así espera hasta la mañana siguiente. Sabe el porqué de la demora, pero se niega a aceptarlo. 

Cómo es estar sin gasolina en Puerto Ordaz
Foto referencial

“Esos malnacidos”, expresa con indignación luego de ver que, de la nada, se formó una fila alterna que avanzaba con rapidez. Luego observa que los militares dejan pasar a quienes están de ese lado. 

Entre el dolor de espalda, el calor que hace y el miedo a ser víctima de un robo durante la madrugada, Isaac no puede ocultar su frustración.

El hombre pasa otros tres días en la fila, intercambia de lugar con sus dos hijas y su esposa solo cuando necesita ir al baño o a dormir un rato en su casa para reponer energías y luego volver a su lugar en la cola. 

Cuando finalmente puede surtir, solo le permiten llenar el tanque con 30 litros. El costo por litro es de 0.5 dólares. Ese vehículo sirve como medio de transporte para el negocio de sus hijas, pero la gasolina le dura menos de una semana y debe repetir el tortuoso proceso.

Anuncios y solo eso

El pasado 5 de octubre de 2020, el presidente de Pdvsa, Tareck El Aissami, aseguró que se  reactivarían 1.568 estaciones de servicio en todo el país y anunció el inicio de un plan para surtir gasolina subsidiada por el terminal del número de placa.

Desde ese momento, y con intervalos de protestas por ausencia del combustible, los habitantes de Puerto Ordaz, y de Ciudad Guayana, han sido testigos de que se incumplen las medidas anunciadas por los voceros del régimen. 

Los guayaneses han denunciado constantemente, a través de las redes sociales, el despacho irregular de la gasolina, ya que las estaciones de servicio no abren en las horas y fechas estipuladas en los comunicados oficiales por parte de la Zona Operativa de Defensa Integral (ZODI) del estado Bolívar. 

En números

Ciudad Guayana cuenta actualmente con 11 estaciones de servicio con pago en dólares habilitadas para la población. El límite de llenado va desde 20 a 30 litros. 

Asimismo, cuenta con seis subsidiadas: Castillito, Core 8, Caura y Orinokia y las otras dos solo surten para los sectores priorizados con salvoconducto: la E/S Mobil I (La Piña) y Unare.  

Incumplimiento de las normativas establecidas 

Un trabajador de una tienda ubicada dentro de la bomba de gasolina en el Paseo Caroní II, en Puerto Ordaz, quien prefirió no identificarse, relató para El Diario que durante las semanas de flexibilización, los vehículos se forman en cola desde las 3:00 am hasta el día siguiente, pero que hay usuarios que incluso pasan más de un día esperando.

Todo esto ocurre aunque se establezcan los puestos por número de placa. Sí funciona por el número de placa, pero al final depende de si llegaste primero o no, además de que algunos militares pasan primero a los suyos, así que todo depende de cuánto tiempo resista uno en la cola hasta que llegue tu turno”, detalló el trabajador.

Fabiola Rivero, habitante de Ciudad Guayana, contó que el tiempo más largo que estuvo en una cola para surtir fue durante ocho días desde la mañana hasta la noche. La gasolina del carro que comparte con su esposo dura una semana y solo usan el vehículo para trasladarse a sus trabajos. Actualmente llevan cuatro semanas sin combustible y por ahora se movilizan hacia sus destinos en transporte público o a pie.

Rivero detalló que la distribución de gasolina por número de placa se mantiene “hasta cierto punto, porque siempre están los amigos de los guardias, amigos de los bomberos que surten combustible sin que corresponda el día con su número de placa y sin hacer cola”. 

Cómo es estar sin gasolina en Puerto Ordaz
Colas por gasolina en Venezuela. Foto referencial

La situación ha llevado a las personas a resguardar lo poco que tienen en el tanque durante el mayor tiempo posible, incluso si eso significa dejar el vehículo estacionado por meses y solamente utilizarlo cuando sea estrictamente necesario. 

Una joven de 23 años de edad, quien prefirió mantenerse en anonimato, expresó que la última vez que realizó una cola fue entre mayo y junio. Dijo que desde entonces solo ha comprado gasolina con los revendedores. 

Detalló que trabaja y estudia desde su hogar, por lo que deja el auto en casa la mayor parte del tiempo y así el combustible le dura de dos a tres meses. 

Vivo sola y mi única familia aquí son mis abuelos. No les puedo pedir que me acompañen a hacer las colas porque ya están mayores para eso y no tengo a nadie más cercano a mí que tenga carro que surta el mismo día que yo, pero las veces que se me ha acabado he durado de dos a tres semanas sin gasolina”, refiere.

La alternativa de comprar gasolina fuera de las estaciones de servicio

La falta de combustible se incrementa cada día más en Puerto Ordaz, situación que trae como consecuencia la reventa de gasolina en el mercado negro, la cual tiene un valor de hasta  cuatro dólares el litro. 

Marialejandra Cárdenas, estudiante de Educación, expuso que utiliza el carro solo en situaciones de emergencia para que la gasolina le dure más tiempo, pero cuando se le agota recibe unos 10 litros de sus tíos, los cuales compran el combustible fuera de las bombas. 

“No me gusta, las personas que venden viven en la cola de la gasolina y tienen sus propias mafias, no les dan oportunidad a los civiles de poder conseguir su propia gasolina. La reventa es excesiva en precio y siempre mezclan la gasolina con alguna otra cosa como agua, que termina dañando los carros” añadió. 

Rivero en algunos momentos ha tenido que optar por comprar combustible en el mercado negro por necesidad o en situaciones de urgencia que se le pueda presentar.

En Ciudad Guayana, así como en el resto del país, las largas colas en las estaciones de servicio se han convertido en parte de la cotidianidad de los ciudadanos que residen en el que fuese un país petrolero. Muchos esperan con suerte poder surtir de gasolina el mismo día que llegan; otros se resignan a pasar más de un día en cola. 

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