• El equipo de El Diario conversó con el director de la Escuela de Reciclaje para conocer más detalles sobre un proyecto que surgió con el objetivo de orientar y educar a comunidades, instituciones y empresas desde una formación básica hasta avanzada sobre el reciclaje

La Escuela de Reciclaje es un proyecto de la empresa privada Andes Plast Recicla, ubicada en el sector Las Lomas San Cristóbal (Táchira). Busca crear un concepto global del reciclaje a través de herramientas como la creatividad, innovación y tecnología. En el primer mes de funcionamiento contaba con ocho personas en el área de producción, actualmente laboran más de 42, divididas en dos turnos.

En mayo del año 2019 iniciaron los trabajos de adecuación de la Escuela. No fue sino hasta febrero de 2020 cuando se ocuparon las instalaciones y se acondicionó el espacio. Desde entonces han trabajado paulatinamente en cada una de las actividades planteadas. No obstante, la pandemia por el coronavirus los obligó a suspender talleres, visitas y otras acciones.

Dadas las circunstancias, desde la Escuela de Reciclaje decidieron implementar nuevas herramientas para que sus funciones y su trabajo no se vieran entorpecidas por la pandemia. Reconfiguraron todos los procesos y se apoyaron en la tecnología para llegar a las personas.

Es algo que pensábamos hacer más adelante, pero la pandemia lo que hizo fue cambiar los papeles, creamos grupos de Instagram, WhatsApp y también de Telegram”, explicó Ronny Chacón, director de la escuela, en entrevista exclusiva para El Diario.

Mediante esos grupos impartieron capacitaciones en el nivel introductorio para todas aquellas personas interesadas en aprender sobre aspectos básicos y definiciones relacionadas con el reciclaje.

“Con WhatsApp tuvimos dos grupos que sumaron 420 personas en Venezuela y otros países como Ecuador, Colombia y España”.

La enseñanza en la Escuela de Reciclaje va dirigida a todos los niveles educativos, desde preescolar hasta estudios de cuarto nivel (postgrados). De hecho, entablaron mesas de trabajo con la Universidad Nacional Experimental de Táchira (UNET) a través del Decanato de Investigación y de Extensión con la finalidad de incluir a futuro una oferta académica relacionada con el área, avalada por instituciones de la región.

Foto: Cortesía

De momento el nivel básico o introductorio está listo. Tiene una duración que puede variar de dos a tres semanas. Se desarrolla a través de grupos en redes de mensajería instantánea. Mientras tanto, los otros niveles están en pleno desarrollo para ser ofertados más adelante.

¿Cómo nació Escuela de Reciclaje?

Anteriormente se habían desarrollado algunas iniciativas y campañas sobre el reciclaje en la entidad andina. El primer paso para la creación de la Escuela de Reciclaje fue hacer un análisis del comportamiento de las personas con los desechos sólidos. Si podían o no separar residuos desde casa según sus categorías y características.

“Todo el análisis de diferentes proyectos y experiencias nos llevó a determinar que la base es la educación y no hablar de lo común que son las ‘tres r’, porque eso ya se había dado. Había una limitante y hacía falta una pieza clave: la empresa privada. La empresa recicladora es donde culmina todo ese proceso”, indicó Ronny.

«Las tres r» son una propuesta popularizada por la organización ecologista Greenpeace y hacen referencia a reducir, reciclar y reutilizar. Se trata de una regla para cuidar el medio ambiente y minimizar el volumen de residuos generados.

En la planta de reciclaje se garantiza todo el proceso productivo de los plásticos –material en el que se enfocan ahora mismo– para que botellas y bolsas se recolecten, procesen, generen materia prima y se cumpla todo el ciclo.

A partir de ese trabajo se creó la Escuela de Reciclaje. Con la necesidad de suministrar formación y capacitación a las personas para que aprendan a reciclar efectivamente.

No es solo enseñar a las personas a separar, también es un proceso legal de cómo establecer una ordenanza con criterio técnico. Es hablar de economía circular, producción y consumo responsable. Sobre todo, la parte disruptiva que es la parte práctica, de ahí sale Escuela de Reciclaje”.

En la escuela se habla y enseña todo el proceso al que los desechos son sometidos. Desde la separación de residuos hasta la recolección selectiva con rutas especializadas gracias a una red de contenedores ubicados en puntos verdes.

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La escuela está conformada por un equipo especializado dividido en cuatro direcciones: ambiental, social, logística y comunicacional. La integran cuatro profesionales egresados de la UNET (dos ingenieros industriales y dos ambientales).

“Nos enfocamos en la formación de las partes interesadas, que son organismos públicos, empresas privadas, comercios, comunidades y sectores educativos en todos los niveles” acotó  el director de la escuela.

¿Cómo ha sido la receptividad?

La pandemia truncó los planes de visitas, formaciones y cursos presenciales. Pese a ello, quienes conforman la escuela decidieron reinventarse y valerse de herramientas digitales como redes de mensajería instantánea para difundir los tópicos que inicialmente planteaban dictar en la planta.

“En los grupos de WhatsApp somos más de 420 personas. En Telegram tenemos más de 100. Para los indicadores que teníamos fue bastante buena la receptividad, tomando en cuenta que no hemos hecho una campaña en medios como tal sino que ha sido la escuela, mensajes, listas de difusión quienes han regado la voz”, dijo Ronny.

Foto: Cortesía

La Escuela de Reciclaje cuenta con el primer contenedor de la red ubicado en la parte externa de la fachada. Poco a poco las personas se acercan para dejar sus plásticos allí.

“Vamos a ver de qué manera el próximo año podemos activar la parte presencial, tendremos pupitres, tarimas, áreas de proyección y demás”, añadió.

A futuro planean que la Escuela de Reciclaje cuente con la red de contenedores en todo el estado Táchira. También esperan –de aquí a cinco años– iniciar redes en otras entidades.

“¿Pero a qué nos referimos con la red?, no solo que las personas puedan depositar sus residuos sino que también se hable sobre el aspecto legal. Estamos en desarrollo de una ordenanza y, de acuerdo a lo que tenemos planteado, sería presentada ante el Concejo Municipal el primer semestre del próximo año porque no podemos empezar a generar una política pública si no está de la mano con una ordenanza”, puntualizó Ronny.

La meta de la Escuela de Reciclaje es brindar asesoría a empresas, alcaldías, instituciones públicas. Poder conectar con todas las compañías recicladoras, iniciativas y fundaciones afines al tema que hagan vida en Venezuela. También contar con un equipo especializado más amplio que trabaje de la mano con camiones para hacer la recolección de desechos en distintas zonas y seguir la formación para educar a los ciudadanos.

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