• La Cigarrera Bigott reiteró su lucha contra la venta de cigarrillos ilícitos y explicó que este negocio –que hizo perder aproximadamente 130 millones de dólares para el Fisco Nacional en 2020– es empleado por organizaciones criminales alrededor del mundo para el lavado de dinero y el financiamiento de otros crímenes

Un hombre camina por Caracas. Se dirige a su trabajo rutinario. Se nota estresado, ansioso, parece estar preocupado por algo. Esta sensación es constante y no le permite concentrarse en mucho más que caminar y mirar de un lado a otro. En uno de estos vistazos que arroja velozmente, su mirada se encuentra con un anuncio: “2 cajetillas x $ 1”, y sin casi dudarlo, acude a calmar sus emociones.

–Total, es solo un dólar–, se dice a sí mismo mientras saca su cartera.

Este es uno de tantos casos que ocurren en Venezuela a diario. El problema radica en que las ofertas de estos cigarrillos, considerablemente más económicas, pertenecen a un mercado ilícito. Son productos que no cuentan con ningún tipo de control sanitario ni con los requisitos establecidos por el Ministerio del Poder Popular para la Salud. Esto explica la importancia del tema, así como la preocupación que genera el aumento superior al 300% del total de marcas ilegales de cigarrillos en el año pasado.

Cigarrera Bigott, una de las empresas en Venezuela que se ha encargado de distribuir populares marcas de cigarrillos de calidad como Belmont y Universal, comprobó estos hechos. Los expertos de esta compañía no han tenido la oportunidad de estudiar y determinar las consecuencias que genera el consumo de cigarrillos ilícitos; sin embargo, existe un hecho irrefutable: al no cumplir con los debidos procesos sanitarios, sus efectos podrían ser significativamente dañinos.

Contrabando de cigarrillos. Foto: Bigott
Cigarrera Bigott se mantiene comprometida con la lucha contra el mercado ilícito y reitera que sus marcas de fábrica son: Belmont, Pall Mall, Lucky Strike, Viceroy y Universal, las cuales están debidamente registradas y cuentan con los más altos estándares de calidad establecidos tanto a nivel nacional como internacional”, aseguró la compañía por medio de una nota de prensa.

Aumentos, marcas y países distribuidores

De acuerdo con un estudio realizado por Bigott, las marcas de cigarrillos ilícitos en Venezuela eran 30 en 2019, y pasaron a ser más de 130 en el año 2020. Esto representa un aumento superior al 300% durante un año.

Además, en el transcurso del año 2019, del 100% de consumidores que había en el país, 25,2% eran compradores de cigarrillos producidos por marcas ilegales. En 2020, el porcentaje alcanzó el 30%. Ello quiere decir que del total de consumidores venezolanos, aproximadamente un tercio está poniendo en grave riesgo su salud, consumiendo cigarrillos de los que ni siquiera se conoce su proceso de fabricación y almacenamiento.

En el análisis también se exponen a las marcas ilícitas mejor posicionadas actualmente: Carnival (26%), Ibiza (21%), Three Stars (10%), Golden Deer (8%), Miller (3,9%), Malibú (3,7%), Marine (2,4%) y Costero (2,4%). Solo estos 8 nombres comprenden el 77,4% del mercado ilegal, por lo que el 22,6% se distribuye entre las más de 120 marcas restantes.

No solo los nombres de los productos se dieron a conocer, sino también los principales países de donde provienen. Colombia, Paraguay, China, Alemania y Corea del Sur.

Otras consecuencias

Bigott continúa concretando los resultados de los estudios que han realizado durante el primer trimestre de 2021. Necesitan que culmine el periodo para brindar su veredicto al respecto. No obstante, la empresa le pudo adelantar a El Diario que uno de los cambios significativos que ha seguido en aumento durante este año es “la creciente comercialización de marcas ilícitas en puntos de ventas formales que antes no los ofrecían”.

Consumo de cigarrillos. Foto: American Academy of Ophthalmology

Estas no son las únicas consecuencias que acarrea este contrabando, sino que además ha derivado en la pérdida de 130 millones de dólares para el Fisco Nacional –solo durante el año 2020–. Esto debido a la evasión de pagos de impuestos correspondientes, tal como indica el estudio de la cigarrera de renombre. Por tanto, todo el proceso de esta compra y venta también produce pérdidas a los ingresos públicos.

Por otra parte, la distribución de cigarros ilícitos da rienda suelta a la corrupción. Perjudica tanto directa como indirectamente a las fuentes de empleos de las compañías que se desempeñan dentro de las políticas estatales de control de tabaco.

También afecta negativamente a la seguridad de los ciudadanos. Se trata de “un mecanismo empleado por organizaciones criminales alrededor del mundo, para el lavado de dinero y el financiamiento de otros tipos de crímenes”, detalló Bigott.

Entre los factores que han repercutido en el importante aumento que ha tenido el mercado ilícito, están los precios reducidos –gracias al incumplimiento de pago de impuestos y de regulaciones obligatorios en la industria legal– y la crisis económica que ha disminuido el poder adquisitivo de la mayoría de los venezolanos.

Esto último se ha visto agravado por la cuarentena producto del covid-19, teniendo en cuenta que las actividades que generan ingresos monetarios han mermado y, en muchos casos, hasta se han detenido.

Estos factores han convertido a marcas como Carnival, en una opción cada vez más asequible y popular.

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